El quadern dels periodistes apocalíptics, integrats, optimistes i/o solidaris

EL QUADERN DELS PERIODISTES APOCALÍPTICS, INTEGRATS, OPTIMISTES I/O SOLIDARIS

6 sept 2015

Y llegó la hora de la revolución 'on line'

Eduardo López Alonso

El auge de internet en el acceso a la información requiere que los diarios pongan ya todos los recursos posibles en la conquista del medio 'on line'. La imagen de marca es la llave para consolidar el hueco de mercado; los recursos humanos disponibles y conocedores de los mecanismos periodísticos son la clave del éxito. Sin embargo los ingenios técnicos actuales no parecen suficientes para lograr la alianza perfecta de las cabeceras con los lectores, capaces por si mismos de recurrir a buena parte de las fuentes informativas. 

El motor tecnológico que permite difundir la información debe mejorar y las rutinas organizativas del pasado deben asumir también cambios para que las cabeceras recuperen el papel de prescriptores informativos y cimentadores de la opinión pública.

Las redacciones periodísticas se encuentran actualmente claramente jerarquizadas con el objetivo de mantener una cierta coherencia editorial. Internet no ha cambiado esas jerarquías, pero la avalancha productiva ha permitido en ocasiones relajar esas rutinas con efectos positivos y negativos por igual. Por una parte se eliminaron filtros de calidad, algo negativo, y por otra parte se dieron salida a contenidos distintos y gratificantes para el lector en una muestra de iniciativa periodística que sería malo cercenar. El éxito de audiencia también alienta la entrada de informaciones, temas, ópticas y aspectos de la realidad que en el pasado no tenían cabida en diarios serios y que han demostrado ser del gusto de los lectores.

El caos informativo en torno a la producción masiva de informaciones que permite internet deberá racionalizarse en el futuro más en lo técnico que en la deseable iniciativa periodística. La mayoría de programas utilizados para la gestión de portadas tienen el lastre de centralizar excesivamente las tareas. La portada es el centro y un verdadero cuello de botella en la lógica selección informativa, herencia del formato papel. Pero la simple portada en papel se ha transformado en una portada digital gigantesca, que equivale en realidad casi al contenido íntegro del diario en papel y que es sólo una parte de la oferta informativa total lanzada a la red de redes. En la práctica, el manejo de una portada sería equivalente a estar jugando con la posición de las noticias en un diario en papel de manera constante, en función de la última hora y los criterios de importancia que otorga en cada momento el operador-portadista de turno.

El concepto 'on line' podría en el futuro revisar esa concepción de la portada sin necesidad de invalidar el principio de mayor volumen de noticias ofertado-más entradas y por tanto, más publicidad. La clave es buscar un sistema de portadas multicapa eficiente en el que la selección informativa a la vista se restringe aparentemente, pero al mismo tiempo se cede protagonismo al lector a partir de la primera capa-portada sugerida. Los sistemas de menús de entrada a capas profundas deberían evolucionar (más leídas, temas, secciones, autores, última hora, 'rankings' varios).

Desde el punto de vista de la producción es necesario incorporar un nuevo sistema de portada distribuida, en la que los gestores de la información son múltiples y la construcción de esas múltiples portadas casi automática. Para el lector sería posible lanzarse directamente a la lectura de sus temas de interés desde una portada inicial escueta. La selección informativa de esa portada principal sería equivalente a la selección de las portadas en papel actuales, con un puñado de noticias. 

Pongamos un ejemplo. Se diseñaría una portada de no más de una decena de temas seleccionadas por la cabecera en función de sus intereses o criterios. Mediante 'scrolls' laterales se accedería a nuevas capas de portada focalizadas en áreas de interés estándar, entrar en un tema supondría acceder a múltiples temas relacionados.

