El quadern dels periodistes apocalíptics, integrats, optimistes i/o solidaris

EL QUADERN DELS PERIODISTES APOCALÍPTICS, INTEGRATS, OPTIMISTES I/O SOLIDARIS

3 feb 2022

Directo de Madrid a Barcelona, sin paradas en la ética ni en la decencia

Dardo Gómez
“El mediodía del 25 de febrero pasado nos sentamos a comer conteniendo las náuseas que nos había provocado conocer que, una vez más, los políticos españoles habían defraudado la esperanza, alentada por muchos, de que la elección del Consejo de Administración de RTVE fuera ajustada al concurso de méritos que se había prometido. Despertamos de las promesas y el monstruo de la politiquería todavía estaba allí con su aliento corrupto...”.

Disculpen que yo mismo me plagie; esto lo he escrito para esta misma columna hace casi un año ante el fraude a la ciudadanía que significaron esos nombramientos que significaron, una vez más, el “enrocado” de la impudicia en los medios públicos españoles, partiendo del mayor de ellos.

Basta una mirada a los aciagos momentos que viene viviendo
Xevi Xirgo, nou president del Consell de l'Audiovisual.
Telemadrid, a nueve años del Expediente de Regulación de Empleo que la ha dejado en un estado catatónico y que ha servido para casi terminar con ella, para comprobar cómo crece la llaga generada por el desinterés de nuestros legisladores por el derecho a la información de la ciudadanía.

De estos hechos las consecuencias están a la vista; la presidencia de José Manuel Pérez Tornero en RTVE está dando exactamente los frutos malsanos que sabíamos que podía dar, con su secuela de supervivencia de lo peor y sin ninguno de los avances a los que se aspiraba antes de este contubernio de idiotas, aunque con la suficiente perversión como para colocar a un Fouché en la cúpula del Ente.

En Telemadrid, sus trabajadores han difundido este enero un comunicado en el que señalan que se ha convertido “la radio y televisión de Madrid en la radio y televisión de Isabel Díaz Ayuso y su Gobierno”, y advierten que éste “no quería una radio y televisión pública independiente de la línea marcada desde la jefatura del gabinete de Presidencia”, dirigida por la triste figura del manipulador Miguel Ángel Rodríguez, “y lo solucionó realizando un cambio de ley para poder cesar al equipo directivo que ellos mismos apoyaron unos años atrás. La consecuencia ha sido la pérdida de credibilidad, una vez más, de Telemadrid y Onda Madrid ante la ciudadanía madrileña”.

Ante estos cambios interesados de las leyes tanto como su aprovechamiento torticero no cabe el asombro; todo esto era previsible en un país donde los medios públicos han sido saqueados por la perversión de quienes deberían protegerlos y hacer que estuvieran al servicio del derecho a la información de la ciudadanía. Con la honrosa excepción del microcosmos de Betevé, la televisión del Ayuntamiento de Barcelona, que desde el principio supo dotarse de una administración transparente y con un director elegido por méritos profesionales, nadie ha querido ser honesto ni sabido abstenerse de la tentación de utilizar los medios públicos al servicio de los más burdos de sus intereses.

Ellas solas se murieron...


Para no agobiarlos no los enumero, pero del Cantábrico a Algeciras con un paseo por la meseta no sólo hay corrupción en todos los medios sino que se han instalado todas las herramientas perversas para darle legitimidad y, por supuesto, para evitar la presencia de toda autoridad correctora de esos abusos contra la ciudadanía.

Sin embargo, uno ya no sabe por qué, sigue confiando en que cuando alguna persona u organización ha tocado fondo en la inmundicia la mera supervivencia debería mandar a la búsqueda de la transparencia que se vislumbra en la superficie.

Nos seguimos engañando... El caso de Catalunya al que me referiré, confirma que hay políticos con una capacidad superior de soportar el hedor y de hurgar hasta enterrarse y enterrarnos en esa mierda que ellos parecen paladear con insistente placer. Ustedes disculparán este tono, pero se lo merecen las personas que están prostituyendo con total impunidad organizaciones que, en algún momento, he defendido con todo el ardor que puede gastar un fiel creyente en el derecho a la información.

La Ley 2/2000, del 4 de mayo de ese año, daba fe de nacimiento al Consell de l'Audiovisual de Catalunya (CAC), que ya había sido creado el 5 de julio de 1996 como órgano asesor del Gobierno de la Generalitat para “que velase por la objetividad y la transparencia de la programación audiovisual, con la pretensión de que se convirtiera en un referente social de prestigio que permitiera a la sociedad catalana dotarse de un instrumento que convirtiese la radio y la televisión en auténticos medios de información, formación y entretenimiento adaptados a sus necesidades”.

Este CAC era casi una transposición de idénticos organismos que ya existían y siguen existiendo en toda Europa, algunos de rango estatal y otros con idénticas capacidades en las respectivas comunidades de los estados federales. Era un despertar de la España casposa a la alborada de la modernidad en la comunicación; aunque gracias al PP este organismo rector fue abortado y somos casi la única democracia formal europea que carece de esta autoridad.

Como era obligado, esa caspa asaltó a los grandes medios de la prensa española, que no se sentían a gusto con ningún tipo de regulación, y sus corifeos de las organizaciones profesionalistas se lanzaron a la arena de la falsedad liderados por el presidente de la máxima de ellas, que lanzó el bulo de que el naciente CAC era “un invento catalán que no existía en ninguna parte del mundo”.

No sé si alguna vez el autor de esa barbaridad ha tenido un momento de lucidez que le hiciera arrepentirse de aquella afirmación que como rebaño repetían los más ignorantes de nuestra profesión. Es que en el momento en que se decía esta falsedad, como señalo más arriba, ya había en Europa más consejos de este tipo que Estados.

Una gira apostando por la dignidad


Personas que sabíamos de lo que se estaba hablando decidimos que había que lanzar una cruzada contra la ignorancia, y mis colegas del Sindicat de Periodistes de Catalunya me lanzaron al ruedo para desasnar al personal. Recuerdo que junto a gente tan digna y documentada como el catedrático de la UAB Joan Botella, que era entonces consejero adjunto a la presidencia del CAC para asuntos internacionales y tenía fuertes relaciones con otras autoridades reguladoras europeas, nos lanzamos a cruzar el Ebro y tratar de evangelizar a los 'éfesos' de distintas ciudades españolas.

