Aquesta semana s’han complert 50 anys de la detenció i empresonament de Josep Maria Huertas Claveria per haver escrit un reportatge sobre bordells i 'meublés' a Barcelona que es va publicar el 7 de juny del 1975 al diari 'Tele/eXprés'. El seu amic i company Juanjo Caballero ha descrit amb tot detall a Catalunya Plural l’odissea que va patir aquest mestre de periodistes fins el desenllaç d’aquell drama personal i professional. Huertas va ser condemnat a dos anys de presó pel suposat delicte d’injuries. El seu major pecat, al parer del consell de guerra que el va jutjar, va ser constatar que certes vidues de militars regentaven alguns d’aquests 'meublés' (l'hem destacat en negreta al text següent). Va estar empresonat a la Model vuit mesos.
En homenatge de Josep Maria Huertas, per contribuir a la memòria democrática i com a desgreuge pels abusos de poder que les autoritats franquistes van perpetrar fins i tot quan el dictador era a les portes de la mort, reproduim íntegrament a PAIOS el reportatge “Vida erótica subterránea”, un magnífic retrat, entre sòrdid i còmic, de la vessant reprimida i represora de la societat d’aquell temps i d’aquell país.
El quadern dels periodistes apocalíptics, integrats, optimistes i/o solidaris
EL QUADERN DELS PERIODISTES APOCALÍPTICS, INTEGRATS, OPTIMISTES I/O SOLIDARIS
23 jul 2025
'Vida erótica subterránea', el reportatge que li va costar 8 mesos de presó a un periodista
Vida erótica subterránea
De los burdeles históricos a las pocas “habitaciones” que persisten, pasando por los “’meublés’ de fantasía”
“El xofer del taxi va parar davant del meublé que aleshores tenia més requesta. Després de tirar les cortinetes, els obrí la porta un homenet, baixetó, gris, tronat, amb la jaqueta blanca de la casa”.
Esta descripción, escogida de otras muchas que figuran en lasexcelente novela de Josep Maria de Sagarra ‘Vida privada’, corresponde al escenario que durante tantos años tuvo fama de ser el ‘meublé’ de más categoría de Barcelona, el ‘meublé’ Diagonal, el chalet que estaba situado junto a la Diagonal, entre las calles Fray Luis de Granada y Loreto. Hace ya más de 15 años que aquel ‘meublé’, que anunciaba su condición con todo descaro incluso en la guía telefónica, cerró sus puertas, pero su cita es indispensable en cualquier referencia a la vida erótica barcelonesa.
Como en todos los ‘meublés’ de una cierta categoría, que ya disponían de garaje en tiempos en que el automóvil no era tan usado como en la actualidad, los coches de los visitantes estaban protegidos de cualquier posible indiscreción mediante unas cortinas que tapaban el vehículo apenas entraba. Si había más coches que plazas en el garaje y era menester disponer del patio, se tapaban las placas con toallas pequeñas dispuestas a tal efecto.
No hace muchos años, se dio el caso, rigurosamente cierto, de un caballero que visitó el ‘meublé’ en sábado y al día siguiente, cuando salía de paseo con su familia, se cruzó con un amigo que le hacía señales acústicas incesantes desde su coche, señalándole una rueda. Pararon y el amigo aprovechó para indicarle que se habían olvidado de quitar la toallita de una de las matrículas.
Como en ‘Belle de jour’
Para ir a un ‘meublé’ solía suceder una de estas tres cosas: que se tratase de una pareja que acudiese directamente allí porque no disponía de otro lugar; que fuese una cita convenida por dos personas que perseguían el secreto y que llegaba cada una por separado; y que se tratase de un hombre y una prostituta recogida en un bar o en la calle.
Hasta los primeros años 50 funcionaron los prostíbulos basados en un gran salón por el que circulaban las señoras y los aspirantes. De esta época es el excelente retrato que hace Carlos Barral en sus ‘Años de penitencia’: “Todavía había burdeles de inolvidables características, supervivientes de la época áurea de la Exposición Universal, quien consagró a Barcelona como una gran metrópoli del pecado. Los había que conservaban, en medio de una decadencia que había degradado a pupilas y público hasta los últimos escalones de la fauna urbana, una decoración fastuosa casi increíble.”
Y recuerda el salón de Madame Petit, en la calle Arco del Teatro, donde incluso existía una pizarra con la cotización de las monedas extranjeras o los salones de casa la Emilia o casa la Rita y habla de lugares que conservan intacta la estructura de casa de familia de barrio, con unas mujeres que recibían alrededor de una mesa de comedor bajo una lámpara central aderezada con unas sayas rojas. La mesa influía en las costumbres, la de comedor era en casas de p... a las que se podía ir a jugar a las cartas a la tercera o la cuarta visita. Un ambiente parecido al de ‘Belle de jour’.
Aquellas casas desaparecieron y una cierta discreción sustituyó la increíble Barcelona que recrean Sagarra y Barral. Los ‘meublés’ eran mucho más recatados y su frecuentación disimulaba el mantenimiento de una alta vida erótica en la ciudad.
Aparte del Diagonal y de otro situado en Pedralbes de gran categoría, en Barcelona empezaron a proliferar otros más contemporáneos.
A la derecha, “el pecado”
Los muchachos que estudiaban bachillerato en los primeros años sesenta en Can Culapi (los escolapios) de la calle Balmes, se encontraban con que de vez en cuando el padre que les enseñaba religión al referirse al pecado señalaba invariablemente en dirección a una azotea de la calle Regàs, en la que sábanas y toallas se agitaban al viento.
Con el misterio que causa lo prohibido en la adolescencia, algunos muchachos se atrevían a entrar en el garaje o en la puerta del “meublé” de la calle Regàs, detrás del edificio hoy de Autopistas. En una ocasión uno de esos muchachos, más atrevido, tiró un “trueno” que debió sobresaltar alguna escena íntima. Y otro siguió a una mujer que había salido del ‘meublé’ y al detenerse esta en un bar empezó a tomar apuntes describiéndola, con todo descaro, mientras la miraba de frente hasta que la mujer se le acercó y le preguntó: “Però m’estàs fent un retrato, maco?”. El chico enrojeció hasta la raíz del pelo y marchó con sus inacabados apuntes.
Un buen número de ‘meublés’ estaban regentados por viudas de militares, al parecer por las dificultades que para obtener permiso para abrir alguno hubo después de la guerra.