Se podría decir que organizaciones similares ya existen en la actualidad en las portadas y reciben escaso tráfico de lectores, pero es que la actual oferta multicapa tiende a ser un cajón de sastre de informaciones poco actualizadas. Cada portada debería ser gestionada por los especialistas de cada área en tiempo real. Arrevistar la web con temas en profundidad, varias piezas sobre el tema y géneros periodísticos diferentes. Al final, una estructura productiva de información igual de compleja y amplia, pero organizada cara al lector-navegador de manera más intuitiva y ordenada por afinidades temáticas. Llegar a esos focos de interés dependerá tanto de la navegación interna como de la eficiencia de las codificaciones de las páginas. La apuesta es arriesgada, en un entorno en que la mayoría de medios abruman con largas portadas multitema, pero quizá sería premiada por los buscadores, los usuarios que acceden con terminales móviles y por los anunciantes deseosos de dirigirse a clientes potenciales escogidos. 

Ese concepto fue iniciado hace algunos años por la web de 'USA Today', aunque finalmente la decena de noticias iniciales se han convertido en muchas más y la idea original de sencillez aparente se ha pervertido. Por otra parte, un elemento positivo es que la elaboración de una portada principal escueta y elegida libera recursos humanos para la deseable elaboración informativa y no obliga al lector a introducirse en larguísimas morcillas de noticias de última hora, en una muestra de espectacular alarde de falta de coherencia valorativa, elemento este que es el principal valor añadido de los diarios en papel y fundamental argumento de venta en los quioscos.

4 sept 2015

Diarios británicos contra la crisis

José Sanclemente
La noticia de que 18 diarios británicos se han unido para lanzar una campaña para animar a invertir a los anunciantes en sus periódicos se produce tras una caída generalizada de sus ingresos, especialmente grave, durante este verano.

Los grupos editores: Guardian News & Media, Independent Print, Evening Standard, Mail Newspapers, Trinity Mirror, News UK y Telegraph Media Group, tradicionalmente competidores y enemigos entre sí, colaborarán con más de 4 millones de euros para convencer a los anunciantes de que "Nada funciona como las noticias". Ese es el eslogan que la agencia HHM ha desarrollado para los diarios que publicarán páginas de publicidad y vídeos al respecto.

Es curioso que la agencia británica de publicidad que ha preparado
Uno de los anuncios para promocionar la lectura de diarios británicos.
"Fidelidades divididas, quizá. Atención no dividida, seguro", reza el eslogan. 
esta campaña esté constituida por una 'start-up' constituida hace escasamente dos años por tres viejos y sabios publicitarios retirados de sus puestos en agencias importantes, cuyo primer trabajo fue una campaña sobre el cáncer de próstata. Entre los tres publicitarios: Holmes, Hobbs y Marcantonio (HHM) suman 184 años de edad y más de 100 de experiencia publicitaria. Seguramente son los que mejor pueden entender los problemas de los medios de comunicación tradicionales.


El caso de los diarios británicos, es bien diferente al de los españoles. Están sufriendo la crisis publicitaria y la de difusión como la están sufriendo los periódicos españoles. Sin embargo, han encontrado una vía de crecimiento que aún deben monetizar convenientemente: la de la expansión internacional.

'The Guardian', por ejemplo, con apenas 300.000 ejemplares de difusión es capaz de llegar a más de 36 millones de usuarios gracias a sus ediciones electrónicas internacionales en inglés, o 'The Times' de Londres, con 670.000 de circulación, tiene más de 21 millones de usuarios mensuales.

Nadie se escapa a la crisis del papel impreso, pero pocos tienen una salida hacia el mercado exterior con unas marcas y un idioma que les permite la "exportación" de un modelo donde la forma de elaborar los contenidos es lo relevante.

En nuestro país, las ediciones electrónicas de 'El Mundo América' y las de 'El País América' y 'El País Brasil' son las que más se pueden aproximar a este modelo aunque, de momento, no tienen el nivel de audiencia fuera de nuestras fronteras que el de los británicos y la rentabilidad está pendiente de llegar.

De todas formas, es mejor seguir buscando los ingresos con el crecimiento de la audiencia electrónica y en mercados universales que esperar a que los anunciantes vuelvan a imprimir sus eslóganes en las páginas de papel de los diarios. Estaremos atentos al resultado de esta campaña de los viejos sabios publicitarios.