Fue una apuesta por la dignidad de la información que no traigo aquí para contar batallitas sino para que quienes desde hace algunos años están empeñados en destrozar el Consell de l'Audiovisual de Catalunya sepan las razones profundas de mi desprecio hacia ellos y que sostengo que son traidores profundos de la Catalunya que dicen defender, ya que son capaces de arrastrar por el estiércol una de las entidades catalanas que ha sido avanzada en la España que quería recomponerse de la mordaza franquista.

No se trata de un error ni de una deriva ideológica, sólo es tremenda estupidez; ya que no es fácil conseguir que ERC, Junts y PSC remen juntos para llevar al sumidero a una entidad que, en sus buenos tiempos, contó con presidencias como las de Josep Maria Carbonell o vicepresidencias como la de Victòria Camps. Aunque la mente perturbada de gran parte de los dirigentes de los partidos políticos catalanes han ido degradando la calidad de esos sillones a base de la elección de personajillos dispuestos a dictar resoluciones vomitivas para favorecer la esgrima de los partidos que los habían sentado en ellos.

Conviene tener en cuenta que las funciones declaradas de “la autoridad independiente de regulación de la comunicación audiovisual de Catalunya” son “velar por el cumplimiento de la normativa aplicable a los prestadores de servicios de comunicación audiovisual, tanto públicos como privados”, además de tener como misión “la defensa de la libertad de expresión y de información, del pluralismo, de la neutralidad y la honestidad informativas, así como de la libre concurrencia del sector”, tanto como la de velar por el “pluralismo político, social, religioso, cultural, de pensamiento y lingüístico”.

Tareas todas ellas que son difíciles de cumplir en un mar plagado de tiburones sedientos de la sangre del adversario y dispuestos a imponer sus mezquindades en el trabajo diario de los profesionales de los medios públicos de la Generalitat. Una labor para la cual estos prevaricadores cuentan con la complicidad de alguna parte de esas plantillas que han sido infectadas por fanáticos y ahijados de esos políticos indignos.

“Lasciate ogni speranza voi ch'entrate...”


Muchos catalanes creíamos que habíamos llegado al hartazgo de indecencias con las dilatadas excusas, medias verdades, desinteligencias y mangoneos con las cuales durante varios años los dueños de la llave del Parlament bloquearon la renovación de las autoridades de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA) y del CAC, incluso pasándose por salva sea la parte y dilatando el cumplimiento de un mandato parlamentario al respecto.

Después del torrente de reclamos y denuncias que durante años lanzaron los consejos de profesionales de Catalunya Ràdio y de TV-3 y las repetidas declaraciones y manifiestos de las organizaciones catalanas de profesionales de la comunicación ante cada uno de los repetidos desatinos de esos consejeros de confianza, llegó el momento del acuerdo entre ERC, Junts per Catalunya y el PSC que, imaginamos, pondría fin a esa anomalía que parecía histórica.

El resultado de esa componenda nos ha asqueado a todos y nos amenaza con la posibilidad de que la desvergüenza pueda ser eterna. Sobre todo si atendemos a la figura que han propuesto para dirigir el maltratado CAC: Xevi Xirgo Teixidor. Nombramiento que ha llenado de decepción a las personas y organizaciones que esperaban tras tanto tiempo de lucha un acto de transparencia. La misma decepción que produjo el anuncio de quienes eran los propuestos para la dirección y gestión de la CCMA.

No ha llegado la transparencia, el tal Xirgo es un fanático dispuesto a lo que sea para responder con obsecuencia las órdenes de los que lo han colocado allí. Este señor es un depredador de la información que ha abogado por la persecución y denigración de los medios que no son afines a su ideología, que tiene como monstruo de cabecera a lo que llama “prensa española” y que apuesta en las relaciones entre Catalunya y España por la consecución del odio y la intolerancia.

No creo, desde hace ya años, en la virginidad ideológica ni en que sea necesaria la información “objetiva” para informar con rigor y confío más en el periodismo “comprometido” que en la pureza de las redacciones que huelen a sepulcros blanqueados o a higiene de quirófano. Por lo mismo, defiendo el derecho del propuesto presidente del CAC de adscribirse a la ideología o tendencia terrena o divina que quiera. Es la misma libertad que reclamo para mí y para todos en cualquier parte del planeta, ya que está respaldada por la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Sin embargo, no me parece prudente, necesario ni recomendable, ni creo en la inocencia de quienes aspiran a poner al frente de una entidad que tiene la obligación de velar por el “pluralismo político, social, religioso, cultural, de pensamiento y lingüístico” a un aprendiz de Joseph Goebbels.

(Artículo publicado en la revista 'El Observador' de Málaga)

1 feb 2022

Por qué desconfiamos de los medios... o cuando 'La Vanguardia' deja de ser ese periódico confiable


Dardo Gómez y Mercè Marzo
El Edelman Trust Barometer es un barómetro anual elaborado por la empresa consultora Edelman que analiza la confianza de los consumidores en las marcas, incluyendo los medios de comunicación. Éstos son los que se llevan la palma de la desconfianza y los medios españoles, que en el último barómetro han caído un nuevo 2% en su fiabilidad, se sitúan con una media de 40 sobre 100, entre los menos fiables en el ránquing de países analizados. La prensa española suspende.

A veces nos preguntamos por qué nos defraudan así; simplemente es porque la mayoría de ellos son infieles a sus lectores según sean los devaneos afectivo-económicos de sus consejos de administración. Se sabe que no pueden permitir que la verdad ofenda los intereses de sus accionistas o de sus anunciantes más poderosos; entre los cuales siempre están las multinacionales, energéticas y, de forma indirecta, los lobis de las empresas de obras públicas o de la construcción inmobiliaria. Aunque hay unas cuantas corporaciones más igualmente dispuestas a imponer a los medios la defensa de sus intereses.

