El quadern dels periodistes apocalíptics, integrats, optimistes i/o solidaris

EL QUADERN DELS PERIODISTES APOCALÍPTICS, INTEGRATS, OPTIMISTES I/O SOLIDARIS

18 jun 2026

CBS o el fin de las noticias

Roger Senserrich
Entre las tres cadenas de televisión tradicionales de Estados Unidos, la sección de informativos de CBS siempre ha tenido un prestigio especial. No es que NBC o ABC no hayan empleado a excelentes profesionales, o que sus noticieros sean peores, pero CBS siempre ha esa aura de ir un paso más allá, de estar a otro nivel.

Leyendas

CBS es la cadena de Edward R. Murrow, el periodista que informó (aún cuando era CBS radio) desde Londres durante el 'blitz', y que después se opondría con firmeza a Joe McCarthy y la caza de brujas. La (excelente) 'Good Night and Good Luck', de George Clooney, idealiza esa batalla, pero no demasiado.

Es también la cadena que tuvo a Walter Cronkite como presentador de su informativo de las 18:30 (la hora de máxima audiencia para estos programas, tradicionalmente) durante 19 años, entre 1962 y 1981. Cronkite era el periodista, la “voz más respetada de América”, el hombre que anunció el asesinato de Kennedy y la llegada a la luna. Cuando Cronkite, voz templada, dijo en de viva voz que Estados Unidos estaba cometiendo un error en Vietnam, se dice que fue entonces cuando el país cambió su opinión sobre la guerra.

CBS es también la cadena de '60 Minutes', el programa de reportajes que se emite cada domingo en horario de máxima audiencia.

El formato no ha cambiado demasiado desde su primera emisión, en 1968: de tres a cinco reportajes o entrevistas de entre 10 y 15 minutos, producidos cada uno por un corresponsal. '60 Minutes' tenía siempre a los mejores periodistas de CBS en plantilla, una redacción celosamente aislada de cualquier presión externa, y en sus años de mayor gloria, un presupuesto básicamente ilimitado para hacer su trabajo.

Todos los grandes nombres del periodismo televisivo en Estados Unidos ven llegar a '60 Minutes' como la culminación de su carrera. Y muchos de ellos hicieron los mejores reportajes periodísticos ahí.

La crisis

La historia de CBS News se empieza a torcer, como todo en el periodismo reciente, con la llegada de la televisión por cable primero, y el 'streaming' después.

Durante décadas, el modelo de negocio de las cadenas “analógicas” tradicionales siempre había sido utilizar a sus informativos como una forma elaborada de publicidad. Los noticieros eran caros de producir y las redacciones, corresponsales y demás parafernalia un sumidero de dinero lleno de periodistas protestones que creaban contenido no especialmente atractivo para anunciantes (“Hoy en Vietnam han muerto 57 soldados americanos. Y ahora, señora, compre cereales con fibra”). Las noticias, no obstante, eran una manera de demostrar responsabilidad social, por un lado, y de obtener un prestigio y seriedad institucional que contribuía tanto a la buena imagen de la cadena, como a la de los informativos (mucho más rentables) de sus afiliadas locales.

A medida que los americanos tuvieron acceso a cada vez más contenidos en sus televisores, la audiencia empezó a fragmentarse, y la capacidad de los noticieros de CBS, ABC y NBC de ser la fuente de noticias del país a diluirse. Aunque siguen teniendo muchos espectadores (Entre las tres cadenas, unos 16-20 millones cada noche, unas seis veces más que Fox, CNN y MS Now juntas) esto dista mucho de los más de 50 millones en sus años de gloria. Su audiencia, además, es menos atractiva; mayores de 55, no lo que quieren los anunciantes. Los informativos, además, están ahora entre los programas más vistos de la TV tradicional; la época en la que las series subvencionaban a los periodistas ha terminado. Han sido años de recortes, corresponsalías cerrando, y presupuestos en caída libre.

Nuevos propietarios

El año pasado, tras meses de negociaciones, Skydance, el estudio de cine propiedad del hijo de Larry Ellison (propietario de Oracle) compró Paramount, el estudio de cine que controlaba CBS. De Ellison hablé no hace demasiado en otra fusión empresarial sonada, la compra de Warner Brothers por parte de Skydance / Paramount.