Los edificios que se utilizaban habían sido adaptados en casas de vecinos de lo más corriente, o disponían de edificio propio construido al efecto y contaba con elementos especiales, dispuesto a satisfacer al cliente, como espejos en el techo o piscinas el estilo de termas romanas.
En la calle Sicilia, donde se alza un bonito edificio modernista de Josep M. Pujol [segurament vol dir Jujol], unos arquitectos que lo visitaron para conocer sus características se encontraron con que en cada habitación había un bidet, incluso en las diseñada por su autor como comedor, señal inequívoca del destino que había tenido hasta no hace mucho tiempo el edificio.
Otros edificios que consiguieron su fama en otro tiempo y que hoy han sido cerrados, con la ola de moralidad de los primeros años setenta, fueron los ‘meublés’ cercanos a la ronda de San Antonio –Miami, en la calle de la Virgen, Niu d’Or en la plaza del Peso de la Paja... -- y la Casita Blanca detrás de la plaza Lesseps. Pero la lista de los que cerraron es larga.
De la afirmación de que casas de vecinos sirvieron como ‘meublés’ está la prueba de que una recién casada se encontró un día, al salir a abrir en bata a la puerta, con un antiguo cliente que insistía en que allí él una vez se lo había pasado chanchi y que no se pusiera tonta ella que él sabía... Total, hasta que salió el recién casado y lo largó con viento fresco.
En otra casa de la calle Aribau los vecinos se quejaban del mucho ruido en un piso utilizado a estos efectos.
La clausura
“El gobernador civil, don Rodolfo Martín Villa, ha comunicado al concejal presidente del distrito V, señor Abellán, que, atendiendo a la petición formulada por dicha Junta, ha dispuesto el cierre inmediato de los dos ‘meublés’ situados en la calle de la Unión” (De los periódicos, 5 de febrero de 1975).
Cuando esta noticia saltó a los diarios hacía ya unos tres años que se había iniciado el cierre de ‘meublés’ y bares en Barcelona había sido preciso que pasase muchas cosas y que se inscribiese a menudo sobre el problema, pero sorprendió tanta diligencia y, y todavía más, tanta eficacia.
Una lista de clausuras sería interminable pero sí que están tapiados los de la calle de la Virgen --nombre más que chocante para un ‘meuble’--, Peso de la Paja, San Vicente, la manzana formada por las calles de la Duda, Cendra, Príncipe de Viana y Riera Alta, otro en Riera Alta-Ronda (un bar situado junto al teatro Calderón se negó a vender el local cuando se construyó el teatro porque su ‘modus vivendi’ era la clientela de estos cercanos ‘meublés’ y luego tuvo que cerrar), otro en Ferlandina…
Digo que sorprende la celeridad porque años atrás había habido escándalos tan sonados como el de una corsetería donde se dijo [que] desaparecían cara a una supuesta trata de blancas las clientes y, aunque el hecho no trascendió a una prensa anterior a la ley de 1966, la tienda fue cambiada incluso de nombre.
Los ‘meublés’ y los bares de camareras clausurados supusieron un bajón de la vida erótica subterránea, aunque ayudó también a los supervivientes a incrementar el negocio y también a extremar la vigilancia de sus normas.
Una pareja casada que tenía ganas de conocer uno por dentro pero que no contaba con la edad reglamentaria exigida en algunos ‘meublés’ --23 años-- se encontró con que ni siquiera les valió el libro de familia.
Subirán los precios en julio
En la actualidad funcionan menos, pero funcionan. En uno de ellos, cuyas paredes han sido empapeladas de nuevo debido a la nueva marcha del negocio se trabaja cada noche de ocho y media a una los días laborables, y hasta la una y media los sábados y domingos. Hasta hace poco era hasta las tres, pero con las medidas de austeridad para ahorrar energía que se adopta en todo tipo de establecimiento público ha sido recortada la jornada.
Así y todo, funciona continuamente y hay días en que se entregan más de 300 tickets. Cada ticket supone un servicio. Se cobra 150 pesetas por habitación y en julio la cuota aumentará a 200. Si se tiene en cuenta que se trata de una casa de tres pisos con diez habitaciones por planta habrá que reconocer que es un negocio más que saneado.
Entre los habituales de estos establecimientos figuran mujeres que no pueden calificarse como de la vida sino esposas de obreros que así ganan un sueldo extra, que sirve para que el hijo pueda hacer de una manera más lúcida la primera comunión o para salir adelante en tiempos de crisis o para aumentar sus gastos. Esta circunstancia ha motivado que en alguna ocasión haya habido alguna escena delante del ‘meublé’ a la salida de la esposa infiel. (El esposo infiel, ya se sabe que en un país machista tiene derecho a hacer lo que le plazca…).
Algún otro escándalo lo provoca el dinero no hace muchos días a un muchacho le “voló” la semanada y al descubrirlo cuando estaba vistiéndose montó en cólera y llegó a sacar una navaja hasta que se solventó el incidente con la devolución del dinero.
La tarifa de una profesional va desde 300 pesetas una callejera a 500 e incluso mil una de bar. Son naturalmente precios orientativos y de barrios bajos...
No siempre el ‘meublé’ oculta parejas furtivas o compuestas por hombre y profesional del amor sino que se han dado casos de parejas que viven en una barraca y, no disponiendo de espacio para relaciones íntimas por la presencia permanente de los hijos en el mismo dormitorio al no haber más piezas, han buscado la discreción de un ‘meublé’.
Los bares son los lugares habituales para el ligue en el caso más corriente, pero dado el fenómeno de amas de casa que ganan un sobresueldo de este modo, nada tiene de extraño el rumor insistente entre vecinos que viven próximos al mercado de Galvany que ahí rondan coches que recogen a mujeres con el capazo de la compra.
Petición insólita y chantaje
Los tiempos han cambiado y los burdeles depravados descritos por Mandiargues (“La marge”) y Sagarra (“Vida privada”) son ya un recuerdo lejano así como la destrucción de un burdel en plena guerra civil, que motivó la curiosidad infantil de chicos que iban a la fosa común a ver cómo habían quedado los muertos, que se decían cosas terribles de en qué posiciones los había sorprendido la muerte. Al menos así lo explica Candel en “Han matado un hombre, han roto un paisaje”. Igualmente, que en un burdel próximo a una parroquia se diera el caso de que los objetos más olvidados en domingo fuesen mantillas, es ya historia para el recuerdo.
Pero hay ‘meublés’ --algunos en el distrito V, uno en Hostafrancs, otro en Poble Sec, etc. que persisten y otros se han desplazado con el “boom” del automóvil fuera de la ciudad.