Algunos periodistas de esta ciudad, que hoy ostentan cargos directivos en la prensa, radio y televisión, guardaron con celo dosieres sobre Jordi Pujol y el 3% hasta que Pasqual Maragall lanzó la bomba ante un inmutable Artur Mas en sede parlamentaria. Muchos aceptamos como si fuera una travesura infantil que cuando el atentado de ETA en Hipercor, ningún medio asociase en su páginas el centro comercial de la Meridiana con el todo poderoso anunciante El Corte Inglés, pero ¿qué pasa cuando asistes a un acto, a una conferencia, y ves omitir la “noticia” mientras se tergiversa toscamente asunto tras asunto, enunciado tras enunciado?

El pasado 25 de enero el Col·legi de Periodistes de Catalunya convocó bajo el título 'L'alcaldessa respon' el encuentro anual que organiza entre el edil de Barcelona y los informadores. Una costumbre inaugurada por Pasqual Maragall y que ya no tiene nada de extraordinario; es más bien una rutina que solo una pluma notable pudiera convertir en un Pulitzer. Sin embargo, el evento tiene la suficiente chicha como para que alguien crea que puede hacer “algún servicio” desacreditando al entrevistado. En este caso, la entrevistada era la actual alcaldesa de Barcelona y por esas cosas del destino coincidió con un momento de especial agitación impulsado por una de esas multinacionales que ven claramente amenazados sus intereses por “la Colau” y las políticas de Barcelona en Comú enfocadas en el interés público.

No sabemos si interesa demasiado conocer qué publicaron otros medios, porque no necesitábamos que nos lo contaran al haber estado en la sala; pero la mala suerte hizo que viéramos este titular en la portada de 'La Vanguardia' del día siguiente: “Colau rechaza un plebiscito electoral sobre ella en el 2023”.

Un titular insidioso que induce al incauto que se da por servido con los titulares a creer que alguien ha propuesto esa herramienta de consulta y que la alcaldesa (vaya uno a saber por qué) se niega a someterse a ella. La lectura del texto de la información resuelve que la alcaldesa dijo que no entiende que las elecciones de 2023 deban verse desde ese prisma: “No se trata de votar Colau sí o Colau no, sino de confrontar modelos de ciudad”. Se nos hace que no es lo mismo. Curiosamente, se omitía la afirmación de Ada Colau sobre quien ya sabemos que será candidata en 2023 por Junts per Catalunya, Elsa Artadi, de quien se desconocen sus propuestas para la ciudad: "La gente necesita menos confrontación y más debate, y conocer qué modelo de ciudad y que propuestas tiene cada una para Barcelona", argumentó la alcaldesa. Y es que tras seis años gobernando, ya todo el mundo tiene claro que Barcelona se está transformando de acuerdo con un modelo de ciudad más sostenible, más saludable, más justa y hasta más bonita.

Decíamos que este encuentro con Ada Colau llegaba precedido por la denuncia de una ignota Asociación para la Transparencia y la Calidad Democrática (ATCD) que había reflotado las mismas denuncias presentadas hace ya meses por otra entidad de similar credibilidad, Abogados por la Constitución, y que la Fiscalía archivó en su momento por falta de sustento. Entonces ya se había apelado al código ético del partido que respalda a Colau para exigirle su renuncia. Una y otra cosa fue explicada entonces y los argumentos de descargo se repitieron en los días anteriores a la cita en la Casa dels Periodistes.

Se supone que a las ruedas de prensa se va “aprendido”; es decir, que nada de lo anterior debía ser ignorado por los escribas que respondieron a la convocatoria. Sin embargo, este caso nadie parecía conocerlo ni recordaba que la Fiscalía había dicho que las subvenciones otorgadas por el Ayuntamiento de Barcelona al Observatorio DESC, a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, a Ingenieros sin Fronteras y a Alianza contra la Pobreza Energética “no se beneficiaron específicamente de un trato de favor especial” y se tramitaron “igual que las destinadas a cientos de entidades”.

Sin embargo este refrito judicial ocupa un espacio ponderado y se pierde diciendo que Colau “acusa a sus querellantes de atacar a un "gobierno democrático"”; esto último entrecomillado. No sea cosa que alguien piense que el escriba opina eso, como si a él no le constara la vía por la cual la coalición que gobierna ha llegado a la plaza de Sant Jaume.

Una conferencia en la cual, según el autor, “apenas hubo autocrítica”; algo que parece haberle afectado ya que más adelante insiste en que “no hubo un atisbo de autocrítica” cuando se trató el tema de la seguridad ciudadana y el supuesto fiasco del puerta a puerta en Sant Andreu, aunque la alcaldesa explicó que, a pesar de la "satisfacción del Porta a Porta en Sarrià-Sant Gervasi, es necesario esforzarse más y hablar más con los vecinos de Sant Andreu para volver a intentarlo con otras fórmulas mejores, porque existe un mandato europeo de minimizar los residuos al que no podemos renunciar".

Quizá el autor iba con otra idea preconcebida o desconocía el programa de Barcelona En Comú, ya que señala que la entrevistada “no negó el veto al coche”; digamos que más bien lo reiteró y lo apalancó con las recomendaciones europeas al respecto. Curioso que, además de tergiversar las palabras de la alcaldesa, omitiera el dato más interesante: el automóvil representa el 20% de los desplazamientos en la ciudad, pero ocupa el 60% del espacio público. No está en contra del coche, pero pone en el centro a las personas; por no hablar de los 1.000 fallecidos al año por enfermedades respiratorias.

Asimismo, respecto al proyecto de los Juegos Olímpicos de Invierno en Catalunya a él le pareció que “la alcaldesa se mostró poco concisa y, más que entrar en materia, reclamó más claridad”. Por una vez acertó, ya que la respuesta fue que, personalmente, tenía dudas sobre la conveniencia del proyecto “pero esperemos a ver qué dicen los informes que se han pedido”.