Las dos fusiones empresariales siguen un patrón similar: una empresa pequeña propiedad un aliado del presidente Trump (David Ellison, el 'nepo-baby' por excelencia) intenta tomar el control de una más grande, aumentando peligrosamente la concentración monopolística en el sector. La empresa a punto de ser comprada, en ambos casos, tiene una cadena o programa que parece irritar profundamente al presidente (Stephen Colbert y '60 Minutes' en CBS, CNN dentro de Warner), y hay una promesa implícita por parte de los Ellisons de “solucionar” ese problema.

La compra de Warner aún está siendo litigada con varios estados llevándola a los tribunales. Pero viendo las decisiones tomadas en CBS estos últimos meses, creo que sabemos por dónde irán los tiros.

Un nuevo régimen

Todo empezó con la cancelación del 'Late Show' de Stephen Colbert. A pesar de que su programa era (con diferencia) el de mayor audiencia en su franja horaria y que Colbert es un cómico excepcionalmente brillante, una de las primeras decisiones de David Ellison fue no renovar su contrato. Trump detesta a Colbert, no hace falta decirlo, y celebró la noticia de manera efusiva.

La segunda decisión peculiar de los Ellisons fue el nombramiento de Bari Weiss como editora de CBS News. Weiss es relativamente joven (42 años) y no proviene del mundo de la televisión. Su primer salto a la (relativa) fama fue en el 2005, cuando, siendo estudiante en Columbia, montó una campaña de protestas para quejarse de la discriminación que las voces pro-Israel sufrían en la universidad. Tras un paso por 'Haaretz' y un par de revistas menores, trabajó en la sección de opinión del 'The Wall Street Journal' hasta el 2017, cuando le dieron una columna de opinión en 'The New York Times'.

Eran esos años en los que los medios tradicionales americanos estaban intentando “comprender” al votante trumpista y dar voz a columnistas conservadores o “no ortodoxos”. Weiss se especializó en escribir artículos anti-anti-trumpistas, criticando la intolerancia, antisemitismo, y ataques 'woke' a la libertad de expresión de la izquierda americana.

La cuestión es que Weiss no sólo es una mala columnista, sino también una pelma insufrible. El 2020, harta de que la gente la enviara a parir en Twitter y que el NYT no la defendiera, dimitió ruidosamente y se fue a montar su propio chiringuito en Substack, un medio de “absolutistas de la libertad de expresión” y “librepensandores” llamada muy creativamente 'The Free Press'. Weiss se erigió en una líder del movimiento anti-woke, libertario y extremocentrista que tanto parece gustar en según qué rincones de Silicon Valley. Así que el año pasado, tras tres años dirigiendo un medio especializado en contarle a los oligarcas exactamente lo que quieren escuchar, David Ellison le daba las llaves de CBS.

Para sorpresa de absolutamente nadie, Weiss no sólo no parece tener la más remota idea sobre cómo llevar una redacción de informativos o hacer televisión (porque nunca ha sido periodista, sino una bloguera con ínfulas), sino que además está convencida de su propio genio, con efectos previsiblemente espantosos. CBS cambió a su presentador del noticiero, y a iniciativa de Weiss, se puso a cubrir más “historias humanas”. A las pocas semanas, pasaron de ser el informativo más visto a caer terceros, perdiendo casi la mitad de la audiencia.

La siguiente víctima de Weiss fue, como no, '60 Minutes'. La buena mujer bloqueó la emisión, a poco de llegar al cargo, de un reportaje sobre las deportaciones de venezolanos a ese campo de concentración de Bukele, el CECOT, por parte de la administración Trump, por considerarlo “parcial”. Eso provocó varias dimisiones sonadas, incluyendo la del director del programa, una redacción indignada, y el aplauso de la administración Trump, que pudieron dar “su versión” de los hechos en la versión revisada.

Tras meses de polémicas y varias batallas horrendas en la redacción, incluyendo la salida de más periodistas (incluyendo Anderson Cooper, uno de los mejores reporteros del país), Barri Weiss decidió que lo que '60 Minutes' necesitaba era innovación, y nombró a Nick Bilton director del programa.

