El quadern dels periodistes apocalíptics, integrats, optimistes i/o solidaris

EL QUADERN DELS PERIODISTES APOCALÍPTICS, INTEGRATS, OPTIMISTES I/O SOLIDARIS
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21 ago 2012

El Barça ja no juga a TV-3

Joan Barrera

Comparant el terrabastall que es va produir fa uns mesos quan un alt directiu de TV-3 va amenaçar als diputats del Parlament amb deixar d’emetre els partits del Barça si seguien retallant la subvenció a la cadena pública, sobta ara el silenci quan ja és oficial que a la Lliga Barça i Real Madrid només es veuran en canals de pagament. D’esquinçar-se els vestits a la letargia més absoluta. Som un país de contrastos. S’ha trencat el matrimoni que unia la tele catalana amb el club que resumeix com cap altre la idiosincràsia de Catalunya sense que els fonaments del país tremolin. Segurament perquè les coses són més simples d’explicar i en aquesta faceta de la vida com en d’altres la lògica del compte de resultats s’imposa als sentiments.

El punt en el que ens trobem era del tot previsible. Ens agradi o no, i fora de casos molt concrets com els Jocs Olímpics, per exemple, els grans esdeveniments esportius només es podran veure a través de canals de pagament o en obert si la cadena que els compra està disposada a un gran desemborsament i té garantit un retorn a través de la publicitat. Ho saben els propietaris dels drets d’emissió i aquest és el criteri que funciona quan els posen a la venda.

Aquí, en relació al Barça i TV-3, hem viscut en un miratge que s’ha mantingut mentre hi ha hagut diners i que ara, amb la crisi, la reducció dels ingressos publicitaris i els ajustos pressupostaris ha esclatat. M’agradaria saber, i em temo que mai ningú no ho acabarà d’explicar, què ha suposat per a Televisió de Catalunya aquest drenatge de diners, quantes coses s’han deixat de fer, quantes iniciatives han quedat aparcades, fins on s’ha ressentit la programació i si s’ha renunciat a exercir el paper de servei públic a causa d’uns compromisos de dubtosa rendibilitat, com més d’un director general ha recordat en seu parlamentària.

Ara ja no hi ha res a fer. La situació és la que és i s’ha d’entomar el futur. Les emissores públiques de la Generalitat, TV-3 y Catalunya Ràdio, no estan en el millor moment. Són part de la crisi del sector de la comunicació, que aboca a les empreses a reduccions dràstiques de plantilles per intentar quadrar els números i assegurar la viabilitat. Sense caure en l’alarmisme, aquí també hi haurà notícies d’acomiadaments en els pròxims mesos.
Si el projecte de TV-3 va aconseguir arrelar, desprenent-se de l’estigma de qui pretenia encaixar-la com una televisió antropològica, és perquè va saber innovar. Va ser agosarada i moderna i hi va haver entre els directius i els treballadors un punt d’irracionalitat per mostrar a la societat d’aquells moments que es podia fer una programació diferent, atractiva, arrelada al territori i en llengua catalana.

No cauré en la trampa de cenyir l’anàlisi a un simple joc d’interessos de poder, reduint la cadena a una pura i simple plataforma del pujolisme. En tota la seva programació hi va haver més coses, en cas contrari, tot i les seves mancances i defectes, no hagués pogut arribar al punt en el que es troba ara.

No sé si entre els actuals directius hi ha un pla B per sortir del carreró en el que es troben els mitjans de la Generalitat, més enllà de la lògica pressupostària i de les retallades. Convindria que hi fos, que s’expliqués, que es debatés i es pactés. Hi ha camí per recórrer. Més integració de les empreses, aposta per formats innovadors, utilització de les plataformes digitals per segmentar l’audiència i oferir propostes del seu interès, una major interactivitat, més pluralitat social i territorial i una ajustada combinació entre la iniciativa privada i la pública. En definitiva, dimensionar la empresa als interessos de l’audiència. Pensar que les coses poden continuar com ara però amb menys recursos és suïcida. Ho hem vist en el cas del futbol. Molts diners invertits perquè al final ningú no digui res.