Sin que nadie lo preguntara, Ada Colau, se refirió a proyectos en marcha como el de universalizar las clases extraescolares para paliar la discriminación económica en las concurrencias a ellas; las Oficinas de tarde; pero se ve que estas son cosas menores que este periódico seguramente atribuirá al “triunfalismo” de la edil. ¿Fue cosa de todos los medios ignorar que Barcelona es la primera que va a garantizar un mínimo de dos extraescolares a los niños y niñas más vulnerables de la ciudad? Pues no, aquí van algunos titulares de otros medios de comunicación sobre esa misma rueda de prensa:

El Periódico:
Actividades extraescolares para todos los niños y niñas en Barcelona
Esta medida asegura que los niños y niñas tengan un mínimo de dos tardes con extraescolares y refuerza el sistema de actividades fuera del aula.

20 Minutos:
Colau anuncia el acceso universal a las extraescolares: "Ningún menor puede ser excluido por una cuestión de renta".

EPE:
Colau se propone que todos los niños de Barcelona puedan hacer extraescolares. Un 52% de los menores de 3 a 16 años de la ciudad no tienen acceso a actividades no deportivas fuera del colegio.

Lástima que 'La Vanguardia' se apresure a dejar de ser ese periódico confiable y se asimile a esos mecanismos que vemos en las redes para crear opinión basada en perfiles falsos y bots. Aunque en honor a la verdad, y sobre la nueva denuncia de la nada transparente Asociación por la Transparencia, la investigación periodística más completa la hemos leído en este hilo de Twitter.


Cosas como estas que leemos en los medios recuerdan los versos de Joaquín Sabina: "Que ser valiente no salga tan caro / Que ser cobarde no valga la pena".

29 dic 2021

El CIC recomana a les ràdios que no confonguin periodisme i publicitat a les seves transmissions

El Consell de la Informació de Catalunya (CIC) recomana a les emissores de ràdio que no barregin ni confonguin periodisme i publicitat en els seus programes informatius, en general, i, en especial, a les transmissions esportives. La recomanació del CIC és reiterada en la resolució de l’expedient obert arran d’una queixa expressada en un article de PAIOS sobre els anuncis de Caixabank que durant 'La Transmissió de Torquemada' de Catalunya Ràdio locuta el mateix col·lega Ricard Torquemada.

Com que el quadern PAIOS és una de les parts implicades en aquest
Bernat Soler (esquerra) i Ricard Torquemada.

litigi, el més convenient és que el lector pugui interpretar el que diu el CIC a través del text de les observacions formulades pel mateix organisme a les al·legacions de les dues parts i de l’acord final. Per llegir tot l’expedient es pot clicar aquí. Ara el que caldria veure és si Catalunya Ràdio i les altres emissores interpel·lades segueixen les recomanacions del CIC. A continuació, un ampli extracte de la resolució del Consell de la Informació:

Les observacions i l’acord del CIC

Sense voler ser exhaustius, hem de considerar els principals punts de la queixa i de les al·legacions anteriors. Respecte la queixa, el principal argument que porta a considerar que s’ha vulnerat el criteri 7 del Codi Deontològic és el de que, mentre s’està desenvolupant un partit de futbol del Barça, s’encaixen en el programa frases publicitàries que pronuncien els mateixos periodistes interrompent la narració de les incidències del partit sense cap element indicatiu que posi en guàrdia els oients de que es va a produir a un tall publicitari. No es qüestiona, per tant, la licitud de que durant la transmissió en joc efectiu es procedeixi a fer publicitat o patrocini de l’emissió, en lloc d’esperar als temps morts. La vulneració es produeix, segons sembla que interpreta l’autor de la queixa, perquè qui emet verbalment la publicitat és el propi locutor o l’analista esportiu, cosa que pot comportar la confusió dels oients respecte a si és mera publicitat o és una recomanació personal de qui radia, el que suposaria “una fórmula de promoció o publicitat sota l’aparença deliberada d’informacions periodístiques”. (criteri 7, paràgraf 2).
 
Per evitar aquesta situació, el queixant proposa que les frases publicitàries “es podrien incloure sense cap problema donant pas a una veu “no informativa” o “no periodística”, sinó publicitària, aliena a l’equip encarregat de la transmissió”. Respecte les alꞏlegacions del Sr. Torquemada i de Catalunya Ràdio, hem de fer les següents consideracions: 

a) Que el Sr. Torquemada no pertany als serveis informatius de la CCMA, sinó que és director de la transmissió dels partits del Barça per establir-ho així el contracte atorgat entre Catalunya Ràdio i la productora del propi Sr. Torquemada contractada per portar a terme el programa “La transmissió d’en Torquemada”.
 
b) Que el locutor Sr. Bernat Soler no intervé personalment en l’emissió de la publicitat de Caixabank. 

c) Que la CCMA és l’encarregada de l’explotació i política comercial del programa i que els contractes publicitaris vinculats als programes que s’emeten, els subscriu la CCMA amb els corresponents anunciants. En conseqüència, l’única participació que té el Sr. Torquemada en la publicitat del programa mentre el partit de futbol s’està jugant, és la locució personal de la publicitat que ha contractat la CCMA amb Caixabank.

d) Que, malgrat que ho negui el Sr. Torquemada, la seva participació en 'La transmissió d’en Torquemada' és informativa sobre el que està esdevenint en aquells moments en el terreny de joc juntament amb el locutor del partit, entre altres coses perquè actua com a director presencial i participatiu de l’emissió mitjançant la seva veu, fent l’anàlisi futbolístic del que està succeint en el terreny de joc en el que inclou també elements informatius.

Sobre l’aplicació de l’article 7 del Codi Deontològic a la queixa presentada


L’article 7 del Codi Deontològic disposa en el paràgraf segon que “Cal rebutjar les fórmules de promoció o publicitat sota l’aparença deliberada d’informacions periodístiques”. I en el paràgraf tercer: “Com a norma general, els professionals de la informació han d’evitar qualsevol situació de conflicte d’interessos, ja sigui d’àmbit polític, comercial, econòmic, financer o familiar que posi em qüestió la credibilitat i imparcialitat de la seva funció”.

En aquest aspecte cal tenir present també el fulletó que té publicat el CIC sobre conflictes d’interessos. En la recomanació 1 declara que “els mitjans de comunicació han de preservar, defensar i promoure la diferenciació entre publicitat i continguts periodístics. Els continguts periodístics (d’entreteniment, informatius, etc.) poden tenir el format que es consideri més oportú, però mai no han de disfressar la presència de la publicitat. La ciutadania té dret a poder distingir quan li arriba un missatge periodístic i quan es tracta d’un missatge publicitari per tal de fer-ne la valoració oportuna”.