La Asociación de Vecinos Poble Sec, ante el cierre de un ‘meublé’ en la calle La Fransa [sic], piensa reclamar el edificio como centro social ya que está tapiado y resulta absurdo que en el barrio se carezca por completo de locales públicos donde reunirse.
Esta noticia, ciertamente insólita, corre pareja con otra que ya dimos en este diario sobre la expropiación de un desaprensivo de ficheros de clientes de un ‘meublé’ clausurado que se dedicaba a chantajear a personas que deseaban que no fuese revelada su actividad en aquel lugar. En definitiva una historia semejante a la de Guillem de LLoberola y el barón de Falset en “Vida privada”, muchos años después.
Entre historia y actualidad, anécdotas y fondo de la cuestión --poco rozado en este trabajo epidérmico acerca del tema--, algunos elementos de la historia erótica Barcelona han quedado aquí ligeramente esbozados.
J. M. Huertas C.
Foto: Pepe Encinas
21 jul 2025
Els catalans, menys papistes que molts mitjans
Andreu Farràs
Quan va morir el papa Francesc i va començar el llarg i cerimoniós procés d’elecció del nou pontífex, he de confessar (verb amb reminiscències religioses, però és que avui va d’això) que em va sorprendre força el temps i l’espai que els mitjans de comunicació tradicionals (també va avui d’això, de tradició i rutina) van dedicar a seguir en directe i en diferit totes les litúrgies vaticanes fins que va ser escollit Lleó XIV.
En un Estat que es declara aconfessional, en una societat cada copmés laica i menys practicant del catolicisme (si més no a Catalunya), el Govern espanyol i la Generalitat van declarar tres dies de dol oficial i els mitjans de comunicació públics espanyols i catalans van invertir un generós pressupost a enviar ben nodrits equips de reporters, tècnics i presentadors de telenotícies i telediarios. El desplegament va ser tan espectacular (sí, avui també parlem d’espectacle) que fins i tot veterans periodistes i càmeres van dedicar una de les seves jornades laborals a entrevistar fins i tot al sabater i al sastre del summe pontífex. No es podria discutir que aquest reportatge i les nombroses connexions en directe que es van realitzar aquells dies de fumates blanques i negres s’havien de difondre si estiguéssim en uns altres temps. Això hagués del tot lògic,
just i necessari fa trenta, quaranta o cinquanta anys. Quan el món estava pendent del Vaticà II i de l’'aggiornamento'. Quan el 99% dels espanyols (catalans inclosos) estaven batejats, feien la primera comunió, beneïen el palmó i es casaven per l’església. Quan el temples s’omplien. Quan el capellà formava part, juntament amb el mestre i el guàrdia civil, d’un triumvirat a tenir en compte a viles i pobles. O quan els sacerdots no eren acusats de pederàstia ni els bisbes plegaven per viure en parella. O quan la cúria vaticana no era tan criticada per la seva corrupció, el seu masclisme, llur homofòbia i per finançar i finançar-se de les grans forces reaccionàries internacionals.
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| Font: Centre d'Estudis d'Opinió de la Generalitat. |
Em va sorprendre l’exagerada atenció mediàtica d’aquells fastos a Roma. Vaig voler interpretar que potser els espectadors i els lectors podien quedar fascinats per la bellesa indubtable d’aquelles cerimònies a la majestuosa plaça de Sant Pere, hipnotitzats per les elegants uniformitats púrpures, vermelles, albes i negres de les sotanes, els birrets i les mitres. I vaig atribuir la meva perplexitat per aquell seguiment sobrevalorat a un cert anticlericalisme atàvic.
Però vet aquí que la darrera enquesta del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) indica que no soc l’únic català raret que té poc o gens interès per l’elecció del Papa i que ho comparteixo amb una àmplíssima majoria de conciutadans. Segons l’estudi demoscòpic de la Generalitat, el 72% passa de l’elecció del nou Papa, mentre que el 26% té “molt” o “bastant” interès. I sis de cada deu persones no donen cap valor a l’opinió del Papa o no consideren important el que pensi o deixi de pensar.
Com més joves son els catalans menys interès mostren pel que ha
passat al Vaticà aquests darrers mesos, mentre que les persones que més importància li han donat son les dones de més de 64 anys, amb un 44% (només cal veure qui ocupa els bancs de les esglésies habitualment). Per simpaties de partit, els més “papistes” son els votants del PP, Junts i PSC.
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Quan es demana els enquestats que puntuïn del 0 al 10 la rellevància que el Papa i el Vaticà tenen en política internacional, el resultat és un suspens alt, un 4,8. I cau així un altre antic mite, el de l’enorme influència universal de l’Església catòlica, apostòlica i romana, si més no per a l’opinió pública catalana. Son altres temps!
Desitjo una llarga i fructífera vida a Lleó XIV –qui, per cert, pràcticament no ha badat boca des que va ser elegit al conclave--, però espero que, si mai deixa aquest món, els mitjans de comunicació públics, finançats amb impostos d’una majoria clara de descreguts, no caiguin en el mateix papanatisme que ara arran de la mort de Francesc, qui, tot s’ha de dir, els catalans dels diferents colors ideològics concedeixen una valoració mitjana del seu papat de 6,5 punts.
12 jul 2025
Por fin, un tiro para el lado de la justicia
Dardo Gómez
Este próximo agosto ya entrarán en cumplimiento gran parte de las normas del Reglamento Europeo sobre la Libertad de los Medios de Comunicación y que llegará sin que casi nadie la anuncie, aunque con algunas tontos sigan adjudicándole fines que están en la otra punta de sus objetivos reales. Es cierto que la agenda informativa está plagada de atrincheramientos y que los medios no aspiran a otra cosa que contribuir a la confusión; quizá por ello, quiero suponer, se le da poca difusión a la decisión adoptada por las Cortes de Castilla y León de aprobar una proposición de ley que reforma la norma de Publicidad Institucional de esa autonomía. Ha contado con los votos favorables de PSOE, Vox y Podemos, y la oposición del PP, que ha visto como por primera vez en 37 años perdía una votación en ese espacio.
La propuesta fue presentada por el procurador de Unidas Podemos,
Pablo Fernández, quien aseguró que la reforma “acaba con décadas de compra de los medios de comunicación por parte del PP”, mientras que el popular Miguel Ángel García Nieto veía una ley “de censura” que consideró propia de países “como Cuba o Venezuela”; nada nuevo.