3 ene 2012

Un error de una magnitud tremenda

Gabriel Jaraba
Lo ha dicho Patricia Abril, directora general de McDonald’s en España: suprimir la publicidad de TVE fue “un error de una magnitud tremenda”. Lo mismo pensamos quienes hemos trabajado en televisión pública, al ver que el gobierno de Zapatero, en sus últimos tiempos, se sacó de la manga este colofón a su errática política (por llamarle de algún modo) comunicacional. El anterior presidente entregó en bandeja a las cadenas privadas el grueso del pastel publicitario televisivo mientras los profesionales de TVE luchaban con uñas y dientes compitiendo con ellas y para conseguir –y lograr– una televisión pública estatal más independiente que nunca. Lo hizo después de un proceso de implementación de la TDT –cuando esta tecnología era ya casi obsoleta– que abrió la puerta a la televisión generalista de difusión estatal a la extrema derecha y a la baja calidad en contenidos y programación. Zapatero había sido abandonado por Prisa y buscó acomodo en un empresario simpatizante que obtuvo de él algunas licencias de TDT a cambio de proporcionarle “apoyo” con un periódico que en lugar de ampliar el registro cultural socialdemócrata nos obsequió a todos con una concepción de la izquierda que hace las delicias de quienes sueñan con la reencarnación de Bullejos, Trilla y Adame en la secretaría general del PCE y con la elevación al olimpo del reciclador de discursos de Fidel.
     La revista humorística La Codorniz publicaba una sección titulada Donde no hay publicidad resplandece la verdad, y vive Dios que los españolitos han interiorizado esa barbaridad. El comercio, que produce trabajo, prosperidad y paz, ha sido siempre despreciado por la hidalguía, también por ese remanente de hidalguía que pasa por progresía española y que abomina de los “fenicios”, cosa que explicaría en cierto modo ese substrato de antisemitismo y anticatalanismo en la izquierda sectaria española. (Para detectar indicios de esa nueva hidalguía “proletaria” préstese atención al uso de la palabra “coherencia”). Pero resulta ser todo lo contrario: donde no hay publicidad resplandece la miseria. La ausencia de publicidad en las calles y en los medios es un indicador seguro de ausencia de libertades democráticas. Punto pelota.
En estos momentos, las empresas comunicacionales asisten a un cambio de era en el que ven decaer lo que ha sido el centro de su negocio durante los últimos 150 años: los ingresos por inserción de publicidad. Muchos observadores achacan a cierta nueva “cultura de la gratuidad” la crisis de medios e industrias culturales en lugar de hacerlo a su incapacidad de inventar nuevos modelos de negocios adecuados a la nueva realidad del mercado y a la satisfacción de sus clientes mediante valor añadido al producto. Pero la cultura de la gratuidad en televisón no es nueva. Fue el propio Francisco Franco quien la propició en el nacimiento de TVE, cuando rechazó que la naciente televisión oficial se financiase mediante el pago de licencias, como en el resto de Europa, y decidió que su funcionamiento iría directamente a cargo de los presupuestos.
     Hasta la fecha, los ciudadanos han vivido con la engañosa sensación de que la televisión pública les sale gratis. En Catalunya, donde desde 1983 TV-3 ofrece un servicio de televisión pública de altísima calidad, a la altura de las grandes cadenas públicas europeas (demostrado por la infinidad de premios internacionales que han obtenido sus producciones) las sucesivas direcciones generales de la corporación pública se han encontrado con la renuencia de los ciudadanos a pagar una license fee cada vez que han sido sondeados al respecto. Y a la vez, muchos de esos mismos ciudadanos han considerado que los poco más de 40 euros anuales que la televisión pública catalana recibe de sus impuestos eran demasiado dinero, cuando apenas llegan a cubrir el 30% de su funcionamiento total.
     Con semejante falsa conciencia, que diríamos en marxista, no es de extrañar que los televidentes españoles acogieran con albricias y zapatetas el anuncio de la eliminación de la publicidad en TVE. Álvaro de la Iglesia vencía después de muerto, pero unos cuantos meses después, ahora mismo, el consejo de administración del ente público se plantea recuperar las inserciones publicitarias porque el recorte de 200 millones en el presupuesto pone a la televisión pública al borde del colapso.
     Me temo que ni con publicidad ni sin ella tienen remedio los males de las televisiones públicas. Los gobiernos derechistas de Madrid y Barcelona saben que la nueva hidalguía populachera considera a los profesionales de la televisión unos privilegiados y se complace en verles morder el polvo a manera de pobre consuelo cuando a ellos les acechan contratos basura. No es una neura mía: la propia Casa del Rey es consciente de esa mentalidad cuando difunde que Juan Carlos cobra un sueldo medio neto mensual de 12.000 euros; uno hubiera esperado de esa augusta institución, si no transparencia total, algo más que dar penita a los tontos. En  Catalunya, el equivalente de ese populismo se complace en la maledicencia en torno a la televisión pública nacional catalana, de modo que a veces parece que se es más catalanista cuanto más se desea ver por los suelos al mayor logro cultural del catalanismo contemporáneo.
     Creo que fue Einstein quien dijo que había dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana, y de lo primero no se sentía del todo seguro. El espectáculo de ver cerrada la televisión pública de l’Hospitalet por un gobierno municipal de izquierdas, pese a una fallida resistencia de ICV-EUiA, nos indica que quizás sea verdad que los pueblos tienen las televisiones que se merecen. De momento ya cuentan con los gobiernos que ellos mismos han votado.
(http://gabrieljaraba.wordpress.com)