En la resolució de la queixa que ens ocupa cal ajustar el criteri 7 del Codi Deontològic a les transmissions dels partits del Barça per Catalunya Ràdio que inclouen interrupcions publicitàries radiades personalment pel Sr. Torquemada mentre s’està jugant el partit de futbol. La primera qüestió a considerar és si en la realitat es pot produir en l’oient una confusió entre informació i publicitat atenent al format del programa “La transmissió d’en Torquemada”. Vegem el que diu l’article 1 del fulletó editat pel CIC, abans citat: “Els mitjans de comunicació han de preservar, defensar i promoure la diferenciació entre publicitat i continguts periodístics”. Aquesta regla s’ha d’interpretar a través del que el mateix article completa dient que els mitjans “mai han de disfressar la presència de la publicitat. La ciutadania té dret a poder distingir quan li arriba un missatge periodístic i quan es tracta d’un missatge publicitari per tal de fer-ne la valoració oportuna”.

Escoltant els partits del Barça per Catalunya Ràdio, podem observar que la transmissió del que està succeint al camp de futbol no seria correcta si ens atenem a la necessitat de diferenciació explícita entre: la narració i l’anàlisi futbolístic d’un partit en directe en el que es descriu el que està passant en aquells moments al camp de futbol; i el tall de veu que s’insereix vocalitzat per un dels locutors sense un avís explícit de que s’està procedint a uns segons de publicitat. Però en casos com el que ens ocupa, i donat que les especials característiques de la informació radiofònica així ho aconsellen, no hem de recórrer només a la fórmula general de diferenciació explícita, sinó que hem d’aprofundir en si el ciutadà pot distingir fàcilment si el missatge que li està arribant és periodístic o és publicitari.

En la radiodifusió d’un partit de futbol l’atenció de l’oient està posada en l’esdeveniment esportiu (informació). Tot el que s’allunyi del món del futbol (com pot ser la publicitat), l’oient ho considera una intromissió no desitjada o un peatge que s’ha de pagar per al finançament de l’emissora, a la qual cosa està acostumat, però en cap cas confon una vinculació esportiva i unitària entre les dues situacions. No és dubtós que l’oient distingeix clarament entre un partit de futbol i la publicitat o el patrocini d’una marca que res té a veure amb les competicions del futbol. En aquest sentit considerem que, en el cas que comentem, la publicitat de Caixabank no queda disfressada en la informació, sinó que l’oient percep nítidament que és publicitat perquè no té cap relació amb el partit que s’està jugant.

Una segona qüestió a considerar és la fórmula publicitària que s’empra per introduir la publicitat. Segons el paràgraf segon de l’article 7 del Codi: “Cal rebutjar les fórmules de promoció o publicitat sota l’aparença deliberada d’informacions periodístiques”. En el cas que es ocupa, no podem extreure del format del programa que hi hagi cap intencionalitat “deliberada” de relacionar o confondre la publicitat de Caixabank amb una informació periodística per les mateixes raons apuntades al paràgraf anterior. És més, les característiques de les interrupcions publicitàries que s’han esmentat al final del punt 5 anterior (“Caixabank amb l’esport sempre...”), expressen per sí mateixes que es tracta d’una publicitat sense relació amb la informació dels esdeveniments del partit que s’estan narrant.

Per aquestes raons considerem que no hi ha vulneració del criteri 7 del Codi Deontològic. No obstant, volem afegir que hi ha fórmules radiofòniques molt més adequades amb la norma ètica de diferenciació entre informació i publicitat, entre elles les que proposa el queixant d’excloure de la locució de la publicitat els periodistes que narren o analitzen l’esdeveniment esportiu, és a dir, els que fan informació. Concretament, el Sr. F. proposa que les frases dels talls publicitaris “es podrien incloure sense cap problema donant pas a una veu “no informativa” o “no periodística”, sinó publicitària, aliena a l’equip encarregat de la transmissió”.

A partir d’aquestes consideracions, el Consell de la Informació de Catalunya, un cop debatuda la queixa presentada pel Sr. A.F. relativa a la inclusió de publicitat en les narracions dels partits del Barça emeses per Catalunya Ràdio, adopta el següent


ACORD:

1. El CIC considera que no hi ha hagut vulneració de l’article 7 del Codi Deontològic del Colꞏlegi de Periodistes de Catalunya.

2. Tanmateix, recomana a Catalunya Ràdio i a les altres emissores que retransmeten per ràdio partits de futbol o esdeveniments esportius, que la presència de publicitat en el curs de la narració esportiva ha de fer-se de manera que la ciutadania pugui distingir nítidament –a través de fórmules de diferenciació, com l’assenyalada pel Sr. F.- si el que li està arribant és un missatge periodístic i bé es tracta d’un missatge publicitari per tal de fer-ne la valoració oportuna”.

2 dic 2021

Com més palla, menys agulles

Josep-Maria Ureta
La gran paradoxa del periodisme en l’era digital és que mentre tenim a l’abast eines de recerca i confirmació que mai hauríem somniat que fossin abastables, cada cop és més difícil i problemàtic exercir la base de l’ofici de periodista: comprovar abans de publicar.

Hi ha també tot un corrent d’anàlisi del periodisme actual que
expliquen que la precarietat i baixa solvència de les noticies que s’escampen es deu a l’entorn de l’exigència primordial de la immediatesa, estar 24 hores sobre 24 en actiu.

De com s’ha arribat a aquest escenari i els efectes perniciosos que provoca es pot llegir a dues noves aportacions de textos que estan més a prop de la recerca i anàlisi que dels ja nombrosos llibres/promptuari de com combatre les noticies apòcrifes. Tot i que els autors d’una o altra tendència coincideixen sovint en molts dels diagnòstics.