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| Estudio de Televisión de Castilla y León. |
Pablo Fernández, quien aseguró que la reforma “acaba con décadas de compra de los medios de comunicación por parte del PP”, mientras que el popular Miguel Ángel García Nieto veía una ley “de censura” que consideró propia de países “como Cuba o Venezuela”; nada nuevo.
A ninguna persona vinculada a la comunicación en España se le escapa que la publicidad institucional ha sido y es manejada desde las administraciones como un recurso partidario para mantener vivos a los medios afines y cortar el oxígeno a los que le son críticos. 'El Observador', el medio en el que escribo, es una de las víctimas de esta lacra y su denuncia ha sido avalada por los tribunales; puede que alguna administración no lo haga y no lo niego porque no la conozco.
Para terminar con este timo a la información, el proyecto aprobado propone que el límite de aportación de la publicidad institucional no supere el 33% de la cifra neta de la cuenta de resultados de los medios. Ese porcentaje no se refiere sólo a los aportes de la Junta sino también a los de ayuntamientos o diputaciones.
Esta propuesta central ya ha levantado ampollas y algunas oposiciones que van desde la supuesta ilegalidad de la medida al temor de que esto aumente la precariedad del sector. Eso alega el Colegio Profesional de Periodistas de Castilla y León, que entiende que “las modificaciones aprobadas pueden dar lugar a interpretaciones, lo que supone una gran incertidumbre entre los medios de comunicación, ya que según se interpreten y apliquen algunos medios pueden estar abocados al cierre o se puede producir el despido de periodistas”.
Los chiringuitos de los amiguetes
Puede ser que lleven razón estos profesionalistas y sin duda que habrá que afinar la norma como expone el mismo ponente, pero los miembros de esta colegiación creo que no caen en la cuenta de que con esta oposición están admitiendo que estos medios están en la esfera de los pseudomedios ya que son proyectos que carecen de capacidad comercial mediante la difusión de información. Tal vez me equivoque, pero todo lleva a pensar en “chiringuitos” encargados desde la administración a sus informadores de confianza sin otra capacidad para subsistir que el favor administrativo.
La reforma propuesta también incluye la prohibición de destinar ayudas públicas a aquellos medios que hayan sido condenados por los tribunales por lo menos dos veces en los últimos tres años y/u obligados a rectificar informaciones inexactas que hubieran vulnerado el derecho al honor y la intimidad y la propia imagen o cometido delitos de odio. Quizá debamos coincidir en que la impunidad para mentir y agredir a la ciudadanía ha sido ganada por los pseudomedios (antes decíamos prensa amarilla) y se ha constituido en un peligro para la convivencia democrática. De hecho, para muchos de esos medios la mentira y la calumnia se ha convertido en su medio de vida porque dependen, claro está, de quienes pagan esa corrupción informativa que se ha normalizado gracias a las ayudas y la publicidad institucional.
La propuesta señala en otros de sus puntos que tampoco podrán acceder a esa publicidad o a ayudas oficiales los medios que los tribunales hayan condenado por haber cometido delitos de odio. Aquí yo propondría un agregado que dejara claro que la libertad de expresión en nada ampara las agresiones a los derechos humanos ni las campañas orquestadas contra colectivos discriminados como la población migrante o el colectivo LGTBIQ+. Ya está bien de marear a la expresión ciudadana.
Claro que hay más y, quizá, mejor
Aunque es pronto para aventurar en qué terminará este proyecto, ya que las estabilidades parlamentarias suelen ser frágiles y sus vaivenes son marismas temibles. Las reacciones de los patrones de los medios eran previsibles y van desde alegar que esto atenta contra la libertad de prensa (¡vaya cara!) o que sería una medida ilegal (ya veremos); pero me temo que los ataques pueden ir a más porque la reforma aspira a más y mejor. Veamos.
Una de las medidas que quiere incorporar esta reforma del parlamento castellanoleonés es la creación de un Consejo de Seguimiento de la Televisión Digital Terrestre (TDT), que sería el que debería fijar el monto de la subvención anual de la televisión autonómica. Esto de autonómica es una broma triste ya que su gestión se halla externalizada desde su nacimiento a una productora privada, siempre la misma claro. Ya que esta es la mejor forma de controlar desde el Gobierno a quien el entiende que le debe servir por haber ganado una convocatoria electoral. Con un servicio externalizado ya no hay empleados díscolos cuyas exigencias se deba atender ni profesionales que te pongan colorado por cuestiones tan molestas para los amos como la transparencia de la gestión o la manipulación informativa.
Externaliza si quieres obediencia ciega
Os puedo asegurar que todas las empresas así contratadas que conozco cumplen a pie juntillas las demandas del Gobierno que las contrata, por la cuenta que les lleva. Y si hay discrepancias, no se le renueva en la próxima licitación y punto. Lo mismo ocurre en Aragón o Murcia y más; una vergüenza...
En el caso de Castilla y León, la concesión está, desde los inicios, en manos de una sociedad formada por los conglomerados Edigrup y Promecal que controlan todos los medios de la región que, dada la dudosa gestión de sus propias empresas, son un seguro de que van a comulgar con todo lo que dispongan sus amos para esta pseudotelevisión autonómica.
Asimismo, la propuesta aprobada prevé que un organismo parlamentario pueda nombrar los directivos de RTVCyL si la financiación pública supera el 50% del importe neto de su cifra de negocios. Esto merece una explicación ya que Castilla y León Televisión (CyLTV), cuya razón social es Radio Televisión de Castilla y León SA, es una empresa privada que es la adjudicataria de la única licencia de emisión de la TDT de ámbito autonómico. Sin embargo, esta adjudicataria parece que se apunta solo a las ganancias de la sociedad que tiene con el Gobierno autonómico, porque cuando aparecen goteras en la financiación tira del Parlamento pepero que siempre les otorga una ampliación financiera. Un chiringuito de los buenos.
Para terminar con esta corrupción informativa y vulneración del derecho a la información de la ciudadanía (que todos conocen), la normativa que se ha propuesto en Castilla y León obligará al Gobierno autonómico a convocar en un plazo máximo de tres meses un nuevo concurso para la concesión de ese servicio a una empresa que garantice la subrogación de los actuales trabajadores y sus condiciones laborales. Lo que ayudará a terminar con la precariedad laboral y la vulneración de derechos de los trabajadores que se practica en todas estas empresas que venden este tipo de servicios a las administraciones públicas.
No me atrevo a afirmar que esto llegue a ser verdad, pero sé que eso es lo que debería ser, pero... políticos tiene España, aunque no sean todos iguales.