Si no os suena el nombre, no os preocupéis. Bilton fue un periodista de segunda fila en el NYT (sección de diseño gráfico) y corresponsal en 'Vanity Fair'. Su (muy) limitada fama viene de varias diatribas contra Twitter, pre-Musk. En años recientes ha escrito guiones para un par de series, pero no es periodista en absoluto, y mucho menos alguien que pueda llevar algo como '60 Minutes'. En la primera reunión con la redacción, Scott Pelley, que era de lejos el corresponsal más antiguo y de mayor prestigio que quedaba en el programa, le envió a parir delante de todo el equipo, diciéndole en la cara que su nombramiento era poco menos que un insulto al periodismo y que estaban matando '60 Minutes'.

Scott Pelley, corresponsal de '60 Minutes'.
Scott Pelley no sólo es un periodista excelente. El tipo tiene la mejor cara de periodista superserio de toda la industria.

Tiene, por supuesto, toda la razón del mundo. Así que Bilton lo despidió, con una carta de un llorica lamentable, al día siguiente. '60 Minutes' empezó el año con siete corresponsales, todos ellos periodistas de reputaciones intachables. Weiss y sus mariachis han conseguido que se vayan cuatro de ellos.

Restos de un naufragio

Los tres que quedan (Lesley Stahl, Bill Whitaker y Jon Wertheimhan dicho que, de momento, seguirán, porque no quieren que el programa muera, aunque han dejado claro que están hartos de la situación. La impresión, para muchos comentaristas, es que el drama y las polémicas constantes han conseguido que David Ellison esté un poco harto de Barri Weiss, y que están buscando una forma de despedirla a medio plazo.

Pero el daño, obviamente, está hecho: CBS News es, hoy mismo, la sombra de lo que fue. '60 Minutes' tiene, por supuesto, más acceso a entrevistas con la administración Trump que cualquier otra cadena aparte de Fox News (y Weiss está encantada de “editar” las preguntas), pero su audiencia se ha desplomado. Perder cientos de millones de dólares en un proyecto mediático así, por descontado, es un error de redondeo en la cuenta corriente de Larry Ellison, pero ganar dinero nunca fue el objetivo. Trump está feliz, Oracle gana contratos, los reguladores “convencen” a Netflix de que se aparte del medio, y va a comprar Warner este año.

El fin de un legado de 80 años de periodismo es también algo secundario.

___________________________________

Este artículo ha sido publicado originalmente en Four Freedoms, uno de los mejores blogs sobre la actualidad estadounidense escrito en lengua castellana, imprescindible para entender las aventuras y desventuras de la Administración de Donald Trump.

6 jun 2026

Àngels Barceló i la feblesa estructural de la ràdio

Gabriel Jaraba
La sortida d’Àngels Barceló de la direcció del programa matinal de la SER mostra que els gegants de la ràdio espanyola s’asseuen sobre estructures febles i plataformes trontollants. Que la líder d’audiència radiofónica, directora del programa de ràdio més escoltat, hagi de tocar el dos
probablement a instàncies de la propietat de l’empresa, indica que ser periodista radiofònic és un molt mal negoci: impulses un projecte guanyador que triomfa i la recompensa és que et fan fora.

El conflicte es presenta com la discrepancia en la línia editorial del mitjà però respòn a qüestions més complexes. De discrepàncies d’aquesta mena n’hi ha cada dia a tots els mitjans i no acaben amb els professionals sortint en globus. Els productes periodístics seriosos es construeixen sobre la disconformitat i han de resistir totes les batzegades que la confrontació humana aporta inevitablement a la tasca comuna. L’argument de “si no estàs d’acord amb l’amo, plega” pot servir per a un bar de frankfurts però no per a una ràdio d’impacte, un diari creador d’opinió o una televisió de gran audiencia. Que Barceló plegui denota una gran feblesa, i no només en l’empresa afectada sinó en tot el sector.