Hi ha dos nous llibres provinents, com gairebé sempre, del món anglosaxó i que posen el focus en els mals que afecten l’entorn de la informació basada en les dades. No entren, gens, en la condició i limitacions de l’ofici de periodista, si no més aviat en els efectes de la difusió de les noticies mancades de criteris bàsics de comprovació, i sovint per les subtileses que proporciona el domini del món de les estadístiques. La versió en castellà dels dos llibres acaba d’aparèixer. Ambdós son una reflexió sobre l’agent de canvis tan importants en pocs anys com ho van ser als segles XIX-XX una cadena que enllaça l’electricitat, el motor d’explosió i el binomi ordinadors-digitalització.

Autors reconeguts en el seu camp


Referències. Bullshit. Contra la charlatanería (Capitan Swing), de Carl Bergstrom i Jevin West; i 10 reglas para comprender el mundo (Conecta, PRH) de Tim Harford. De la dificultat de traslladar el títol a la comprensió lectora n’és prova que en el primer cas, el terme 'bullshit' no és pas en la seva primera accepció corrent (merda) si no un ús molt al·legòric i col·loquial que té desenes de possibles traduccions. Des del castellà 'chorradas', 'bulos', 'patrañas', fins als nostrats xerrameca, collonada, fotesa i un llarg etcètera. El text de Hardford també precisa que escriu sobre “com els números poden explicar (i millorar) el que succeeix” (o sigui, no ho fan).

Complement sobre els autors. Bergstrom és professor d’universitat conegut als EUA per ser un perseguidor de les recerques científiques de baixa qualitat i sovint deliberadament alterades. Llàstima que escriu al principi de la pandèmia (març del 2020), però aporta prou orientacions sobre com malfiar dels treballs que es fan dir “segons un estudi fet a la universitat XX... “Com és ben sabut...”. Li dona suport l’expert en dades West. Per la seva banda, Harford reapareix una dècada després de publicar un dels llibres de més èxit sobre les entranyes del periodisme econòmic: El economista camuflado (Conecta, 2011), on aporta la seva experiència com a redactor del 'Financial Times' i col·laborador de diverses publicacions i emissores britàniques i nord-americanes.

Bergstrom y West ens aporten una munió d’exemples de com les publicacions, des de diaris fins a revistes científiques de molta nomenada, van des de l’engany dissimulat fins a la mentida deliberada. Dir que “una pel·lícula no és dolenta” no vol dir que sigui bona, raonen, o bé que algú “no beu mentre treballa” ¿vol dir què? O que “la nostra empresa té uns beneficis superiors a la mitjana del sector”, sense dir quina és la mitjana, son exemples triats com habituals però que delaten sobreentesos improcedents.

Anem a fets més seriosos. A l’atemptat amb explosió de bomba de la marató de Boston del 2013 es va dir durant dies (amb imatges borroses incloses) que havia mort una nena amb el dorsal 1035. Pregunta fàcil: ¿algú ha vist criatures corrent 42 kilòmetres i escaig? Jonathan Swift ja deia que la falsedat vola i la veritat camina coixa.

Pujant de graó: els algoritmes dissenyats per captar l’atenció de la gent militant del què sigui: religió, partit, terraplanistes, antivacunes. O un joc per detectar fiabilitat: 'Which Face Is Real. com'. Qui assegurava “científicament” que es podia deduir si algú és un delinqüent amb sofisticadíssims programes i algoritmes sobre fotografies havia fet trampes (adonant-se o no) des del principi: hi havia fotos reals de delinqüents barrejades amb fotos provinents dels arxius de documents com el passaport o el DNI. ¿Tots posen la mateixa cara davant la càmera?

Recuperar la lògica


Hem dit que no es tracta d’un llibre de temes banals. Bergstrom i West ens aporten sobre tot les bases sobre com distingir entre correlació, causalitat i conseqüència. Nocions de lògica clàssica que fa anys que tenim rovellades en nom de la immediatesa. Exemple clàssic: els anys que es va trigar a admetre que hi ha una relació directe entre fumar i tenir càncer de pulmó, malgrat que hi ha fumadors que no morin d’aquesta malaltia i altres que moren de càncer de pulmó sense haver fumat. O la ignominiosa falsedat de que les vacunes provoquen autisme. Probabilística suficient i necessària és el què hauríem de tenir present. Cal recordar aquí que el premi d’Economia del Banc de Suècia en honor d’Alfred Nobel d’enguany ha premiat precisament a tres investigadors dels principis de causalitat en l’economia en els seus treballs més científics.

“Si res ens sembla massa bo per ser veritat, probablement sigui fals? ¿Qui m’ho diu, com ho sap, què m’està venen? El 'bullshit' deriva d’una absoluta indiferència per la veritat”, conclouen els autors.

Per la seva banda, Harford parteix de que ja es prou conegut el seu posicionament sobre com es gesta, és difon i s’entén la informació econòmica. Sobre aquesta experiència elabora 10 principis de comprensió de l’actualitat, fistonejades d’exemples extrets aleatòriament i sense precisar, perquè no cal, qui i on ho han publicat. Son prou comuns.

El primer que torna a avisar en Harford és que cal no deixar-se portar pels sentiments de qualsevol simpatia, mantenir distància i, novament, precaució sobre qualsevol reportatge massa innovador que porti aval científic. No ens enganyem: el mercat de publicació de textos científics no prou verificats, sovint pagats, també a revistes de renom llegendari, ja tampoc son de fiabilitat total. Hi ha un mercadeig no tan diferent, en la seva essència lucrativa, del que fan publicacions i canals de TV sobre xafarderies de color rosa.

Gràfics massa cridaners


Un exemple ben curiós: un il·lusionista que es diu Derren Brown va emetre en el seu programa de TV un vídeo, sense editar, en què llençant una moneda a l’aire va sortir cara 10 vegades. Totalment cert, sense manipulació de les imatges. Però faltava una “petita precisió”: es van necessitar 9 hores de gravació per obtenir el 10 sobre 10. Amb una sola consulta a un expert en estadística hauria estat suficient per saber que la possibilitat de 10 vegades seguides traient cara és una entre 1.024.

Harford desaconsella els càlculs d’impacte però difícils de comprovar o, senzillament, mal fets per culpa de no dominar la calculadora, posats a ser comprensius. L’exemple de què costaria a cada mexicà un metre de mur de separació amb els EUA o calcular el deute públic dels mateixos EUA a partir de quants bitllets de dòlars apilats serien necessaris per arribar a la Lluna pot ser molt atractiu, però poc útil. En el darrer cas, sumen 6 vegades la distància Terra-Lluna, però potser és més entenedor dir que a cada nord-americà li corresponen 70.000 dòlars del seu deute públic.

