El quadern dels periodistes apocalíptics, integrats, optimistes i/o solidaris

EL QUADERN DELS PERIODISTES APOCALÍPTICS, INTEGRATS, OPTIMISTES I/O SOLIDARIS
Mostrando entradas con la etiqueta premsa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta premsa. Mostrar todas las entradas

22 may 2014

Pactar amb el diable té un preu

Cristina Palomar
En ple debat sobre el perill que suposa per a la credibilitat dels mitjans de comunicació que la majoria --per no dir tots-- estiguin en mans dels bancs, ha trascendit que el Col·legi de Periodistes de Catalunya ha demanat un préstec hipotecari de 300.000 euros al Banc de Sabadell a canvi de la seu que té a la Rambla de Catalunya per fer front als seus problemes de tresoreria. La decisió de l'actual junta de govern, presa davant la tallada en sec del crèdit, ha provocat la queixa d'una part dels col·legiats, que ha presentat un recurs al considerar l'operació com a "un acte d'opacitat inadmissible".
Conferència a la sala d'actes de la seu del CPC de Barcelona.

Tot i que des del col·legi s'ha defensat la "transparència" de la decisió i es remarca que "no s'han vulnerat els Estatuts", el grup de periodistes denunciants considera que la convocatòria d'assemblea extraordinària per aprovar la mesura del 16 d'abril es va fer a corre-cuita i en plenes vacances de Setmana Santa.

Segons llegeixo a l'e-notícies, la surrealista explicació del Col·legi per justificar el poc marge de maniobra donat per discutir una decisió tan important és que "la data de la firma del crèdit la va imposar el banc".

Després d'això, sobren les paraules i falten els calbots. D'entrada, imagino que els deutes del Col·legi no són pecata minuta, sobretot després d'haver estirat més el braç que la màniga amb l'ambiciosa reforma del local i el sorprenent augment de la plantilla dels últims mesos. A banda, hi ha el fet que hipotecar l'emblemàtica seu, situada en una zona molt cobejada pel sector immobiliari, per pagar les factures no només és molt preocupant. És també una decisió de conseqüències imprevisibles.

Digueu-me pessimista, però donat el futur poc engrescador del nostre gremi i el continu degoteig de baixes de col·legiats que han perdut la feina, ¿algú de la nova junta de govern s'ha plantejat la remota possibilitat d'acabar vivint de lloguer o, fins i tot, de ser desnonats per impagament? Tinc entès que el nou gerent del Col·legi dirigeix el vaixell com si fos una empresa i, curiosament, aquest és el mateix error que estan cometent els mitjans catalans i espanyols. Confondre un diari o un col·legi professional amb una empresa de butifarres aboca al desastre segur i els col·legiats en som responsables.

I per acabar d'embolicar la troca al voltant del debat sobre la imparcialitat i la credibilitat del periodisme actual, recupero la notícia publicada pel butlletí del Col·legi, que celebrava la renovació --el 7 de maig passat-- de l'acord de col·laboració entre la demarcació de Tarragona del Col·legi de Periodistes i Repsol. L'empresa petroliera, intocable ama i senyora de la petroquímica tarragonina, patrocinarà un cicle de conferències i unes jornades de formació, i s'encarregarà de pagar la impressió de la Guia de la Comunicació 2014. Els periodistes que van assistir a la firma de l'acord van rebre de regal la Guia Repsol de carreteres.
http://laperiodistadesquiciada.blogspot.com.es/

13 feb 2013

Errores de comunicación que se pagan caros

Julia Sousa
Los periodistas que se dedican a la comunicación sea política o empresarial, saben que hay errores que se pagan muy caros. El lunes, 11 de febrero, Twitter nos ha puesto en bandeja uno de ellos: desde comunicación de la Moncloa se envía una nota informativa en la que se dice: “Pésame Rajoy por fallecimiento Rajoy”. En realidad querían dar el pésame a la familia del filósofo catalán Eugenio Trias.

Tan sólo siete minutos después, los responsables de comunicación del gabinete han rectificado y han enviado la nota pésame correcta. Siete minutos que son una eternidad dentro del mundo de la comunicación que vivimos, a través de la redes sociales que disparan noticias cada segundo. ¿Por qué pasan estas cosas? Yo, que he trabajado en comunicación política y empresarial, puedo decir que podría suceder un equívoco de esta magnitud cuando se trata de una noticia muy importante que debe lanzarse a los medios sin ninguna demora y, por tanto, no hay tiempo para revisar.