Els mitjans informatius només podran sobreviure i evolucionar en el cada cop més complex panorama comunicacional si es presenten davant el seu públic com a institucions creïbles i no només com a altaveus que diuen als seus pròxims el que volen sentir. És lògic i acceptable que un mitjà variï la seva línia informativa i fins i tot editorial, processos que solen ser graduals i generalment pausats –en un article anterior els comparàvem als canvis de rumb dels portaavions de maniobra lenta— però aquests canvis s’han de justificar. Puix, si són decidits unilateralment per la propietat del mitjà, el públic té dret a pensar que estan motivats per interessos econòmics o estratègics, generalment relacionats amb la financiació o gestió económica de l’empresa. I quan aquestes decisions són tan clamoroses com la substitució de la figura capdavantera d’un programa de gran audiencia –el mascaró de proa de la nau que ara vira— els oients poden creure que el motiu està relacionat amb aquests afers empresarials i no amb els interessos del públic fidel a l’actual línia informativa de l’emissora.

La complexitat de la feina informativa ha fet que els grans diaris que tenen un fort impacte en audiencia i creació d’opinió s’hagin dotat, històricament, d’estructures internes que pretenen expressar i canalitzar la composició professional de les seves redaccions. Un diari en el que s’espera que els periodistes, des dels redactors fins els directors, passant pels caps de secció, redactors en cap i subdirectors, diguin amén a tot el que dicti el comanament superior no és un mitjà informatiu solvent sinó un simple altaveu que difon afirmacions determinades per una darrera instancia amb poder total de decisió. No hem vist encara que cap consell de redacció, equip directiu o comanaments mitjans hagi actuat de tallafocs en aquesta crisi. Si només hi ha la propietat del mitjà, el professional estrella i redactors que no pinten res no hi ha un mitjà de comunicació madur.

Un mitjà seriós no pot funcionar així; si ha de reflectir i servir la pluralitat social que l’envolta ha de ser capaç no d’acaronar les orelles a l’audiència –i les institucions, especialment les de poder i govern– sinó de facilitar-li materials per a que s’informi i generi la seva propia opinió. Per aixó el dictat vertical d’instruccions i consignes és pur verí per a un mitjà informatiu que aspiri a ser una autoritat en el seu camp, i no només: és la negació del dret efectiu a la llibertat d’informació de la qual periodistes i empreses informatives són administradors però no propietaris. La propietat dels mitjans, que és legítima, està limitada pel dret a la lliure informació, que és propietat de l’audiència, com a bé públic que és.

La situació que ara viu Àngels Barceló denota que les grans cadenes radiofòniques són gegants amb el cap molt gros i el cos molt esquifit. Les ràdios, grans i petites, no s’han desenvolupat històricament de la mateixa manera que els diaris; fins després de mort de Franco les ràdios que no fossin Radio Nacional de España tenien prohibit emetre informació i elaborar-ne la pròpia, i només podien redifondre els butlletins de RNE. Des d’aleshores, s’han desenvolupat com a emissores d’entreteniment i serveis, amb un gran component publicitari que tenyeix tota la seva estructura i funcionament, però, com es demostra ara, no hi ha una estructura informativa que actui com a contrapès i equilibri de la complexitat en que s’ha d’articular la informació, el diner i la relació amb el poder. Àngels Barceló continua essent molt gran però la seva emissora s’ha demostrat més petita del que semblava.

Article publicat originalment a Catalunya Plural.

3 jun 2026

Josep Maria Cadena, el periodista que va fer de la curiositat una aventura

Francesc Triola
He rebut amb tristesa la notícia de la mort de Josep Maria Cadena, periodista, historiador, expert en art i, sobretot, un gran home de Barcelona.

Vaig tenir la sort de conèixer-lo al Col·legi de Periodistes de
Josep Maria Cadena.
 Catalunya.
Jo, home de ràdio, escoltava amb admiració les seves explicacions sobre el dia a dia dels diaris i els secrets d’un ofici que ell considerava, per damunt de tot, una aventura. Ho explicava amb aquella barreja de saviesa i proximitat que el caracteritzava, amanint les converses amb el seu inconfusible «Vull dir, doncs…», una expressió tan seva que encara avui sembla ressonar en la memòria dels qui el vam tractar.