El periodista del 'Financial Times' fa referència sovint a textos literaris. Mereix especial esment el seu recordatori del conte de Jorge Luis Borges del 1941 'El jardín de senderos que se bifurcan', el fracàs d’un escriptor xinès i el disseny d’un laberint on tot el que s’oculta és el pas del temps sense trobar cap solució. El laberint com a metàfora del poder de qui l’ha dissenyat.

“Ser a l’hora ocell i cuc per entendre la informació”, proposa Harford, dues visions complementàries. Completat amb una actitud sempre crítica davant de dades de les quals no s’explica clarament l’origen, revisar els gràfics i quines combinacions proposa, i no sempre desconfiar de les dades públiques. INE i CIS manegen més dades que qualsevol empresa privada.

Heus ací com gràcies al món de la digitalització i els algoritmes potser no hem de tornar a la vella dita de “destriar el gra de la palla” pero sí a l’altra de saber buscar “l’agulla [la veritat informativa, sovint canviant] en un paller” que cada cop és més immens i a sobre sospitosament podrit.

1 dic 2021

Mar de Fontcuberta, una voluntat d’acer, un cor d’or pur

Gabriel Jaraba
Està traspassant cap a millor vida, a poc a poc, tota una generació de periodistes, la dels qui, als anys 70, els més joves de les redaccions d’aleshores, van prendre l’opció de combatre el règim franquista i alhora servir els seus conciutadans treballant per a que puguéssin gaudir del seu dret a una premsa de qualitat. Fa pocs dies, Antonio Franco; ara mateix, Mar de Fontcuberta, tots dos membres del Grup Democràtic de Periodistes, una organització il·legal (fundada el 1966) que considerava que la democratització de les redaccions, els mitjans i la societat eren les tres potes d’un sol tamboret (una idea que en ple franquisme semblava altament revolucionària… i ara també).

Entrar en el Grup Democràtic de Periodistes era difícil, més que en
algun petit partit d’extrema esquerra de l’època. En ell hi podies trobar des de comunistes ortodoxos i esquerranistes heterodoxos fins democristians i membres de l’ala progressista de l’Opus Dei. De fet era el nucli central de la professió periodística a Barcelona, i va arribar a ser l’embrió fundacional de l’actual Col·legi de Periodistes. Mar de Fontcuberta va destacar ben aviat d’entre els seus membres, no només perquè era dona i jove sinò perquè contradeia la moderació que orientava la línia del grup. Els qui aleshores creien prioritària aquesta orientació –en la línia d’altres grups civicopolitics com el Sindicat Democràtic d’Estudiants o la mateixa Assemblea de Catalunya —la podien considerar una persona ultraesquerranista i radical, perquè formava part d’un partit que ho era; avui, després de tot el que hem vist i suportat, podem dir de les posicions de la nostra enyorada companya, que massa poc.

La Mar malfiava dels empresaris i les èlits barcelonines perquè els coneixia bé, per raons d’origen social. Quan els qui procediem de famílies treballadores i en alguns casos força modestes ens sorpreniem de la falta de visió adobada amb una gasiveria incontenible que mostraven els nostres patrons del sector de la premsa mentre que ella es lliurava a promoure una cooperació (acció) directa entre treballadors de la informació i moviment democràtic de barris. Eren lectors conscients i actius el que els nostres periòdics necessitaven i no el vist-i-plau d’un o altre mandarinatge cultural o institucional. Però Mar Fontcuberta va protagonitzar una aventura periodística singular: el setmanari 'Mundo', de gran qualitat, dedicat a la política internacional, que parlava per ella i donava fe de la seva extraordinària solvència, com la d’altres professionals que la van acompanyar: Amparo Tuñón, Manuel Fernández Areal, Lluís Molla, Eduardo Álvarez Puga, Josep Lluís Gómez Mompart o Ramon Serrano.

La mesura del que era capaç la va donar quan va accedir a la Facultat de Ciències de la Informació de la Universitat Autònoma de Barcelona (que és com es deia aleshores). Alguns periodistes de fornades anteriors despreciaven la nova fòrmula de formació universitària de periodistes amb la qual la UAB era innovadora, però Mar de Fontcuberta s’hi va implicar: no només hi va fer de professora sinò que va cursar el doctorat. Publicà uns textos teoricopràctics que avui són clàssics de l’estudi de l’escriptura periodística i va promoure a la facultat una actitud d’exigència i excel·lència. Va sorgir aleshores una Mar de Fontcuberta acadèmica que anava molt més enllà del periodisme de base i de l’activisme popular: una insospitada capacitat de fomentar equilibris i contrapesos la va fer degana de la facultat i dinamitzar un entorn massa sovint “tempestuós i turmentat” com fa poc l’ha descrit Manuel López. La doctora De Fontcuberta va saber projectar cap al futur una facultat de comunicació amb voluntat acadèmica que podia ser més que una escola.

La recerca de futurs possibles va dur la Mar de Fontcuberta a buscar nous horitzons a Xile, on va esdevenir professora titular de la Pontificia Universitat Catòlica, i a la gestió de màsters en comunicació i educació, allà i a Barcelona. El prestigi que es va guanyar a Bellaterra es va estendre a tot l’àmbit comunicacional hispanoparlant i la va convertir en un nom acadèmic de referència.

Vaig tornar a veure la Mar fa poc, en un dels viatges que de tant en tant ella feia a Barcelona. Vam compartir aules i passejar per passadissos, entre abraçades i somriures. La trobada em va fer feliç i em va retornar la imatge d’algú que era molt millor que el que jo havia imaginat. Com deia el gran Giorgio Gaber, alguns érem comunistes. Però d’altres, a més, eren bones persones.

26 nov 2021

Mar de Fontcuberta ens ha deixat

Manuel López
Se’ns ha anat la Mar de Fontcuberta i tot el que trobareu a la wikipedia i a diferents webs d’internet és el seu currículum acadèmic. Però hi ha més. Jo la vaig conèixer quan s’acabava el franquisme i coincidíem en reunions clandestines per veure d’accelerar el pas cap a la democràcia i, si es pogués, cap el comunisme (ai!).