30 dic 2011

Buenos deseos entre medios para el 2012

Jose Sanclemente
Puestos a desear cosas para el nuevo año, he escogido esta lista que podéis ir completando:
-- Deseo que no cierren más diarios y que no siga creciendo la cifra de periodistas sin trabajo.
-- Deseo que los periódicos y los informativos de las radios y televisiones dejen de titular "al borde del precipicio" o cosas parecidas.
-- Deseo que algunos tertulianos sean tan implacables en sus críticas contra los recortes que hará el Gobierno actual, como lo eran antes contra las medidas del anterior.
-- Deseo que los editores y empresarios de prensa crean en sus medios y en los periodistas y no lancen la toalla antes de tiempo.
-- Deseo que la concentración en dos manos de las televisiones privadas no lleven a a la precariedad del trabajo de los profesionales que trabajan en ellas.
-- Deseo que los financieros que están trabajando en los nuevos ERE para los medios de comunicación cambien de opinión y se orienten a buscar nuevos recursos e inversiones para mejorar la calidad de éstos.
-- Deseo que los anunciantes valoren a los lectores tanto como a los telespectadores.
-- Deseo que los que piratean libros, revistas y diarios en la red sean conscientes de que si siguen haciéndolo acabarán con los autores y las editoriales.
-- Deseo que los editores tomen rápidamente conciencia de que si no facilitan el acceso y el precio de los libros electrónicos no podrán con  la piratería.
-- Deseo que las radios entren inmediatamente en los estadios de fútbol.
-- Deseo que la televisión pública de Rajoy sea tan neutral como la de Zapatero.
-- Deseo que los becarios no sean precarios.
-- Deseo menos horas de telebasura y algunas más de lectura.
-- Deseo que los indignados no bajen la guardia para que los ciudadanos tomemos conciencia de las injusticias.
-- Deseo que los ilustres corruptos sean condenados y no accedan a indultos torticeros.
-- Deseo que "el derecho a informar libremente del periodista y el libre acceso a la información del ciudadano" no sean meras frases formales.
-- Deseo que, como Oscar Wilde dijo, los políticos entiendan que "la opinión de la prensa no es la opinión de los ciudadanos"
-- Deseo que todos tengáis un año en el que os sintáis optimistas para afrontar los cambios que sean necesarios para ayudar a construir un mundo mejor entre todos. Deseo que seamos más solidarios y emprendedores para echar una mano a quien la necesite.
-- Deseo a todos un buen año 2012...
-- Deseo...