Hasta aquí, podría ser aceptable, todos somos humanos. Pero este no es el caso. El fallecimiento del filósofo se sabía desde la tarde del domingo, 10 de febrero. Por tanto, es una noticia que ha podido madurarse, trabajarse con tiempo y meditar su enunciado. Desde este punto de vista no hay excusa. En segundo lugar, si quien ha escrito esta nota es un funcionario, como algunos dicen, eso no es óbice para que no sepa redactar una nota de condolencia y, en su defecto, el jefe del departamento tiene la obligación de revisar cualquier comunicado que salga del departamento. Si así no se hace, la responsabilidad es del jefe del departamento. Esta nota de prensa denota descontrol en la oficina de prensa de la Moncloa y también nervios, dos extremos que dificultan la labor y restan credibilidad ante los medios de comunicación. Los funcionarios que trabajan en la Moncloa son pocos, porque ha habido muchas jubilaciones en los últimos tiempos y no se ha convocado concurso público para ocupar las plazas vacantes desde hace más de cuatro años. Por tanto, se supone que la mayoría de los periodistas que trabajan en la Moncloa son contratados por el partido que ahora gobierna.

Por otro lado, cuando un Gobierno, sea del color que sea, no consigue afianzar sus mensajes en la opinión pública, siempre se dice que es culpa del gabinete de comunicación, que no sabe comunicar. Lo cual no siempre es cierto. Pero en este caso, el error es mayúsculo, no se trata de comunicar bien o mal, sino simplemente de un trabajo realizado con muy poco rigor, seguramente un corta-pega demasiado rápido. Y, claro, el mensaje subliminal que se desprende de esta nota de prensa es "tremendo". Seguramente no sabremos las consecuencias, pero me consta que, por mucho menos, han despedido en horas a un jefe de prensa.

25 sept 2012

Carrillo, Paracuellos y los periodistas

Ángel Sánchez de la Fuente
Santiago Carrillo
se acaba de llevar a la tumba su verdad sobre el caso Paracuellos. Aquellos fusilamientos de presos políticos y de militares franquistas en Paracuellos del Jarama cuando eran llevados de Madrid a Valencia, en noviembre de 1936, le han perseguido toda la vida. Carrillo siempre alegó que él, como comisario de Orden Público de la Junta Delegada de Defensa de Madrid, se limitó a ordenar el traslado para que los detenidos (entre los que había oficiales que podían organizar nuevos cuerpos de ejército) no pudieran ser liberados por las tropas de Franco, ya próximas a la capital. ¿Quiénes ordenaron las ejecuciones? Según Carrillo, fueron otras fuerzas que en aquellos momentos estaban fuera de su control y jurisdicción.


“No soy el asesino de Paracuellos”, tituló en julio de 1976 la revista Guadiana una entrevista en exclusiva con Carrillo, quien todavía estaba exiliado en París. Significativamente, esa entrevista no había podido ser publicada meses antes, al ser prohibida por el Gobierno de Carlos Arias Navarro cuando el número del semanario ya estaba confeccionado en la imprenta. No era pura casualidad que el máximo líder del PCE ilegal y clandestino saliera a la palestra defendiéndose de las acusaciones que un día sí y otro también lanzaba contra él la prensa de la ultraderecha, en especial El Alcázar, órgano de la Confederación de Ex Combatientes que presidía el exministro José Antonio Girón, bastión de la dictadura franquista.

Esplendor sin peluca

Una vez que Carrillo se quitó la peluca de la que se había servido para despistar a los policías del ministro Rodolfo Martín Villa y purgó tres días de cárcel en Carabanchel, el tema de Paracuellos ya perdió todo el interés periodístico. Entonces fue cuando aquel viejo zorro de la política y periodista precoz (a los 15 años fue redactor de El Socialista y a los 16 director del periódico de las Juventudes Socialistas), vivió su época de notable esplendor como uno de los artífices de la transición a la democracia. Logró arrinconar al mismísimo Felipe González y se convirtió en una especie de consultor del presidente Adolfo Suárez, al que sedujo sobre todo cuando le garantizó que no habría movilizaciones obreras ni tentaciones de ruptura. El único contratiempo le llegó cuando Jorge Semprún contó en su libro Autobiografía de Federico Sánchez las expulsiones que él y Fernando Claudín sufrieron por defender en 1964 determinadas propuestas reformistas que el PCE acabaría adoptando años después con la fórmula conocida como eurocomunismo.