20 ago 2015

Del "i tu més" i del "mira que tu!"

Joan Brunet i Mauri
Encara que des del meu punt de vista hagi estat amb un cert retard, el Col·legi de Periodistes de Catalunya es posicionava divendres passat en relació a l’ús partidista que des del Govern, des dels governs, en ocasions es fa dels mitjans de titularitat pública. Ho feia amb l’emissió d’un comunicat que, d’una banda, reflexionava sobre el moment polític pel qual estem travessant com a país; i de l’altra, recollia, per fer seves, les queixes que el Sindicat de Periodistes de TV-3 havia formulat uns dies abans arran el tractament que des de ‘la teva’ es va fer del decret de convocatòria electoral amb la
Logos amb els lemes de TV-3 d'aquest estiu (esquerra) i Junts pel Sí.
posterior entrevista a Oriol Junqueras que era presentat com a cap de l’oposició quan tothom sap sobradament que ell concorre en la mateixa llista electoral en què que ho fa el president Artur Mas. La nota concloïa que cap mitjà públic "ha de fer d’altaveu de cap opció política". Un toc d’atenció oportú, el del Col·legi de Periodistes, més quan des de la professió es ve reclamant amb encert l’abolició dels blocs electorals que eliminen la possibilitat de poder establir criteris periodístics a l’hora d’elaborar la informació electoral.

He de dir que arran la difusió de la nota m’han sorprès algunes opinions (això sí, fetes amb veu baixa i boca petita) que tot i reconeixent el comportament a voltes esbiaixat dels mitjans de comunicació públics a Catalunya, l’acaben justificant simplement perquè els mitjans públics que depenen del govern de Madrid fan exactament el mateix, encara que en aquest cas segurament amb major intensitat i sempre en contra dels interessos de Catalunya.

Arribats a aquest punt he de manifestar la meva preocupació per la tendència a moure’ns enmig d’una política –o potser millor cal dir-ne d’una politiqueria– que de facto es fonamenta en el ‘i tu més’ o en ‘el mira que tu!’ com a un dels arguments a exhibir quan es tracta de rebatre acusacions de comportaments que poden ser titllats de contraries a l’ètica i/o a les bones pràctiques polítiques i/o periodístiques. No deu ser bo haver de constatar que quan més ens cal disposar d’espais de debat franc i plural sobre les idees i els projectes socials i de país en els mitjans de comunicació de titularitat pública, ens trobem en un dels moments en el que amb ‘l’ajut’ inestimable de les xarxes socials, assistim impertèrrits, per exemple, a una mena de pim-pam-pum de desqualificacions sense solta ni volta, a vegades generades només pel fet d’haver acceptat formar part d’una o d’una altra de les candidatures que se sotmetran a la consideració de la ciutadania a finals de setembre. Insisteixo. Mentre això passa, ben poc continuem sabent en relació al projecte social que juntament amb el de país cada opció política es compromet a defensar l’endemà del 27-S. Ben poc sabem de a qui i a quines polítiques cadascú donarà suport tant en el cas que la seva opció no sigui guanyadora com en el cas que el seu posicionament sigui decisiu a l’hora de formar govern.

Ho he escrit en d’altres ocasions: no n’hi ha prou –o no n’hi hauria d’haver prou tot i ser una qüestió fonamental– pronunciar-nos quant a l’instrument de gestió política pel qual apostem. I això perquè els diputats i les diputades que elegim ocuparan els seus escons més o menys temps, i en bona lògica parlamentària se suposa que hauran de prendre algunes decisions més enllà de si és l’hora de prémer o no el botó del procés de desconnexió amb Espanya.

Ho explicitava perfectament Ramon Folch quan escrivia: “El nou Estat, fer-lo com a rèplica de l’Estat espanyol actual no tindria gaire gràcia: aleshores tot quedaria reduït a legalitzar himnes, banderes, llengües i santorals. El nou Estat s’explica perquè ara no el tenim i es justifica perquè construeix un nou ordre altrament impossible”. I precisament d’això és del que es tracta. No us sembla?