Artículo publicado originalmente en la revista 'El Observador'.
30 jun 2025
¿Los escritores son periodistas?: No
Manuel López
Recientemente nos ha dejado una persona en cuya nota de despedida se podía leer que había sido escritor y periodista.
¿Se puede ser ambas cosas?
Difícilmente. O se es una o se es la otra. Claro que pueden haber
excepciones, como Miguel Delibes, que durante el día dirigía un periódico y por las noches escribía unas novelas magníficas. Pero en su periódico nunca se dejó ver como escritor. Creemos que sabía diferenciar una profesión, o una vocación, de la otra.
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| Miguel Delibes, en una imagen de archivo. |
excepciones, como Miguel Delibes, que durante el día dirigía un periódico y por las noches escribía unas novelas magníficas. Pero en su periódico nunca se dejó ver como escritor. Creemos que sabía diferenciar una profesión, o una vocación, de la otra.
Periodista es aquella persona preparada en una universidad para ejercer una profesión que le obliga a tener un alto nivel cultural, un perfecto dominio de la lengua --cosa difícil-- y manejar los programas de ordenador necesarios para desarrollar su función.
Pero hay más: un periodista debe tener vocación.
En mi universidad, la Universitat Autònoma de Barcelona, cada curso ingresan unos doscientos alumnos. Las notas de corte son muy altas. Es decir, optar por esta carrera significa haber obtenido altas notas en el bachillerato y superar unas pruebas de selectividad, realmente complicadas.
Pero muchos de nuestros alumnos no tienen vocación. En una encuesta reciente, hecha en la propia aula, una parte significativa de los alumnos decían que lo que querían es ser 'youtuber' o 'streamer', es decir, hacerse con un nombre a través de las redes sociales para hacerse ricos y famosos. Su objetivo era ser como el Rubis, una persona que reside oficialmente en Andorra para no tener que pagar impuestos en España. Tiene miles de seguidores y presume de su libertad de acción burlando las leyes tributarias de su país de origen.
Pues bien, el hecho de que haya alumnos de la universidad que únicamente se planteen ser 'youtubers' nos preocupa, hasta el punto de que un pequeño grupo de profesores nos estamos planteando que para entrar en nuestra alta institución sería necesario pasar por una prueba de idoneidad.
Es decir, una vez superada la selectividad, el centro que han elegido sometería al alumno a una serie de preguntas relacionadas con el periodismo, o con comunicación audiovisual. Eso se hacía años atrás para entrar en la Escuela Oficial de Periodismo de Barcelona.
La nota haría media con la de la selectividad. De esta manera, en la universidad entraría gente con verdadera vocación periodística.
El resultado sería descorazonador para muchos alumnos que hoy están entre nosotros, porque no habrían podido acceder a la carrera.
Esto significa que alguien que tuviera en la prueba de idoneidad un 9 pero en selectividad un 7 superaría a alguien que en selectividad hubiera tenido un 9 pero en la prueba de idoneidad un 6.
Estaríamos ante una nueva generación de estudiantes de periodismo con auténtica vocación para ser periodistas.
Pero… ¿serían escritores?
No. Serían periodistas.
Para ser periodista es necesario pasar por la universidad, con su colección de asignaturas técnicas, literarias, disponer de habilidades investigadoras… pero para un escritor no es necesario pasar por todo ello.
Para ser escritor se necesita un alto nivel cultural, un buen dominio de la lengua y ser observador y analítico. Y si tiene imaginación, mucho mejor.
La diferencia entre escritor y periodista es que uno trabaja con el tiempo a favor y el otro no.
El periodista debe someterse a un proceso continuo de construcción de mensajes del momento, o del día, según sea el medio para el que trabaja. Las prisas dominan todo su proceso productivo, mientras que el escritor no tiene esa premura de tiempo.
El periodista sabe a qué género acudir para explicar un hecho. No es lo mismo un reportaje que una crónica. Una entrevista o una noticia.
El escritor no entiende de eso. Vive de lo que lee, escucha o ve en los medios. Medita sobre los hechos ya acontecidos y se pone a escribir.
El periodista sabe que tiene que atenerse a intentar decir y explicar la “verdad”. Lógicamente la verdad no la sabe nadie del todo, pero el periodista tiene que acercarse a ella y, si se equivoca, al día siguiente debe corregir su mensaje. Solamente el periodista de investigación está autorizado a meter más literatura opinativa en sus textos. Pero sin fabular.
El escritor tiene la libertad para distorsionar la “verdad”, es decir, puede fabular sobre ella, sobre la noticia, la crónica o el reportaje.
Un periodista que distorsione la verdad no es de fiar.
Un periodista trabaja con hechos concretos, el escritor puede buscar la complejidad de las personas y sus emociones.
El periodista puede explicar un drama con decenas de personas llorando ante un drama bélico o un accidente, pero no puede fabular sobre ello. El escritor, sí.
Otro elemento que diferencia a los escritores de los periodistas es que, como los primeros expresan su opinión, están más sometidos a la crítica pública que los periodistas.
Ambas profesiones comparten una realidad: tienen que someterse a la línea editorial para el medio en que trabajan. No es lo mismo escribir noticias o artículos de opinión para un medio de derechas que para uno de centro. No hablo de medios de izquierda porque en España no los hay, al menos en el sector del papel.
Los periodistas se ven sometidos a una estructura jerárquica que los puede influir: tienen jefes, redactores jefes, subdirectores y editores. Y por encima de todo, la empresa.
Los escritores no tienen por encima más que un nivel jerárquico: el del jefe, o jefa, de opinión.
En resumen, ser escritor no significa ser periodista, aunque se publique su trabajo en un medio. Y un periodista no puede considerarse un literato porque su trabajo le conduce a una serie de técnicas muy estrictas, aunque no lo parezca.
12 jun 2025
Son racistes el periodistes?
Manuel López*
Jo, com a periodista, he vist coses que ningú podria imaginar. Però això els ha passat a tots els col·legues. Treballant en 'El Periódico de Catalunya', en la secció de Societat, un bon dia --a principis del 1984-- vam rebre una “denúncia” d'una veïna del Barri Xinès (ara barri del Raval), a Barcelona, queixant-se del soroll que feien els clients d'un bar on es reunien subsaharians, que la veïna titllava de “negres”.