Hi havia una anècdota que li agradava recordar. Explicava que, de ben petit, havia fet la volta sencera a l’illa de cases on vivia amb la seva bicicleta de tres rodes. Ho evocava com la gran aventura de la seva infantesa. Potser per això entenia tan bé el periodisme: perquè per a ell l’aventura no consistia necessàriament a travessar oceans o escalar muntanyes, sinó a mantenir intacta la curiositat davant del món i de les persones.

Era un home amb l’elegància discreta de l’Eixample, de mirada afable i bonhomiosa, capaç de conversar durant hores sense perdre mai l’interès de l’interlocutor. La seva vasta cultura, especialment en el camp de l’art i de la història de Barcelona, no era mai exhibida amb pretensió, sinó compartida amb una generositat que el feia encara més gran.

Amb la seva mort, el periodisme català perd una veu autoritzada i una memòria privilegiada. Però els qui vam tenir la fortuna de conèixer-lo perdem també un conversador excepcional i una persona d’una qualitat humana extraordinària.

Descansi en pau aquest gran home de Barcelona que va convertir la curiositat en una manera de viure i el periodisme en una aventura permanent.

25 may 2026

Àngels, Herrera y Alsina

Barcia Balbuena
Àngels Barceló se va o la invitan a irse de la Ser, con el programa 'Hoy por hoy', que es el más escuchado de España. Por su parte, Carlos Alsina dejará de ser el presentador de la tertulia política y de actualidad de Onda Cero con su programa 'Más de uno', que es la tercera opción en oyentes de nuestro país.

En las mañanas de la radio son millones de personas las que suelen
Carlos Alsina, Àngels Barceló y Carlos Herrera. (Archivo)
 conectar para escuchar la actualidad y las diferentes opiniones sobre lo que va sucediendo en nuestro país.

Àngels es una periodista considerada progre que abre las tertulias a diferentes puntos de vista y Alsina, si bien no es catalogado de progre, sí es un periodista considerado incisivo que no duda en meter el dedo a políticos de todos los espectros ideológicos.

¿Por qué meto a Carlos Herrera, presentador del segundo programa de radio más escuchado de España? Pues porque la diferencia entre Àngels, Alsina y Herrera es que la Cope con este señor es una radio de propaganda y no un medio informativo. No existen opiniones discordantes en el programa de Herrera como si ocurre con Àngels y Alsina. Tampoco existe un trabajo de difusión de las corruptelas de todos los partidos. Solo se centran en la izquierda. Jamás se abren espacios de análisis de cualquier cosa que pueda perjudicar al PP. Porque en el programa de Herrera se falta el respeto a otras opciones políticas o ideas, como cuando al recordar el aniversario del 15-M el propio Herrera llamó "piojosos" a quienes participaron en aquel movimiento o surgieron como representantes políticos. Jamás se ha escuchado a Ángels y Alsina utilizar esas formas en sus programas.

Sin embargo, serán Àngels y Alsina los que se vayan o han sido invitados a irse mientras Herrera continuará dirigiendo su espacio de propaganda del PP.

El sustituto de Alsina pinta a que será una especie de Herrera en Onda Cero, quizá cuidando más las formas, quizá disimulando algo más, mientras que Àngels no tiene sustituto confirmado. Quizá la sorpresa será que haya alguien dispuesto a no ejercer de propagandista sino de periodista. Pero me temo que ambos movimientos empresariales se deben al ajuste editorial que busca ir en la línea de la derecha para no desagradar a quienes los grandes medios ya consideran ganadores de las próximas elecciones generales.

La información con veracidad, objetividad y pluralidad se acerca en estos tiempos a la propaganda y por eso se mantienen los Herrera y caen los Alsina y Barceló...

¿Todo atado? ¿Conjeturas? Veremos si los próximos meses van en el sentido de la especulación que lanzo o, por el contrario, lo mío es solo eso, especulación.

Publicación original en el perfil del autor en Facebook

19 may 2026

Per què la premsa actual no evoluciona

Gabriel Jaraba
Es diu que la premsa impresa acabarà desapareixent però aixó no està tan clar. Sí que disminuirà la tirada i la distribució però en quedarà un remanent que compleix una funció: circular en les institucions i grups influents en la creació d’opinió centrada en les èlits i els sectors més actius de l’opinió pública.