Conseguida la legalización del PCE (el famoso Sábado de Gloria de 1977) sin que los militares se atreviesen a sacar los tanques como sí se atrevió Jaime Milans del Bosch en 1981 (prueba fehaciente de que la caverna cuartelera soporta antes una España supuestamente roja que presuntamente rota); firmados los llamados Pactos de la Moncloa por los que los principales partidos y sindicatos acordaron impulsar derechos esenciales (desde la eliminación de las restricciones a la libertad de prensa hasta la tipificación de la tortura como delito, pasando por la despenalización del adulterio y del amancebamiento) y una política económica tendente a frenar la asfixiante inflación y el déficit público; y sobre todo aprobada la Constitución, el PCE de Carrillo había allanado el camino al pujante PSOE que insistía en exhibir el póster electoral de un joven andaluz que nada tenía que ver con la guerra civil. A pesar de su lección de dignidad al ser el único diputado –junto a Suárez-- que no se tiró al suelo durante el tejerazo, las urnas certificaron su defunción política en 1982, poco después de que los sectores intelectuales más críticos con él y su carrillismo fueran invitados a abandonar el partido. Nada nuevo. En su día, ya la presidenta Pasionaria había acuñado la frase de “intelectuales cabezas de chorlito” aplicada a los citados Semprún y Claudín.

La crispación de las dos Españas

Pero, lo que son las cosas, los años fueron pasando y la derecha ganando. Desde la irrupción del PP de José Maria Aznar en las esferas del poder, la crispación de las dos Españas-que-han-de-helarte-el-corazón fue incrementándose hasta volver a las andadas de Paracuellos. La extrema derecha madrileña interrumpió a gritos de “asesino” y “genocida” algunos de los actos (homenajes, investitura de doctor honoris causa, tertulias, etcétera) protagonizados por Carrillo. Y los periodistas que habían callado largo tiempo preguntaron de nuevo por las sacas de las cárceles y los fusilamientos del 36, cuando tenía 21 años el ahora ya personaje nonagenario. Al muy curtido locutor Luis del Olmo le mandó al “infierno” nada más oír la palabra Paracuellos cuando le inquirió sobre el tema en 2010. ¿Por qué al infierno y no al limbo?

Un año antes de morir, fue entrevistado por Jordi Évole en televisión. Muy astutamente, el periodista de La Sexta fue arrinconándolo hasta conseguir mentarle la bicha del Jarama. Se mascaba el drama (o sea, el improperio), pero Carrillo mantuvo el tipo como pudo. Évole insistió disfrazándose de juvenil ingenuidad diciéndole que él, en realidad, no sabía qué había sucedido en Paracuellos. Y el prohombre comunista cayó de cuatro patas: “Pues yo tampoco”.

Consciente de que el cinismo no tiene sentido cuando se han vivido casi 100 años, al final Carrillo tuvo a bien reconocer que aquello era una guerra a muerte y que “si no matas tú te matan a ti.” Es decir, puestos a exigir responsabilidades, parece lógico que los crímenes perpetrados por los dos bandos de una guerra civil sean menos injustificables que los crímenes cometidos en la posguerra por unos vencedores que ni siquiera tuvieron escrúpulos en definir la tiranía como la paz de Franco.

13 abr 2012

Rajoy y la prensa

José Sanclemente
Un día, hace ya diez años, fui a ver a Mariano Rajoy a la Moncloa. El era entonces vicepresidente del Gobierno de José María Aznar y estaba todavía pendiente de que su jefe le nombrara candidato a la presidencia, dado que Aznar había renunciado a presentarse a las elecciones, o por el contrario optaba por Rodrigo Rato.

Yo iba en mi calidad de presidente de la AEDE a pedirle si podía incluirnos en la encuesta del CIS algunas preguntas sobre los contenidos de los diarios, pues algunos editores ya andábamos preocupados por conocer la sensibilidad de los lectores ante el tratamiento en los diarios de los temas políticos, económicos y sociales en general.