(http://sanclementejose.blogspot.com/)

28 dic 2011

Enquestes: tele pública, col·legi, facultats de periodisme i codi deontològic

La majoria dels lectors de Paios estan d’acord amb les retallades que s’estan enllestint per a la Televisió de Catalunya; consideren que la majoria dels mitjans de comunicació catalans segueixen “bastant” el codi deontòlogic de l’ofici; opinen que el Col·legi de Periodistes de Catalunya és “poc” o “gens útil” per als professionals, i que s’haurien de reduir les places d’alumnes i les facultats de periodisme. Son les conclusions que es poden extreure de les respostes que alguns lectors de Paios han donat a les quatre enquestes que fins ara han estat penjades en aquest quadern.

Per una TV-3 més austera. Unes quantes setmanes abans que s’obrís la polèmica entre el Govern català i la direcció de Televisió de Catalunya al voltant de les retallades pressupostàries en els mitjans de comunicació dependents de la Generalitat, els lectors d’aquest quadern van poder pronunciar-se sobre si calia o no reduir determinades partides pressupostàries de TVC per tal de reduir-ne el dèficit. Es podien respondre diverses preguntes al mateix temps i el resultat va ser el següent: gairebé la meitat (48%) va estar a favor de eliminar les transmissions esportives; el 38% donava suport a disminuir el nombre de directius de la CCMA; el 32%, a reduir el nombre de canals; només el 12%, a retallar la massa salarial dels empleats; i un altre 12% defensava que tot seguís igual com fins ara.

Col·legi poc útil. En un altre sondeig es va qüestionar la tasca actual del Col·legi de Periodistes de Catalunya. Gairebé dos de cada tres que van votar (64%) van considerar la seva feina “poc útil”. El 21% la va considerar “bastant” útil. I el 14% va opinar que no servia per a res.

Excés de facultats. La precarització i subocupació dels periodistes en general i, sobre tot, les dels recent llicenciats és una de les preocupacions comunes de la professió. Davant de la sospita de que l’excés d’oferta de ma d’obra pot influir en que els responsables de la demanda aprofiten per abaixar els preus de la ma d’obra, vam preguntar si es considerava convenient reduir el nombre de places d’alumnes de periodisme i de facultats de Ciències de la Comunicació per disminuir l’actual inestabilitat laboral. El 52% de les respostes van ser partidàries de retallar el nombre de places universitàries, encara que una minoria considerava que la precarització obeïa a altres raons. El 47% de les respostes restants eren contràries a abaixar el nombre de places d’alumnes, perquè les causes de la precarietat laboral eren unes altres.

Obediència ètica.  L’última enquesta realitzada fins ara per Paios preguntava si el codi deontològic aprovat en el segon Congrés dels Periodistes de Catalunya és seguit per la majoria dels mitjans de comunicació catalans. Més de la meitat de les respostes eren afirmatives i el 43% dels enquestats responien que la majoria dels mitjans no seguien “gens” el codi deontològic. Es pot aventurar que si la pregunta es referís als mitjans de comunicació “espanyols” aquest darrer percentatge seria superior, però el codi deontològic no regeix fora de Catalunya i ha estat convenientment desacreditat pels autoanomenats “defensors de la llibertad d’expressió” de bona part de la premsa de Madrid.
Per conèixer més detalls de les enquestes, que són només indicatives de l’opinió de les persones que s’hi han interessat, es poden observar a la columna de la dreta, on hi son penjats els quatres sondejos amb totes les dades.