Continuarà havent premsa impresa al costat d’una premsa digital àmpliament difosa per internet, plataformes i telèfons mòbils, que aplegarà un nombre majoritari de lectors però hi haurà un reducte de diaris impresos que utilitzaran el codi establert de valoració de les notícies –portada, titulars i compaginació— per a incidir en la mirada d’uns lectors selectes habituats a rebre la informació formatejada d’aquesta manera, puix s’han format fa temps com a lectors de premsa impresa.

Hi ha la pregunta que si aquesta premsa impresa enfocada a la
creació d’opinió entre les capes dirigents de la societat podria evolucionar cap a un producte més centrat en els continguts de llarg recorregut, com ara periodisme d’investigació –periodisme de veritat i no filtracions interessades— dossiers i recapitulacions monogràfiques, firmes de prestigi, informes especials. Però no es veu enlloc que les empreses periodístiques inverteixin en informació, amb corresponsals, especialistes i redactors dedicats a recerca de llarg recorregut. La informació és un producte car de construïr, i ni tan sols aquesta inversió s’està esdevenint, a una escala inferior, per a nodrir els diaris en el seu format actual. Hi ha un alleugeriment de continguts generalitzat a la premsa que és coherent amb el model que s’ha consolidat. Una premsa informativa de més gruix i abast no s’albira enlloc.

La convivencia del model de diari imprès i el digital continua, donant forma així a un fenòmen estrany: una premsa adreçada a un públic selecte i un altre popular que són servits alhora per un model informatiu únic. Això és el que no podrà continuar durant gaire temps perquè el model digital, que calca el model imprés, anirà quedant obsolet si aspira a crèixer i expansionar-se.

Els directors dels diaris en són conscients, amb iniciatives especifiques com ara 'newsletters' de primera o última hora, vídeos o titulars per correu electrònic, però el diari digital idèntic a l’imprès continua intocable; les redaccions no són capaces de generar dos productes diferenciats alhora. Vegeu com els intents d’unificar les redaccions informatives de TV3 i Catalunya Ràdio han topat sempre amb l’oposició dels periodistes de totes dues empreses. Els intents de canvis de marca a la CCMA, amb l’unificació d’identificacions, volen superar aquest problema tirant per elevació.

Certament les empreses periodístiques malden per incorporar innovacions tecnològiques als seus productes. L’evolució de les edicions web dels diaris ha estat palesa en els últims anys gràcies a una innovació destinada a la vida en el nou entorn digital, però sense potenciar els continguts informatius més enllà del vehicle tècnic. Els diaris digitals incorporen vídeos, podcasts i multimèdia però sense que el concepte informatiu es desmarqui sensiblement de les edicions impreses. En realitat, moltes d’aquestes millores als diaris s’adrecen a persones que no llegeixen diaris i la desorientació de les empreses informatives en la recerca de nous públics a la xarxa és notable, i més encara en els nous digitals que se suposa haurien de marxar a l’avantguarda en aquest sentit.

Els periodistes s’enfronten a la confusió entre informació i soroll i les empreses no els donen eines per impulsar la primera per saltar per sobre el segon. Als periodistes se’ls demana quelcom semblant al que es demana als mestres: que facin la seva feina en un entorn que ha canviat i en el que s’han trastocat les regles del joc.

La situació és doncs la següent: els diaris impresos no poden contribuïr a la formació d’opinió en les capes selectes en l’actual societat complexa per la impossibilitat de produïr uns models informatius més complets i influents, però creuen que una circulació limitada d’exemplars en aquests cercles farà, de moment, la feina. I els diaris digitals, en expansió pel transvassament dels lectors del paper a la pantalla, no poden evolucionar cap a productes més adeqüats a la societat, els públics actuals i els hàbits de lectura presents, a causa tant del pes del model imprés que consumeix tots els seus esforços i l’absència d’una cultura i una pràctica de la innovació al sí de l’empresa periodística.

És en aquesta situació autoblocant que incideix el sistema de subvencions a la premsa actual, que pretèn ajudar les empreses periodístiques a mantenir-se per tal de servir el dret a la informació i que de fet no només respòn a la voluntat de disposar del model imprès de formació d’opinió sinò que alhora serveix la continuïtat de la realitat que impedeix l’evolució dels models informatius que la societat necessita.