 
Estuve algo más de una hora con el vicepresidente Rajoy que, al momento, atendió mi petición. "Si tú crees que os va a servir de algo, no tengo problema en hacerlo". Fue muy amable y estuvo cercano durante la reunión que dedicó (creo que transcurridos diez años ya puedo contarlo) a mostrarme su inquietud por el futuro que le podía esperar. Realmente no sabía si Aznar le iba a coronar con la candidatura y en qué plazo lo iba a hacer.
 
La prensa especulaba día sí y día también con ello. Pero lo más relevante de aquel encuentro es que me pareció ver en Rajoy poca preocupación por lo que manifestara la prensa acerca de él y no pude atisbar, tampoco, que lo que dijeran los medios de comunicación fuera a ser determinante, según su criterio, para cambiarle el paso de lo que pudiera decidir.
 
Diez años después Mariano Rajoy, ha alcanzado su sueño y es el presidente del Gobierno y no puedo evitar cuando leo y oigo las críticas que los medios le hacen por su actitud esquiva y huidiza, cuando veo los artículos de opinión críticos con su actitud altanera y hasta cierto punto despectiva con la prensa, incluso cuando dirige en persona los fuertes ajustes en la televisión pública, digo que no puedo evitar pensar que Rajoy lo hace porque le interesan muy poco los medios de comunicación. Más bien nada en especial en estos momentos.
 
Él cree firmemente que los medios no cambiarán la percepción de Bruselas, ni la del FMI, ni siquiera la de los ciudadanos castigados por la crisis y el desempleo. Él no va a cambiar el paso por ello.
 
Chicos de la prensa eso es lo que hay. Nuestro presidente no buscará en la comunicación la salvación de este país. Se la dejará en manos de sus ministros o de los que quieran hablar, seguiremos viendo contradicciones y cambios de ritmo en los mensajes, pero él no os necesita. No sois fundamentales, ni le veo desayunándose con los diarios y con el pinganillo de la radio. No os necesita... por ahora. Y quizás por ello dio media vuelta en el Congreso para evitar que se le escapara un "carallo no incordiéis más" ante más de un micrófono abierto como había por allí.

7 abr 2012

Periódicos: ¿tirando la toalla antes de hora?

José Sanclemente
En el mundo se compran cada día en torno a 600 millones de periódicos en papel. Es cierto que países como China, Japón y la India por sí solos ya acaparan una cuarta parte del mercado y que cuando un país africano se libera de la dictadura o se independiza lo primero que hace es crear un periódico para informar y cohesionar a sus ciudadanos.

En paralelo, también se abre la red de internet cada vez a más ciudadanos del planeta. La libertad está asociada cada vez más al acceso a la información y los diarios impresos están en la primera línea de combate. Todavía queda recorrido para que el papel inunde una Cuba con derecho a la libre información en un futuro, por no hablar de la China con libertades recortadas.

El formato papel no está muerto en el mundo, pero si gravemente herido en las sociedades occidentales más desarrolladas.

En algunas sociedades, como la española, algunos editores parecen empeñarse en poner de relieve que los diarios están moribundos y la única medicina válida es la paliativa y sedativa porque poco se puede hacer ya por ellos.

Douglas Page, de News and Tech, ha comentado recientemente que si los periódicos tiran la toalla, en poco más de diez o quince años no tendrán nada que vender a sus anunciantes, pero ni siquiera en la red puesto que, en esta, Google, Facebook y Microsoft están acaparando cerca del 70% de los ingresos publicitarios mundiales.

Cuando más en guardia hay que estar y más hay que fortalecer a los impresos para hacer un buen tránsito hacia información digital menos recursos tienen los diarios para aguantar el envite de los gigantes de internet.

Es un tema de actitud y de estrategia a futuro difícil de plantear. De entrada no se puede abandonar sin luchar hasta el final. Los contenidos de calidad y el buen periodismo sigue estando en los diarios impresos y en sus ediciones digitales. Hay que preservarlos a pesar de que cada día se enfrenten a 250 millones de tuiteros y a casi 1.000 millones de búsquedas en Internet. Vale la pena por el futuro del periodismo y de su negocio.