11 ago 2015

‘Transformers’, nadius i fugitius

Albert Sáez
La transició al paradigma digital té un lideratge compartit. En primer lloc, la digitalització en molts sectors i activitats la lideren els que podem anomenar els “fugitius analògics”. Són els inconformistes del paradigma analògic que busquen alternatives a la manera de funcionar i d’establir relacions en allò que anomenen “el sistema”. Són milers de persones arreu del món que han impulsat iniciatives avui tan exitoses i consolidades com la “wikipedia” o les
llicències “creative commons“. I també mitjans de comunicació avui de referència com The Hufftington Post, El Confidencial o Vilaweb. Normalment es tracta de que la tecnologia digital ha fet possible un somni analògic. El seu referent intel·lectual més destacat és, sens dubte, el professor Manuel Castells.

El segon nucli impulsor de la digitalització serien els prou coneguts “nadius digitals”. Són els joves avui anomenats “millennials” que ja han nascut i ja s’han educat en el món dels PC, les videoconsoles de jocs, els mòbils, els portàtils i més recentment les tablets. I les fan servir per solventar els seus problemes -com va fer Mark Zuckerberg per lligar amb el Facebook– o per muntar els seus negocis basats en la innovació -com han fet els fundadors de AIRBNB o de Uber-. Per ells la digitalització no és una finalitat sinó un mitjà, el seu medi natural. Aquests dos primers grups tenen un risc compartit: l’adanisme, és a dir, pensar que el món digital és tan nou que no té res a veure amb la història de la humanitat, que tot comença avui.

Finalment, apareix cada vegada amb més nitidesa un tercer grup de líders de la digitalització que anomenarem els “transformers“. Són els que han entès que el canvi de paradigma és inevitable, és una dada de la realitat. Són els que han entès com diu el professor Joan Subirats, que aquesta crisi no és un túnel sinó que és un canvi d’època amb noves condicions i amb noves regles pels actors -antics i novells- que hi participen. Com el joc que els dóna nom, els “transformers” saben que amb les mateixes peces on abans hi havia un robot ara podem fer una nau espacial.

Acaba d’aparèixer un llibre d’un gran transformer de la comunicació política: Antoni Gutiérrez-Rubí. La transformación digital y móvil de la comunicación política és una obra de referència per entendre les claus d’aquest canvi d’època i una guia per a transformar digitalment la manera de fer política sense renegar de la política. Està disponible en format paper editat per Ariel i en format digital sota l’impuls de la Fundación Telefónica.

http://slownewsblog.com/

7 ago 2015

Blocs electorals a TV-3, si us plau

Siscu Baiges
Els blocs electorals són incompatibles amb la feina dels periodistes. Els periodistes han d’analitzar què passa durant una campanya electoral i informar d’allò que consideren que és més important, més noticiable, d’allò que succeeix cada dia. Repartir el temps de la informació electoral en base als resultats dels partits en anteriors eleccions és una bestiesa. Són els periodistes i no els representants de cap Junta Electoral qui ha de decidir què és notícia i què no.

Oriol Junqueras, entrevistat a TV-3 el passat 3 d'agost. 
Evidentment, els periodistes tenen els seus criteris i els mitjans en els quals treballen la seva línia editorial i uns propietaris que tenen uns interessos determinats. Per tant, allò que acaben emetent les televisions queda molt marcat per interessos que van més enllà de la informació simple i pura.

A societats com la nostra hi ha mitjans privats i mitjans públics. Els privats fan allò que els dóna la gana. I els públics estan sotmesos a control de les juntes electorals i obligats a acotar la informació de campanya dins uns absurds blocs electorals. Un minut per tu, trenta segons per mi, vint-i-quatre per ell.

Per tant, d’entrada, blocs electorals, no. 