Ella procedia d'una família de la noblesa catalana. "Dama del Real Cuerpo de la Nobleza de Cataluña". I així ho diu la necrològica publicada dimarts a 'La Vanguardia'. I això ho posava per damunt dels seus càrrecs acadèmics guanyats a pols: catedràtica, ni més ni menys!

Ella i jo, cap a principis dels anys 70, ens movíem en cercles diferents, però paral·lels. Muntàvem plataformes d’agitació lluny del PSUC. Molt dinàmiques, però improductives. Ella va ser de les poques que no va a anar a parar al “partit”, és a dir, al Partit Socialista Unificat de Catalunya. 

Més aviat es movia en els cercles d’extrema esquerra intel·lectual propers al trotsquisme, més o menys, és clar, perquè no es repartien pas carnets.

Va treballar al Grupo Mundo, en diferents espais, i per a Radio
Fontcuberta (asseguda a l'esquerra), amb els altres
col·laboradors de 'Grama' Josep Pitarque,
Humbert Roma, Eugeni Madueño, Elvira Ruis
i Agustina Rico (Foto: P. Madueño)

Nacional d'España (RNE).
Encara la recordo entrevistant-me un dia que encapçalàvem una manifestació i ella portava el micro per recollir les nostres paraules, les paraules dels qui organitzàvem la marxa.

Desprès es va anar a la incipient Facultat de Ciències de la Informació, més tard amb el nom de Facultat de Ciències de la Comunicació, de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Aquí va fer carrera. No pas a través de trampes o endolls, sinó que s’ho va guanyar a pols. Quan jo vaig entrar a la UAB ella ja hi era. La recordo organitzant assignatures, grups, dinamitzant el centre, d’on va ser degana.

Va tenir molts càrrecs i sempre la recordarem amb molta estima perquè, a diferència d’alguns companys de facultat, la Mar sempre buscava el pacte, els acords, les vies per tirar endavant una facultat molt turmentosa i turmentada.

La Mar mai va manipular per ascendir. Es va guanyar la titularitat i desprès la càtedra. I se’n va anar a Xile a fer uns cursos i es va quedar. Es va casar i va fer més carrera encara a la Universitat Pontifícia de Santiago. Però no va perdre el contacte amb la UAB on venia a fer cursos o a codirigir instituts d’investigació junt amb el José Manuel Pérez Tornero, ara president de RTVE.

La Mar va escriure llibres i molts assajos. Va dirigir grups. Va fer amics i va ser respectada per qui no combregava amb ella ideològicament.

És a dir, va ser una membre de la noblesa de Catalunya que va preferir treballar amb el poble i per al poble. A Santa Coloma de Gramenet la recordaran perquè va col·laborar amb la revista local 'Grama'. I això no ho va fer cap membre més de l’aristocràcia catalana.

8 nov 2021

Crisi brutal a 'El País' al criticar l'actual president a l'anterior equip econòmic

Manuel López
Els periodistes sempre hem pensat que els diaris els fem nosaltres, però que la direcció la porten les empreses. Però hi ha dos exemples de mitjans espanyols que han tingut periodistes com a editors-empresaris. Un és el diari 'Segre', de Lleida, governat periodística i empresarialment per Joan Cal.


Però sembla que Cebrián no va fer les coses tan bé com caldria, ¡a
Joseph Oughourlian, presidente de Prisa.
més de portar el diari cap a la dreta! D'això l'acusa ara l'empresa.

L’actual president de Prisa --grup editor d''El País', entre altres productes-- el francès Joseph Oughourlian ha acusat l'anterior direcció empresarial de mala gestió. Això és el que va dir en el Congrés de Periodisme d'Osca, en la primera setmana de novembre. Segons aquest diari, el financer francès va explicar durant la xerrada que, a la seva arribada a Prisa, va trobar una companyia "supermal gestionada o no gestionada en els últims 13 anys, en mans dels seus creditors especialment i de gent que no sabia de gestió".

“Les finances han d'estar al servei d'un pla i portem en canvi 13 anys treballant al servei dels creditors”, va afegir.

Aquestes afirmacions són greus des del moment en què les pronuncia el president vigent, i que podria portar a actuar de manera judicial o administrativa contra l'anterior direcció de l'empresa, especialment dirigida per Juan Luís Cebrián durant molts anys. Això es podria fer a través d’una denúncia formal o per una auditoria de gestió.

També en Joseph Oughourlian va acusar a la anterior direcció editorial d’haver portat el diari cap a la dreta: “D’un mitjà de centre-esquerra ens havíem convertit en un mitjà de dretes, la qual cosa era un sense sentit absolut i era una traïció als nostres lectors”.

Cal apuntar que l’entrada de la nova directora, Pepa Bueno, una persona afí al PSOE, es comentada pel president de Prisa així: [el nomenament de Pepa Bueno] “és fer una petita revolució dins de casa nostra, tornar als orígens, es posar-li al diari una cara i una veu”.

¡Quina bufetada a l'anterior direcció!

Els mitjans i els comentaristes no s'han pronunciat sobre aquestes paraules tan acusatòries i greus, potser per allò que gos no menja gos.

Juan Luis Cebrián Echarri és un periodista, escriptor i empresari espanyol. Va ser director-fundador del diari 'El País', que va conduir des del 1976 fins a novembre del 1988. Des del 19 de desembre del 1996 és acadèmic de la Reial Acadèmia Espanyola. El 2018 va deixar la presidència del Grup Prisa en mans de Manuel Polanco. Cebrián va deixar tots els seus càrrecs executius en Prisa el 21 de maig de 2018.

La presidència d''El País' va quedar en mans de Manuel Mirat, i Cebrián va ser nomenat president d'honor d''El País'. Cebrián ha estat considerat per diversos mitjans internacionals com un dels deu espanyols més influents a Espanya i Amèrica Llatina durant 43 anys. És l'únic acadèmic hispà membre del Club Bilderberg i l'únic membre de llengua espanyola amb funcions executives en aquesta organització.