2 mar 2012

Sinècdoque sensacionalista del 'NYT'

Andreu Farràs
Ni la bíblia és perfecta. El tantes vegades elogiat The New York Times va obrir la portada de la seva edició del dijous 1 de març amb una fotografia a quatre columnes presa a Barcelona. A la imatge, un encaputxat s’enfrontava a un home de més de 50 anys, a la destrossada entrada d’una oficina del Banc Popular, al passeig de Gràcia. L’home de 50 anys, encorbatat, amenaçava amb una barra a l’intrús, que pretenia entrar a l’oficina per seguir trencant vidres i mobiliari. El diari nord-americà explicava en el breu text que acompanyava la fotografia que s’havien produït aldarulls "contra la política d’austeritat a Espanya". La imatge era molt impactant. I per als responsables de dibuixar la portada de NYT aquell dia la temptació d’aprofitar-la per expressar la tensió que es viu a Espanya deuria ser força gran. Van usar aquella fotografia d’agència com a sinècdoque icònica (una part pel tot) per explicar el que va succeir a Barcelona i altres ciutats importants de Espanya arran de la protesta d’estudiants, professors i personal no docent contra les retallades en les universitats públiques i, de pas, cridar l’atenció sobre el malestar social que es viu en un dels països mitjans de la Unió Europea, en plena recessió econòmica.

Aquella fotografia i altres semblants també van ser usades en les portades de la majoria dels diaris conservadors espanyols. Aquesta manipulació va ser denunciada per columnistes i opinadors de mitjans de comunicació més moderats, que van insistir en que aquell incident del Banco Popular i altres aldarulls que es van produir durant la manifestació d’universitaris van ser protagonitzats per un nombre molt escàs d'individus i que, a més, tenien poc o res a veure amb els organitzadors i protagonistes majoritaris de les protestes. Per als portaveus de la dreta mediàtica aquell raonament basat en fets objectius era estèril. Per a molts d'aquests opinadors dretans, l'objectivitat no existeix i, a més, no hi ha dubte que el PSOE és el responsable del caos organitzat a Barcelona, Madrid i València. I punto pelota.

Els que ja sabem de què van El Mundo, La Gaceta, ABC i La Razón les seves portades, editorials i columnes podien indignar-nos però no sorprendre'ns. Son absolutament previsibles. Però la portada del NYT sí que va decebre. De la biblia del periodisme internacional no ens ho esperàvem. Perquè va caure en l'error que de vegades nosaltres també cometem en intentar transmetre el que observem i coneixem als lectors: el sensacionalisme. Les primeres pàgines i les tertúlies enverinades d’Intereconomía, la COPE i d’altres no ens afecten; ens pensem que estem immunitzats contra les seves insídies. Però amb la tapa del NYT vam probar la nostra medicina i vam veure que cap periodista –i potser menys si viu a milers de quilòmetres de distància d’on es produeix la notícia-- està vacunat contra “la tendència a difondre les informacions d’una manera exagerada, que causi impacte, que cridi l’atenció”, que és la definició que dona al terme "sensacionalisme" el diccionari de l’Institut d’Estudis Catalans.

Si ens sembla esbiaixada la visió que ha donat la gran Dama Gris novaiorquesa de la protesta estudiantil barcelonina, ¿qui ens diu que potser nosaltres també exagerem, ens passem o som massa superficials amb les sinècdoques quan transmetem als lectors, oïdors i telespectadors altres realitats socials com la violència al País Basc, la tensió a Grècia, l’opressió a l’Iran o el despotisme de Chávez?

1 feb 2012

Anatomía de un diario: 'El País'