Em vaig desplaçar, com era la meva obligació, i vaig parlar ambveïns i amb el propietari del local, un altre “negre”. Va estar amable i educat, va reconèixer que els seus clients solien sortir al carrer a acabar les seves begudes i que sempre els cridava l'atenció perquè no armessin escàndol i molestessin als veïns. No prenien alcohol per ser musulmans.
Però també em va dir que a vegades els veïns responien de manera violenta. “Vine aquí, John”. I es va acostar un dels clients. “Ensenya-li el cap a aquest periodista”. I vaig poder veure una gran ferida, una espècie d'esquerda recoberta de gases i esparadraps. ensangonats. “Això li ho van fer abans-d'ahir, quan li van llançar una Xibeca des d'un dels pisos”. Una Xibeca és una cervesa en un envàs d'un litre. És a dir, d'un quilo de pes.
Vaig tornar immediatament a 'El Periódico' i vaig parlar amb el redactor cap del meu descobriment. Ja em veia en portada amb el títol “un veí li obre el cap a un subsaharià amb una Xibeca”. El meu goig va anar a parar a un pou, perquè el redactor cap, el meu amic, em va dir una frase històrica: “Els negres no compren diaris”.
Això, ara, no hauria ocorregut. Per això està el comitè professional i el sindicat, per a defensar els drets dels periodistes.
Però, sorgeix una pregunta: I si no actuen els comitès i els sindicats?
Ens situem en un marc especialment delicat. Els mitjans solen defensar els drets humans, és a dir, estan a favor de defensar la llibertat d'expressió i altres llibertats. Però sempre defensen aquests drets humans?
Hi ha racisme en els mitjans? Entre els professionals?
Anem a pams. Les redaccions, als països occidentals, estan formades per gent blanca, educada a les esglésies cristianes --més o menys-- i que tenen un nivell de vida de tipus mitjà o fins i tot superior.
En les redaccions, els caps i directius solen ser persones una mica grans, amb educació també cristiana --més o menys-- i nivells de vida superiors. Han viscut molts episodis al llarg de les seves vides i últimament, des de fa uns vint anys, s'han vist sorpresos per l'assalt massiu de migrants del Tercer Món al seu, tant a Europa com als Estats Units.
No està demostrat que aquests directius i caps hagin superat l'eurocentrisme clàssic del segle XX. És a dir, no és clar que hagin experimentat una reflexió sobre el procés actual de grans migracions del tercer món al primer. No és clar que sempre hagin estat anti-colonialistes.
El periodisme, dia a dia, té en la seva agenda de temes el racisme, per a bé o per a mal. Hi ha periòdics de dretes temorosos de l'assalt dels subsaharians, africans en general, àrabs i fins i tot asiàtics --com els procedents del Pakistan--, i l'expressen editorialitzant sobre el perill d'aquestes masses per a la cultura occidental.
Els periòdics d'esquerres i de centre són més cauts. Defensen el dret dels migrants a tenir una vida millor, però no troben el camí per a encertar amb l'autèntic problema: la pobresa.
Hi ha mitjans que fins i tot elaboren una teoria per a combatre aquesta pobresa: que el món occidental creï en el Tercer Món facultats universitàries i escoles de formació professional i que els seus llicenciats vinguin a treballar a Europa i els Estats Units. Això comporta un empobriment absolut del Tercer Món: si els seus professionals i tècnics venen als nostres països, qui es cuidarà del desenvolupament dels seus llocs d'origen?
Prosseguim amb l'estudi sobre periodisme i racisme per a indicar que els mitjans no sols informen, sinó que modelen l'opinió pública. Del que escriguin i propaguin, la societat es farà una imatge sobre els prejudicis racials.
Aquest emmotllament de l'opinió pública ve de la mà que, en nombroses ocasions, el periodisme ha estat còmplice de pràctiques racistes, representant a persones racialitzades amb estereotips negatius, associant-los a criminalitat, pobresa o violència.
Parlem d'afrodescendents, indígenes o migrants.
Hi ha hagut, i segueix havent-hi, un llenguatge discriminatori. Es parla de “colles llatines”, “terrorisme islàmic”, però no de “colles d'europeus” o de “terrorisme cristià”, que també n'hi ha. La prova està als Estats Units amb totes les milícies que estan contra l'estat i atempten quan volen. O de les bandes nazis que surten a la caça de migrants als nostres carrers.
Hem parlat que les redaccions estan formades per persones blanques, això vol dir que en aquests equips de treball a penes trobem a persones d'altres ètnies. Estem davant una cobertura poc representativa de les experiències de les minories.
És a dir, falta diversitat en les redaccions. Fins fa poc es parlava de redaccions “masclistes”. Afortunadament hi ha cada vegada més dones en aquests equips de periodistes, encara que no representin, de moment, el 50 per cent dels quadres directius.
Les dones i els migrants en les redaccions tenen menys oportunitats d'ascens. Els migrants --ja sabem que són una minoria-- tenen menys oportunitats d'ascens. Són més estigmatitzats i discriminats dins de les redaccions.
Hi ha un cas típic. En la molt moderna i democràtica televisió
catalana, TV3, tenen en plantilla a Beatrice Duodu Owusu, nascuda a Ghana el 1996. Es tracta d'una llicenciada en periodisme per la UAB --diplomada amb honors-- que presenta un informatiu en la cadena. Sí, però en la segona cadena, en el 3/24. Un informatiu “amagat”. Té una dicció perfecta. Té autocontrol i aplom. Però no se l'ha vist encara en la primera cadena, on hi ha presentadores no tan bones. Segurament seria un xoc per a molts ben pensants de les classes burgeses catalanes veure una “negra” presentant un Telenotícies.
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| Beatrice Duodu Owusu. |
Continuem parlant de periodisme i racisme: se silencien històries que incomoden a certs grups de poder. Sí, existeix el que es diu un racisme institucional. Però hi ha fórmules per a combatre-ho.
El periodisme antiracista
El periodisme sap reaccionar contra els seus propis pecats: els periodistes joves han estat formats en uns ambients universitaris molt més tolerants que els directius que dirigeixen els mitjans ara.
Existeixen molts més mitjans de les minories racials que abans. Els seus redactors escriuen des del punt de vista dels seus interessos i no dels de les empreses amb personal “blanc”.
S'usa, ja, un llenguatge més precís i respectuós.
Sembla que el món recondueix les seves múltiples vies d'expressió quan alguna cosa els sacseja les seves creences: el Black Lives Matter, als EUA, després de la mort de Georges Floyd, va exposar la violència policial i també el paper dels mitjans en narrar aquestes històries.