Però quan a Catalunya hem vist la degradació soferta pels canals de televisió i ràdio que depenen del Govern de la Generalitat, no queda cap més remei que reclamar que els seus informatius tinguin un respecte escrupolós dels blocs electorals que dictamini la junta corresponent.

TV-3 i Catalunya Ràdio han demostrat a bastament els darrers mesos que han renunciat a la funció del periodisme objectiu. Ja fa anys que ningú no dubta que s’han convertit en corretges de transmissió de la filosofia governamental. Per imposició o per convicció. Però és així.

Les darreres cireretes han estat, pràcticament, una provocació. Dir que no sabien a quina hora firmaria Artur Mas la convocatòria de les eleccions i mentrestant està instal·lant el set televisiu al Palau de la Generalitat i programar una entrevista al company de viatge electoral a la llista de ‘Junts pel Sí’, Oriol Junqueras, tot just després de la signatura i l’arenga presidencial, i realitzar-la sota un aparatós cartell que el presentava com a ‘cap de l’oposició’, enviava un missatge claríssim a la ciutadania: No som objectius ni ho pensem ser.

Els blocs electorals són la negació del periodisme. 

Però escoltar el presentador/a de l’informatiu dient que els redactors dels informatius són uns valents i que no firmen les cròniques de campanya perquè estan en contra dels blocs electorals i després bombardejar l’audiència amb uns telenotícies al servei de l’amo, també ho és.

5 ago 2015

TV-3: una greu errada que no ha de marcar la campanya electoral

El Sindicat de Periodistes de Catalunya a TV-3 ha fet arribar a PAIOS aquest comunicat arran de la primera vegada que una televisió transmet en directe la signatura d'un decret de convocatòria electoral des de la restauració de la democràcia a Espanya:

El 3 d'agost, la direcció de TV-3 va cometre un greu error d’apreciació en la informació que es va fer de la signatura del decret de convocatòria d’eleccions, transmesa en directe a l'inici del 'Telenotícies' --igual que el discurs "institucional" d'Artur Mas-- i
també en l’entrevista "institucional" a Oriol Junqueras. Al 'TN-Migdia' es deia que el decret es signaria al vespre, sense més detall, se suposa que perquè no es coneixia. Però la realitat és que la informació es devia conèixer molt bé –potser en altres instàncies-- i s’estava preparant la cerimònia del vespre amb una cuidada posada en escena. 

Això no pot ser en una televisió pública. El primer deure dels serveis informatius és amb els espectadors, no amb el govern ni amb cap candidatura per àmplia que sigui. Pot ser difícil, però els periodistes, si volem ser-ho de veritat, hem de marcar distàncies amb el poder.

També va ser un error presentar Oriol Junqueras com a "cap de l’oposició", en un moment en què ja forma part d’una candidatura conjunta amb l’actual president de la Generalitat. Ja no és una qüestió de criteri profesional, és només de sentit comú. Provoca que TV-3 faci el ridícul i és un motiu de desprestigi per als seus professionals.

Aquestes errades greus (com la del '.Cat', criticada fins i tot pel CAC), no es poden reproduir en les setmanes que ens resten per les eleccions i, molt especialment, durant la campanya electoral pel 27-S. Una campanya en la que no sabem si s'aplicaran els blocs electorals ni amb quins criteris.

El president del Consell de Govern de la CCMA, Brauli Duart, va dir en l'última compareixença a la comissió de control parlamentària, que la Corporació seguiria el mandat de la LOREG pel que fa a la cobertura de la campanya electoral, i també que celebrava la resolució del Parlament que recollia els acords de la ponència sobre la llei electoral catalana, que no contemplen els blocs electorals cronometrats i ordenats segons l'anterior representació parlamentària.

Però una cosa és incompatible amb l'altra. Per això reclamem del Consell de Govern de la CCMA que atengui la resolució del Parlament, la institució de la que emana la legitimitat de la Corporació, i l'apliqui de manera clara, ignorant els criteris arbitraris de la LOREG i fent un acte de sobirania coherent amb l'àmbit i el caràcter d'aquestes eleccions.