Jose Sanclemente
El diario con más ventas en España, El País, es para sus casi dos millones de lectores el diario más completo de España. También, y por ello, es un periódico al que sus afines exigen mayor nivel de compromiso y calidad.
La identificación de los lectores con este producto de convivencia diaria es tal que el sentido de pertenencia genera una confianza que no debe defraudarse, so pena de recibir las críticas más ácidas y, sin embargo, cuando se alinean con la mayoría solo cabe esperar alabanzas mesuradas o silencios.
Sería absurdo pensar que los lectores de El País están solo en la izquierda sociológica, como lo es aseverar que los de El Mundo, el segundo diario en ventas, están en las antípodas. La gente de El País está en un abanico más amplio que el que representan los articulistas y editorialistas del propio periódico. Y eso es algo que los que hacen sus páginas diariamente no deben y no suelen olvidar.
Cuando El País fuerza sus equilibrios, tensa sus límites y hace sus apuestas, toma unos riesgos que no siempre son medibles y controlables. Y eso no es necesariamente malo para un diario que lucha por seguir vivo. Pongamos el ejemplo del pasado fin de semana en la apuesta del diario por Rubalcaba frente a Chacón, que ha obligado al equipo del primero a tuitear que ellos no estaban detrás del reportaje, y a los chaconistas heridos a buscar consuelo en otros medios de la competencia. Algunos lectores, del amplio abanico como digo, se rasgaban las vestiduras por no ver imparcialidad y sí cierta "ojeriza" en el tratamiento de los Roures y Barroso de la exministra frente al apoyo incuestionable de Felipe González al exvicepresidente de Zapatero.
Pienso que eso forma  parte esencial de un diario, que debe mostrarse  tal como es y, sobre todo, como piensa. Porque los diarios piensan. No son solo un amasijo de páginas ordenadas con prioridades escogidas, sino que tienen su corazoncito y hasta su alma. Y es que El País es humano y como tal tenderá a buscar su espacio en cada momento. No hay por qué ser drásticos e inflexibles pensando que el diario más leído de España no tenga derecho a ser un lobi de papel. Es más, si quiere sobrevivir, debe tener el necesario poder para ejercer de contrapoder y más aún en estos difíciles momentos en el que a nuestro presidente del Gobierno se le ha escapado en petit comité que "lo más duro está por llegar".
A El País, por ser el primer diario, solo le deberíamos pedir que no deje pasar una medida de este Gobierno sin mirarla con la lupa de la crítica, para que no valga todo como está valiendo hasta ahora en este despiste en el que estamos dispuestos a aceptar todo lo que nos digan y nos impongan, en nombre del maldito déficit que nosotros no hemos provocado.
Si El País se lo cree tendremos al primer diario, y hasta al segundo, del lado de la mayoría de los ciudadanos y quizás eso que llaman la marca de un periódico se pueda consolidar en un arma defensiva vital para los ciudadanos.
Para ello los que manejan el grupo PRISA, editora de El País, tienen que creérselo cada día. A veces pienso que lo intentan.

21 ene 2012

Libertad de expresión y pirateo

Carlos Pastor
Acabo de oir en el Telediario del mediodía a un portavoz de los internautas españoles calificar de “atentado a la libertad de expresión” la clausura por las autoridades norteamericanas de la web de descargas ilegales Megaupload. ¿La libertad de expresión amenazada? ¿Es que acaso se ha censurado una canción o se ha prohibido proyectar una película? Ni una cosa ni la otra. La única realidad es que se ha puesto en manos de la justicia a unos espabilados que se habían hecho de oro comerciando ilegalmente con las obras de otros. Los diarios también son y han sido víctimas de espabilados semejantes.
     Recordemos que antes de internet ya había unos listillos que se ganaban la vida fotocopiando los diarios y vendiendo a administraciones y empresas resúmenes de la actualidad en base al trabajo y el dinero de otros. Una cómoda manera de hacer dinero sin trabajar ni invertir.
     La libertad de expresión es algo demasiado serio como para ser invocada con tanta frivolidad. De la misma forma que esa libertad no ampara al periodista que injuria o calumnia o miente de forma descarada y consciente, tampoco ampara el choriceo en la red. Y no vale como excusa que el intercambio de archivos por la red es imparable y oponerse a ello es ir contra la historia y el progreso. Para eso están las webs de pago –o las explícita y legalmente gratuitas--, que respetan los derechos de los autores –y de sus miles de colaboradores, desde técnicos de sonido a electricistas, maquetistas, carpinteros, etcétera que viven de la industria de la música, del cine o del libro.
         En la película La red social aparece un personaje especialmente antipático y frívolo (el inventor de Napster, pionera páginas de pirateo) que se jacta de haber hundido el comercio de discos antes de que las autoridades le cerraran el negocio. No quiero que eso ocurra con las librerías ni con las salas de cine.
         Y a los periodistas que a menudo caen en la tentación de comprender las razones de los piratas, les recuerdo que también los diarios prohíben explícitamente reproducir sus textos originales en base a la ley de propiedad intelectual.