És cert que les migracions les produeixen les guerres i la pobresa, però els mitjans han de tenir en compte aquesta realitat per a no titllar els migrants de “saltabarreres” ni de “delinqüents”-
El periodisme i el racisme no han d'anar de bracet. És necessari no seguir amb pautes de treball que criminalitzen a la gent procedent d'altres països, s'han de canviar les estructures redaccionals, les decisions editorials i les representacions.
Reiterem la necessitat de diversificar les veus i comprometre's a una ètica que respecti la dignitat dels habitants d'aquest meravellós planeta.
Contravenint al meu cap i amic, els negres sí que poden comprar periòdics. Donem-los temps. O almenys això diu el xat GPT.
*Professor jubilat de la UAB i periodista.
11 jun 2025
Reinventar-se o preparar el funeral
Joan Barrera
Quan parlo de periodisme tot són males notícies. L’ofici, essencial per la bona salut de la democràcia, es bat en retirada, envoltat d’amenaces i sense intuir quina és la sortida que permeti recuperar els valors i la dignitat professional. És l’enyorança de temps passats que ens porta a cometre errors incomprensibles.
Un exemple és el darrer exemplar de ‘Capçalera’, la revista delsperiodistes catalans, que per celebrar els 200 números (i que siguin molts més) ha remenat en el bagul dels records en un exercici de nostàlgia que, n’estic segur, farà pujar un graó més el pessimisme de la tropa periodística. Ve a dir, com qui no diu la cosa, nois pinten bastos, anem directes al precipici, si ja tens el títol a la mà i la sort t’empara busca l’aixopluc d’un gabinet de premsa on la teva tasca quedarà circumscrita al que eufemísticament se’n diu comunicació corporativa perquè si desestimes aquesta possibilitat per idealisme o perquè busques altres maneres de fer periodisme hi ha infinites possibilitats de treballar en precari (és la situació del 71% dels professionals) o de que formis part del 46% dels periodistes europeus amb dificultats per cobrir les necessitats familiars bàsiques i a més en el cas d’Espanya que la societat puntuï la teva feina per sota de la dels escombriaires. La publicació no menciona, per descuit, amnèsia o per no prendre mal, el cas dels periodistes que treballen en mitjans de comunicació públics, ben entès que són una categoria apart.
¿Però no ens deien que el periodista és aquell professional que explica històries reals, que treballa perquè suri la veritat, que ho fa amb rigor, honestedat i de manera contrastada, que contribueix a bastir una societat més transparent i democràtica i que amb la seva tasca perseverant, en ocasions jugant-se la vida i la integritat personal, construeix el mur contra la mentida i la desinformació? Doncs sembla que hi ha dubtes o, al menys, així es desprèn del darrer número, el de celebració, de ‘Capçalera’, òrgan del Col·legi de Periodistes de Catalunya (CPC).
Si he fet aquesta introducció és perquè els periodistes catalans comencen a escalfar motors de cara al 7è Congrés que se celebrarà el novembre a Barcelona amb el lema ‘Més necessaris que mai’ (els periodistes) i amb tres objectius clars: reivindicar la credibilitat del periodisme, posar en valor el paper social i encarar els grans reptes de futur com l’impacte de la intel·ligència artificial, la irrupció de nous formats i la sostenibilitat del model informatiu. Déu n’hi do la feina per tanta roba i tan poc sabó.
Com emplacen als del gremi a exposar idees i raonaments amb mirada crítica i constructiva, m’apunto a aquesta darrera consideració.
Ens convé que el congrés surti bé i que sigui propositiu per visibilitzar que tot i les dificultats hi ha un col·legi professional disposat a buscar i a promoure propostes que demostrin als periodistes en actiu que no estan sols davant un món i uns entorns que treballen per a destruir l’essència de la professió i que ho proclami a una societat per la qual, diem, som tan necessaris. Tot al contrari d’una trobada de nostàlgics, que lamenten les ferides i descriuen el que és evident: el model de negoci no troba una sortida a la crisi i que observa com el desenvolupament de les noves tecnologies, especialment la intel·ligència artificial, si no s’acompanya de criteris ètics i transparents és el corrosiu que destruirà els pocs vestigis de professió que encara queden i la precaritzarà molt més.
Sense sortir de l’enfoc, el CPC ha de ser un agent actiu de canvi i generar complicitats i aquí, entre d’altres factors, hi ha les empreses i els empresaris. Es pot parlar de precarietat sense avaluar els entorns socio-econòmics que les propicien ni asseure’s a la taula amb la part contrària per escoltar les seves reflexions i necessitats? Seria un absurd que se’ls convidés al congrés per a debatre sense complexos ni apriorismes? Estem convençuts que els periodistes som els únics damnificats d’una situació que se’ns escapa de les mans? Penso que no. Cal una resposta conjunta.
Sortir del congrés sense pena ni glòria no és la millor solució. Ara fa 40 anys es va crear el Col·legi de Periodistes de Catalunya i encara que l’antiga Associació de la Premsa ja havia fet la transició democràtica de les velles estructures periodístiques la seva creació va ser un revulsiu: codi deontològic, punt de referència davant el món polític, projecció internacional i assumpció de realitats emergents com la comunicació corporativa.
Al final hi ha dues opcions: o triar el camí d’un col·legi professional amb una mirada àmplia, inclusiva, aglutinadora, punt de reflexió dels diferents actors que integren el sector econòmic de la comunicació o seguir amb la posició contemplativa que veu com les parets del temple cauen de manera irreparable. Es tracta, en definitiva, de fixar prioritats, de treballar per aconseguir-les i de reinventar-se, en cas contrari cada dia que passa estem més a prop del funeral.
www.joanbarrera.com
4 jun 2025
El imperativo existencial de los diarios
Eduardo López Alonso
Las grandes cabeceras informativas españolas han cambiado en los últimos años y se enfrentan a la transformación definitiva en los próximos ejercicios. Para los que hemos vivido la transición de los medios de comunicación en los últimos 40 años no deja de sorprendernos lo rápido que han pasado esos decenios. Ya no queda nadie que recuerde lo de pasar fotos entre Barcelona y Madrid con un cilindro que daba vueltas y escaneaba una foto en papel revelada en cuarto oscuro, los teletipos impresos que se perdían y las máquinas de escribir que obligaban a redactar a la primera.