Demandes abusives a l’engròs

Francesc Ràfols
Ara que he reprès escriure al blog, la veritat és que tinc diversos temes a tractar i que espero anar-ho fent en els pròxims apunts que vagi fent. Aquest primer serà fer una mica d’autobombo aprofitant fa uns mesos la publicació d’un llibre escrit conjuntament amb el meu amic i company Dardo Gómez. 'Guerra Judicial a la verdad, las SLAPP' (Akal Ediciones, 2025) explica què són les Demandes Estratègiques contra la Participació Pública –SLAPP en les seves sigles en anglès: Strategic Lawsuit Against Public Participation–, qui les fa, contra qui i amb quins objectius. I també hi detallem alguns casos de diversa magnitud i tipologia.

Si voleu conèixer millor el llibre podeu consultar aquest enllaç a la
web del Sindicat de Periodistes de Catalunya (SPC) o el blog de la mateixa editorial Akal, on el director de la col·lecció 'A Fondo', en la qual es publica el llibre, Pascual Serrano, també en fa una valoració. De 'Guerra Judicial a la verdad' n’hem fet algunes presentacions, però l’oportunitat per parlar-ne ara de nou ens l’ha donada la política.

En definitiva, les demandes SLAPP consisteixen que des de grans empreses i corporacions –especialment privades, però també administracions públiques– actuen judicialment contra periodistes i activistes que informen o lluiten, segons el cas, sobre els abusos i corrupcions que aquestes cometen. És una situació que és molt desconeguda i que calia explicar-la bé, que és el que pretenem amb el nostre llibre. Detallem com funcionen aquestes demandes, que tenen com a objectiu arruïnar, silenciar, avassallar i/o cansar els qui gosen narrar o combatre aquests excessos. Especialment periodistes crítics i activistes, també especialment, en àmbits com el medi ambient o els drets humans.

Per lluitar-hi hi ha molt poques armes. Una d’aquestes l’ha proporcionada el Parlament Europeu aprovant una directiva per frenar aquestes demandes abusives. Una norma comunitària que va ser ratificada pel Consell Europeu el març del 2024 i que els estats membres de la Unió Europea tenen l’obligació de fer-la efectiva i incorporar-la a les legislacions nacionals. I tenien una data límit per fer-ho, que és el 7 de maig passat. Espanya, com un bon nombre de països europeus, no ho ha fet. Simplement, ho anunciat. Un estudi del Monitor europeu anti-SLAPP –elaborat per la plataforma Resposta Ràpida a la Llibertat de Premsa (MFRR), de la qual formen part diverses organitzacions europees de periodisme, llibertat d’expressió i drets humans– revela que «la majoria dels països estan fora de termini».

A Europa sí que hi ha una eina per evitar les SLAPP, tot i que a molts països, com dèiem, encara no ha estat activada. Fora d’Europa, la situació és molt pitjor perquè no hi ha ni això. I el perill és immens. Silenciar el periodisme és atacar el dret a la informació, un dret humà essencial que estableix la Declaració Universal dels Drets Humans i que les normatives constitucionals de molts països de la UE i d’arreu del món han transposat al seu cos legislatiu. I això té un cost social enorme, perquè està en joc la mateixa democràcia.

Hem vist el 'cas Assange', probablement la demanda SLAPP més grossa que hem vist, que no la més greu. Aquesta ha estat la que li va costar la vida a la periodista maltesa Daphne Caruana, que va ser escruixida a demandes per sectors de poder del seu país perquè no informés dels casos de corrupció que hi havia, van acabar per posar-li una bomba al seu cotxe, per silenciar-la definitivament. És per això que la Directiva anti-SLAPP és coneguda també per Llei Daphne. Per aquí també hem tingut casos, com els que han patit la gent de 'Sentit Crític', 'Mongolia' o 'El Confidencial'. Grups ecologistes, com el GEPEC, també són objecte de demandes. I això cal denunciar-ho i aturar-ho. Comenceu fent-ho, és un suggeriment, llegint 'Guerra Judicial a la Verdad. Las SLAPP'. Sabreu com les gasten els poderosos per acabar amb les veus crítiques.