Deslliurar-nos del cronòmetre i de l'ordre en funció de criteris no periodístics, que vulneren el dret constitucional a la informació, és el primer pas per oferir una informació de la campanya electoral que sigui plural, imparcial i neutral, com ens reclama la llei. 

Per això els informadors de TV-3 i de la resta de mitjans públics no tindrem una legitimitat plena en la crítica contra els blocs si no assegurem a la vegada uns criteris professionals, que coincideixen amb els mandatats per la llei de la CCMA i el llibre d'estil, o si més no, si no en denunciem les carències. 

En l'horitzó pròxim, i com no ens cansarem de reclamar, per fer bé la nostra feina i oferir el servei públic de qualitat que mereix la ciutadania, hi ha la revisió de la llei de la CCMA, totalment pervertida arran de la contrarreforma votada el 2012 per CiU i el PP. Cal una nova llei que derogui tots els aspectes d'intervencionisme i dirigisme governamental i blindi la independència dels mitjans públics respecte del govern i dels partits polítics. 

Un model semblant al de la BBC, centrat en el servei a la ciutadania, plural i gestionat per professionals, amb control de la societat, ha de seguir sent el nostre objectiu.

A TV-3 i a Catalunya Ràdio, el primer significat de la paraula independència ha de ser el referit a la dels propis mitjans de la Corporació. 

SPC de TV-3

29 jul 2015

La ciberseguretat com a eina de treball dels periodistes‏

Francesc Ràfols
El Comitè de Protecció dels Periodistes (CPJ) va publicar fa un temps un article de Tom Lowenthal titulat La vigilància obliga els periodistes a pensar i actuar com a espies. El CPJ és una organització internacional amb seu a Nova York que promou la llibertat de premsa arreu del món i defensa el dret dels periodistes a informar sense por a represàlies. Lowenthal és un periodista 'freelance' i expert del CPJ en matèria de seguretat operativa i autodefensa contra la vigilància. Sosté en el seu escrit que «hi havia una època en què un periodista mai entregava una font
confidencial. Quan algú s'ofereix, anònimament, per informar a la societat, és millor arriscar-se a passar un temps tancat a la presó que lliurar aquesta persona. Aquesta responsabilitat ètica també era una necessitat pràctica i professional. Si promets l'anonimat, estàs obligat a complir-lo. Si no pots complir amb la teva paraula, qui dipositarà la confiança en tu en el futur? Les fonts se'n van a una altra banda i les notícies et passen de costat».

Lowenthal afegeix que «l'experiència d'una nova generació de redactors presenta una història diferent. Optar per dir el nom d'una font és una qüestió secundària. Que potser ara es pot protegir el nom d'una font? Els registres de trucades, arxius de correu electrònic, interceptació de telèfons, informació de localització derivada d'antenes per a mòbils, targetes o abonaments intel·ligents de transport, activació remota del mòbil per escoltar converses a través el seu micròfon, càmeres de vigilància: l'opció per defecte al nostre món és estar sota vigilància. Per uns breus moments potser es pot tenir privacitat, però, únicament després de molt d'esforç. I no obstant això, aquest és el món feliç del periodisme.»

La darrera citació de l'article de Lowenthal –de lectura imprescindible per a qui faci periodisme d'investigació– que volia aportar en aquest apunt és aquesta: «Si per sort un periodista pot protegir la identitat de les seves fonts, és només gràcies a l'aplicació d'increïble expertesa i pràctica, juntament amb l'ús de costoses eines. Els periodistes ara competeixen amb els agents secrets i els espies, i els agents secrets compten amb l'avantatge de jugar a casa. L'hàbitat d'un periodista no ha de ser mons foscos de subterfugi i vigilància. El temps que un periodista passa aprenent el joc Spy vs. Spy estaria més ben emprat a perfeccionar les seves habilitats professionals.Cada hora dedicada a entendre complexes eines de seguretat podria ser una hora dedicada a la investigació i la redacció». Tot l'escrit alerta de les dificultats de tot ordre per mantenir la privadesa dels equips de feina dels periodistes.