Las causas del declive
Lo cierto es que la muerte del papel mil veces anunciada ahora sí que parece creíble a corto plazo. Pasar de vender 300.000 ejemplares a vender 15.000 tiene consecuencias a las que los editores no hansabido aportar soluciones o estrategias efectivas. Llegué a la prensa en pleno boom del periodismo económico y el asunto se empezó a truncar progresivamente. Las crisis llegaron primero de la guerra comercial con promociones cada vez más costosas, después llegó la competencia de los gratuitos, el cierre de los puntos de venta, la competencia de las radios y televisiones, la web y las redes sociales, la dependencia de los buscadores y de Discover y ahora la amenaza de la inteligencia artificial como respuesta automática para cualquier búsqueda.
La trampa de la doble escala salarial
Quizá una de las trampas más notorias en las que cayeron los comités de empresa y las direcciones de los diarios fue la creación de dobles escalas salariales ante la caída de ingresos, con lo que el salario de los periodistas se ha ido devaluando al mismo ritmo que sus cabeceras. La desvinculación de los diarios de las rotativas restó fuerza de negociación colectiva. Los repetidos ajustes de plantilla, la salida de los periodistas de más edad, la precarización creciente y la reorganización de los recursos humanos lastra todavía más las organizaciones periodísticas.
Periodismo 'online'
Hace algunos años, más de una decena, describí en este blog la transición que se estaba produciendo en los diarios con la relevancia de las ediciones 'online'. En aquellos tiempos se impuso la idea de que el periodismo 'online' era de segunda categoría, pese a que los mismos profesionales pasaban a un lado u otro de la redacción. Al final se confirmó el 'todos somos online'.
El alarmante 'copypaste' firmado
La irrupción 'online' comportó cambios de organización notables, que han diferido de unos medios a otros pero que ha estado marcada en general por una mayor necesidad de inmediatez (¡publica y amplía, rápido!) y un creciente peso en los medios de información poco elaborada y de periodistas cada vez más adaptados al 'copypaste' firmado.
Exceso de planificación
Curiosamente, pese a esa necesidad de inmediatez, se percibe menor sensibilidad ante la noticia en las redacciones frente a la planificación informativa. Muchos planes y programación de publicaciones y menos adaptación rápida ante la actualidad.
Todo por el 'click'
Quizá una excepción a esa insensibilidad a la inmediatez sean los directos, esas piezas de éxito para todos los diarios y de moda desde hace años. Son informativas y útiles para los lectores, exigentes en mano de obra, pero que ejemplifican la deriva actual que prioriza la captación de lectores más que el texto profundo. No suelen aparecer en las portadas. Al menos, captan tráfico en internet de manera honorable, mientras otras piezas para la web reniegan del concepto noticia para ser explicativas, tópicas, morbosas y hasta ridículas. Todo por el 'click'.
Redacciones silenciosas
Pero entre los periodistas sigue habiendo de todo, con trabajos de calidad ocultos en el mar de informaciones serias y de las otras, pero el 'backoffice' gana por goleada ante la necesidad de planificar esfuerzos y buscar el apoyo de los motores de búsqueda y los agrupadores de informaciones. Al final, proliferan los profesionales aislados del contexto social al que deben fidelidad, escasa correlación entre el potencial lector y la labor cotidiana, poco trabajo en equipo, creciente impulso informativo arriba abajo y menos iniciativas de las deseables por parte de los reporteros, que son cada vez menos. Redacciones silenciosas y aparentemente inmunes a la competencia interna y con otros medios.
Caída de las audiencias
Las consecuencias de este panorama son catastróficas. Las estadísticas de entradas en la web son demoledoras para todos los medios, ya que premian más la cantidad que la calidad. Solo el 10% de las noticias de mayor lectura son más o menos de relevancia periodística. La vinculación de las noticias de éxito con el perfil teórico del lector-cliente interesante para el diario se ha roto y con esa rotura el interés publicitario de las cabeceras se ha desplomado. Parece un camino sin retorno --ojalá no-- ya que las cabeceras son prisioneras de los objetivos de audiencia. Si los lectores no llegan por fidelidad a los diarios no es posible crear un perfil interesante para los anunciantes. Y esa premisa fue la primera que se traicionó hace ya años.
Inteligencia artificial
Para colmo de males, las últimas tendencias derivadas de la implementación de la inteligencia artificial apuntan a que el tráfico de lectores a los medios va a sufrir un nuevo desplome generalizado. Las búsquedas de información se van a ver satisfechas por la elaboración de textos automatizados y elaborados por las nuevas aplicaciones de inteligencia artificial. Los buscadores no ofrecerán resultados de los medios, son capaces de generar sus resultados y textos por si mismos. Un articulo de 'Wired' 'ChatGPT está acabando con el modelo comercial de internet' se ajusta bastante a la situación previsible.
Fidelidad al medio
Solo vale como esperanza que los lectores elijan los medios que quieren consultar (que se fíen de su 'agenda setting'). La prueba del algodón es que la lectura de una portada de internet ofrezca la visión de lo importante de la jornada en dos 'scrolls'. Si pasados esos pantallazos es necesario bucear en otras webs para saber qué pasa en el mundo es que esa cabecera puede estar fallando como medio de información general. Actualmente, los lectores llegan por Discover o por redes sociales y buscadores en su práctica mayoría. Y las barreras de pago no sirven, ya que existen múltiples formas de ver los contenidos sin pagar.
Confianza de los lectores y anunciantes
Las grandes cabeceras informativas siempre han proclamado la necesidad de redefinir sus prioridades, centrándose en contenidos únicos y originales en lugar del constante 'copypaste' de información más o menos cuidada y vistosa que en el fondo se encuentra en todas partes. Defiendo que es imprescindible fidelizar a la audiencia con contenidos (más allá de por la estética, pero también) y jerarquizar la información con criterios periodísticos (¿qué es lo más importante de la jornada?). Generar confianza. Construir marcas creíbles más allá de envoltorios y actos de autobombo. Pese a abrir mucho la boca en esta línea, en la práctica todo esto no se ha convertido realmente en estrategia editorial en ningún medio. Cierto que el número de suscriptores es un indicador de fieles seguidores, pero los medios tienden a traicionar esa confianza con contenidos genéricos y frívolos para redondear el paquete informativo. En esas circunstancias, tengo la sensación de que la apuesta política de los medios debe ser clara para conquistar confianzas.
La IA y el imperativo existencial
El avance de los grandes modelos lingüísticos --y el riesgo de que se reduzcan aún más las visitas y los ingresos publicitarios-- puede hacer que pronto las visitas directas al medio por parte de los lectores sean un imperativo existencial. Un objetivo prioritario.
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