20 ene 2012

Vaya panorama el de los medios

Jose Sanclemente
¿A dónde va el modelo de los medios de comunicación en nuestro país?
Por lo que apunta el inicio del año y con el cambio de Gobierno tras las  elecciones del 20-N, podemos aventurar que durante este 2012 algunas televisiones autonómicas acabarán en manos privadas en todo o en parte. Otras ya han ido cerrando. Televisión Española podrá asumir sin  excesiva dificultad una reducción de 200 millones de su presupuesto; de hecho ya ha venido recortando sus costes en los últimos años en cantidades similares y aunque el proceso de jubilaciones anticipadas le dio, en su momento, un gran respiro económico, todavía le queda fuelle para ajustar su dimensión, sin renuncias excesivas, para dejarlo en torno a los 1.000 millones de euros.
Las televisiones privadas generalistas de Mediaset y Antena 3 seguirán siendo las más rentables y las que acapararán la mayor parte de la tarta publicitaria de los medios.
Se da por descontada la supresión de radios y televisiones locales, que los erarios municipales y las diputaciones no pueden seguir manteniendo.
Resultará difícil que de la reordenación forzosa que se producirá en el espacio audiovisual y al quedar libres y sin explotar algunas concesiones de TDT que han resultado deficitarias, el Gobierno pueda pagar sus compromisos y otorgar licencias nacionales a Intereconomía o la COPE. Y, si lo hiciera, éstas no serían rentables.
No creo que la publicidad vuelva a la televisión pública nacional en la medida que ello comporta ir en contra los intereses del duopolio privado televisivo.
En cuanto a los periódicos ya hemos visto que los problemas económicos que vienen atravesando han llevado al cierre de ADN, al concurso de acreedores de Público y a la posible desparición del diario Avui. Durante este año los diarios seguirán sufriendo la caída de difusión y de publicidad. No es de prever que se produzcan fusiones entre las cabeceras, más bien al contrario, pienso que aún podrían desaparecer algunas.
Los editores ya no quieren el papel. Planeta, que anduvo oteando el horizonte de Vocento y de Unidad Editorial, no está por la labor de invertir en unos medios impresos generalistas que tienen un futuro económico incierto. Prisa no puede digerir nada ni es fácilmente digerible, incluso troceada. Puede aventurarse, pues, que estos grupos seguirán caminando solos aunque lo hagan cojeando.
Las primeras cabeceras impresas de cada región ajustarán sus costes y abandonarán proyectos audiovisuales y redimensionarán los de internet para recuperar grados de rentabilidad. Deberán renunciar a algunos proyectos que no pueden consolidarse.
Las redes sociales crecerán en ingresos publicitarios mucho más que las páginas webs de los diarios y éstas acabarán pactando en los próximos meses para ir cerrando sus contenidos de forma gradual.
Los miles de millones de noticias que sirve Google en el mundo cada semana, como dice su director de nuevos proyectos, Richard Gingras, están más orientados al periodismo que necesita el lector que el que hacen los grandes periódicos y, por tanto, a captar mayores recursos publicitarios.
Si le hacemos caso a este tecno-gurú, el periodismo no se hará por rentabilidad económica sino por la pasión  y convicción de algunos editores. Yo pienso que lo que no es rentable no se acaba haciendo y, si no, al tiempo. Vaya panorama el que se nos presenta.

(http://sanclementejose.blogspot.com)