Article publicat originalment a francescrafols.wordpress.com

11 may 2026

80 periodistes emprenyats

Francesc Ràfols
'80 angry journalists' és el títol d’un documental que vaig poder veure divendres passat, 8 de maig, als cinemes Renoir de Barcelona, en el marc del Festival DocsBarcelona. És un treball que, crec, és d’obligada visualització per tothom que estigui interessat en com es defensa un mitjà independent de les ingerències que sol haver-hi en el periodisme. Amb aquest post vull recuperar una tasca que vaig començar fa molts anys, el 2014, però que, per diverses i variades raons, fa tres anys que vaig deixar de practicar, com és la d’escriure en aquest blog, centrat en dret a la informació i periodisme.

A reestrenar-me m’hi ha empès definitivament aquest documental que us comentava. Sense fer un espòiler, la pel·lícula tracta de com el 2020, la redacció independent més important d’Hongria, 'Índex', col·lapsa sota pressió política, tal com s’explica en la presentació del film. Més de vuitanta periodistes d’aquesta redacció presenten la seva dimissió alhora. El corresponsal de guerra András Földes filma la ruptura des de dins de la redacció mentre l’equip construeix un nou mitjà des de zero, revelant com la solidaritat es manté, i es trenca, quan els mitjans independents són atacats de manera sostinguda. El nom de la nova publicació és 'Télex', que pren el testimoni de la seva predecessora i es converteix en poc temps en un dels mitjans més importants del país.

El context d’aquesta revolta periodística és el govern hongarès, presidit llavors per l’ultra Viktor Orbán. En el seu afany per controlar l’únic gran mitjà que no podia subjugar, la pel·lícula explica com els membres de la redacció d’'Index' lluiten contra aquestes ingerències. '80 periodistes emprenyats' és una lliçó dels companys i companyes hongaresos/es que lluiten per mantenir la seva independència. No explicaré com acaba la cosa, que té més d’una lectura. Només us convido a anar al segon passi que es farà aquest pròxim dissabte, 16 de maig, a les 18.45 hores, també als cinemes Renoir de Barcelona. A la sessió de divendres passat hi va assistir el mateix András Földes, amb qui després es va poder mantenir un petit col·loqui, organitzat per Amnístia Internacional de Catalunya.

Mobilitzacions de periodistes en defensa de la seva independència n’hi ha hagut diverses. A Catalunya també n’hem vist. Probablement moltes menys de les que hauria convingut. Però qui vulgui veure com es construeix un mitjà independent aquí hi té una bona referència. Òbviament, tots els contextos sempre són diferents i no hi ha un model únic. Gràcies a internet, ara és més fàcil construir propostes periodístiques amb menys mitjans que fa unes dècades, però el que ha de ser invariable és el desig de fer periodisme al servei de la ciutadania i aplicant els principis d’interès públic, amb informació de qualitat, veraç, contrastada i rigorosa. Els mitjans públics, a més, tenen l’obligació de ser neutrals, però això ja és un altre tema.

Una dada important és les conseqüències que va tenir '80 periodistes emprenyats'. Donades les particulars relacions entre la Unió Europea i el govern d’Orbán, la Comissió Europea i, en particular, de Věra Jourová, la vicepresidenta de Valors i Transparència, aquesta experiència va ser l’origen del que avui coneixem com a Reglament Europeu de Llibertat dels Mitjans (EMFA, en les seves sigles en anglès). El desfermat esforç del govern hongarès per desmuntar Index va ser la guspira que va fer néixer al si de les institucions comunitàries un projecte que s’acabaria transformant en l’EMFA que avui ja és d’obligat compliment, malgrat que hi ha països que encara en fan cas omís, com és l’espanyol. L’actual correlació de forces al Congrés dels Diputats té bloquejades diverses iniciatives legislatives per fer efectiva la norma europea a Espanya. I, per tant, també a Catalunya.

La transcendència que ha tingut aquest treball d’András Földes i d’Anna Kis, tots dos codirectors del film, doncs, és un motiu més per anotar-se a l’agenda la segona oportunitat que hi ha aquesta setmana de conèixer de prop l’experiència dels companys i les companyes d’'Index/Telex'.

Article publicat originalment a francescrafols.wordpress.com