22 nov 2011

Estoy a favor y estoy en contra

Jose Sanclemente
  • Estoy a favor de los periodistas que consideran que informar a los ciudadanos es un privilegio. 
  • Estoy a favor del periodismo sin más límites que la verdad, aunque ésta sea subjetiva.
  • Estoy  a favor de los periodistas que dicen en una tertulia "de esto no puedo hablar porque no sé de qué va"¿hay alguno por ahí?
  • Estoy a favor de titular sin alarmismo. A veces las noticias ya son suficientemente duras. 
  • Estoy a favor de los periodistas que siguen las redes sociales, pero no se basan exclusivamente en ellas para informar de una noticia.
  • Estoy a favor del periodista que sigue la calle y no los rumores. 
  • Estoy a favor de los diarios que no publican las fotos y textos oficiales de los gabinetes de prensa sin contrastar. 
  • Estoy a favor de los periodistas que renuncian a los pesebres (invitaciones) de las marcas comerciales para publicar una información interesada. 
  • Estoy a favor de que un periodista sea más importante que un financiero en una empresa de comunicación. 
  • Estoy a favor de que un medio de comunicación privado no sea subvencionado por el poder público. 
  • Estoy a favor de que un medio público sea subvencionado si no malgasta sus recursos en competir con  ciertos contenidos banales de los privados. 
  • Estoy a favor de que un periodista no revele sus fuentes ni siquiera ante los jueces. 
  • Estoy a favor de una ley de transparencia informativa para los poderes públicos. 
  • Estoy a favor de que los medios de comunicación rebajen sus costes de producción antes que recortar los de  la elaboración de la información. 
  • Estoy a favor de que el periodista defienda a los sin voz frente a los más poderosos. 
  • Estoy a favor de que se rescaten informativamente los conflictos olvidados.
  • Estoy a favor...
  • Estoy en contra de que un periodista se haya de someter a los límites que le impone la junta electoral. 
  • Estoy en contra de que un periodista se tenga que someter a límites para informar.
  • Estoy en contra de las ruedas de prensa sin preguntas.
  • Estoy en contra de no repreguntar a los políticos que evaden las respuestas.
  • Estoy en contra de que no se contraste la información con más de una fuente.
  • Estoy en contra de que un becario tenga la responsabilidad de un periodista y el sueldo de un becario.
  • Estoy en contra de que un periódico se autoproclame independiente en su cabecera.
  • Estoy en contra de llevar a titular una encuesta on line de un periódico.
  • Estoy en contra de que un trending topic de Twitter sea una apertura de un diario.
  • Estoy en contra de la pontificación de algunos tertulianos que saben de todo.
  • Estoy en contra de los que cuentan la noticia como si la hubiesen vivido y solo han hecho una llamada telefónica.
  • Estoy en contra de los que escriben o hablan sobre la crisis económica y están de asesores en la banca.
  • Estoy en contra de los críticos literarios que escriben sobre libros de las editoriales de su empresa.
  • Estoy en contra de los periodistas económicos que escriben sobre la hacienda pública y eluden los impuestos.
  • Estoy en contra de algunos periodistas de Intereconomía que son catastrofistas porque ellos entrarán en breve el reino del PP.
  • Estoy en contra de los periodistas mediáticos que anuncian un coche y no saben conducirlo.
  • Estoy en contra de los que, por interés económico, opinan a favor cuando piensan en contra.
  • Estoy en contra de los que se autocensuran para quedar bien con su empresa.
  • Estoy en contra de los periodistas que se autocensuran siempre.
  • Estoy en contra de llamar periodistas a los que aparecen en realitys como La noria, Sálvame,...
  • Estoy en contra de los que titulan que estamos al borde del abismo cuando ellos están en el fondo del precipicio.
  • Estoy en contra...
(http://sanclementejose.blogspot.com/)