Però, segons afirmen diferents experts, aquest és un dels reptes principals del periodisme, especialment el d'investigació. Al mes de gener, vaig tenir l'oportunitat de participar en un seminari de formació de quatre dies organitzat per la Federació Europea de Periodistes (FEP) a Brussel·les sobre Ciberseguretat per a periodistes. En el decurs de les sessions, va quedar clar que «la protecció de les fonts pot veure's fàcilment compromesa en un món on la vigilància de la societat és cada vegada més omnipresent i cada vegada menys perceptible. Però sacrificant una mica el seu temps, els periodistes poden igualment aprofitar aquests mateixos avanços tecnològics per fer més segures les seves comunicacions i per protegir-se millor i reforçar la relació de confiança amb les seves fonts.» També es van poder aprendre de manera ràpida i pràctica l'ús de les noves eines en aquest camp i «conèixer mitjans tècnics per evitar la censura a Internet, examinar casos pràctics de pirateig i de violacions dels drets humans, i descobrir noves eines per encriptar comunicacions o reforçar contrasenyes.»

Hi ha països, com Suècia, on la protecció de les fonts no és un dret dels periodistes sinó una obligació. A Espanya no està ni tan sols regulat. Per això l'Estat espanyol està a la cua d'Europa en el que es refereix a la llibertat de premsa i el dret a la informació. Però el secret professional és un dels pilars d'una premsa independent i els avenços tecnològics fan que per protegir-lo faci falta molt més que una llei. Cal que els informadors coneguin i disposin d'eines per a protegir els equips informàtics i les seves comunicacions. Probablement, un gran mitjà podrà disposar de recursos humans i tècnics per fer-ho. Una altra cosa és que vulgui plantar batalla a les estructures de l'Estat –o de qui sigui– i opti per mantenir indefensos els seus periodistes. En les publicacions més petites però basades principalment en el periodisme d'investigació, el repte de protegir-se d'atacs cibernètics és més que imprescindible. Els recursos materials poden ser cars però conèixer les eines informàtiques i tecnològiques pot dificultar la intercepció de les comunicacions i blindar millor les webs i els equips de treball.

Fins fa poc, el concepte «seguretat» aplicat al món de la informació era principalment més una qüestió de seguretat física pels riscos inherents a la feina desenvolupada en zones en guerra o per la repressió en països sota règims dictatorials. Ara al terme cal incloure-hi el vessant cibernètic a partir dels atacs que es viuen i veuen en qualsevol lloc del món, fins i tot en els estats presumptament més democràtics. En aquest sentit, casos com el de Snowden són força il·lustratius. Per això, des de les organitzacions internacionals de periodistes més destacades –com la Federació Internacional de Periodistes (FIP)–, es demana que els professionals prenguin consciència de la importància d'aquesta qüestió i adoptin mesures per protegir-se del ciberespionatge.

A Catalunya i l'Estat espanyol, hi ha gent que treballa en aquest àmbit, només falta que els informadors assumeixin la importància que té. La periodista Marta Peirano va publicar fa pocs mesos 'El pequeño libro rojo del activista en la Red' (Roca, 2015), un llibre amb pròleg d'Edward Snowden, sobre la seguretat a la xarxa, amb consells per assegurar les comunicacions. Però si hi ha una periodista que s'ha convertit en un referent en aquestes qüestions és Mercè Molist. A principis d'any va publicar 'Cibercrimen'  (Tibidabo Ediciones, 2015) i és probablement qui més ha escrit i des de fa més temps sobre 'hacking' i 'ciberseguretat'.

És sabut que la seguretat absoluta no existeix, que, si algú ens vol esbotzar la porta de casa, ho acabarà fent per moltes mesures per evitar-ho que haguem posat. Però no per això ningú deixa la porta oberta quan surt de casa. A la Xarxa, és exactament igual, cal fer el màxim per protegir-nos sabent que mai ho estarem al 100%.