22 dic 2011

Un periódico malo

Jose Sanclemente
Está de moda la idea de crear un banco malo que aglutinaría los llamados activos tóxicos que figuran en el balance de los bancos españoles sobre todo, en el caso español, aquellos que se refieren al sector de la construcción. Ello supondría un saneamiento financiero de las entidades bancarias que se desprenderían, a precio de saldo, de estas joyas con el dinero del erario, que las aparcaría en la entidad tóxica y así la banca iniciaría un proceso de recapitalización sin peligro de volverse a contaminar. Eso dicen.
Se me ocurre que se podría hacer lo mismo con una serie de noticias que aparecen en la prensa diaria de forma habitual. Estas noticias tóxicas y nocivas para los periódicos y sus lectores, podrían tener cabida en un periódico malo, dado que, al parecer, se quiere seguir insistiendo en ellas y no hay necesidad alguna de que contaminen el resto de la información del diario.
En ese periódico malo cabrían las noticias aduladoras hacia el poder en general, también tendrían hueco las informaciones que encubren la publicidad de un anunciante, las que son meros rumores sin contrastar, las que son sensacionalistas y alarmistas, las que pretenden intoxicar a la opinión pública en interés del mejor postor, las largas entrevistas con los políticos que no dicen nada, las largas entrevistas con los banqueros que no dicen nada… las largas entrevistas, en general, que no dicen nada. También este periódico malo podría albergar anuncios de prostitución, de tarot, de tabaco, de alcohol , la de las pulseras New Balance o la de los bonos de Rumasa …y la de todos los productos que no cumplan los requisitos de veracidad.
En la sección de servicios pondría los horóscopos y las críticas de cine y libros de los críticos que no han visto la película o no han leído el libro… Así se podría completar un buen manojo de páginas tóxicas que podría venderse a precio reducido en los quioscos. Posiblemente llevarían promociones de patinetes inservibles, sartenes que se achicharran a la primera que se calientan en el fuego o cuchillos desafilados que se podrían adquirir mediante varios cupones malos, a precios de risa.
Se me ocurre también, ahora que agrupamos las teles privadas en solo dos grupos, que sería factible crear una tele mala, pero pensándolo mejor, esta igual ya está creada …
En cualquier caso, puede ser una solución para sanear los periódicos en general, que verían reducir sus páginas y, por tanto, sus costes, sin perder la calidad de las buenas informaciones. Las otras, las tóxicas ya las leeríamos en el periódico malo.

2 dic 2011

Perdoneu però algú ho havia de dir

Maria Teresa Coca
Abans d’ahir els insistents rumors sobre un nou ERO al PuntAvui, dissortadament, es van confirmar. Deixeu-me dir per endavant que, com a extreballadora de l’Avui, em sap molt de greu i, com a periodista, encara més. La situació del nostre sector només fa que empitjorar dia rere dia.
Del que ara passa al PuntAvui m’agradaria fer una reflexió en veu alta, sense intenció d’ofendre a ningú. ¿Quan ha tingut Hermes Comunicació un projecte editorial i de negoci per tirar endavant l’aposta que van fer ara fa tot just dos anys en adquirir el diari Avui?
Sempre he argumentat que, empresarialment parlant, la jugada era rodona: comprar la competència a preu “regalat”, tres milions d’euros. Una competència que, a més, tenia una bona marca, oferia un producte molt digne, i tenia mercat, un nombre de client fidels, reduït, però era un mercat no gens menyspreable. Aquesta oportunitat, que no sempre es dóna amb facilitat a qualsevol sector o activitat econòmica, era si més no respectable. És el que econòmicament se’n diu fusió per absorció, encara que el que no massa sovint és que l’empresa més modesta sigui la protagonista principal per liderar l’operació. No obstant això, aquest fet no havia de ser cap destorb perquè les coses anessin bé.
Com es pot comprovar, molt bé no ha anat. I permeteu-me també que digui, amb molt de respecte, que no ha estat així perquè les coses no s’han fet acuradament.
Cert és que els dos últims anys han estat especialment complicats pel que fa a la conjuntura econòmica general de Catalunya, d’Espanya i de la resta del món. Que la crisi ha collat uns i altres i, entre aquests, tot el col·lectiu d’anunciants que, no ho perdem de vista, aporten la major part dels ingressos als mitjans de comunicació. Però no crec que la crisi sigui la principal raó del fracàs del projecte PuntAvui com perquè ara vulguin acomiadar els pocs treballadors –una quarantena sobre els gairebé 170 que van assumir en comprar el diari- que provenen de l’antic Avui, entre d’altres coses, perquè tenen una retribució més alta i s’han d’ajustar costos. 
Crec que hi ha moltes més raons. Entre les que veig més clarament, potser perquè les vaig viure en pròpia persona quan encara hi treballava, es troba el fet que el primer i principal objectiu va ser anar a la retallada de costos, primer per la via dels acomiadaments i després per un abaratiment dels proveïdors, sense mesurar quin cost tindria tot plegat. No van saber aprofitar tot allò millor, més eficient, més eficaç... que potser tenia l’Avui tant a nivell tecnològic com de recursos humans i organitzatius. Tornant a la terminologia econòmica: no van saber plantejar acuradament un pla de sinergies. Treure’n d’un i altre projecte editorial i de negoci el millor denominador comú, el de la millor qualitat en qualsevol part del procés de producció, per fer-ne de dos un. Hagués estat aquest projecte final el que hagués proporcionat una gran solidesa al nou projecte.
No entro a valorar si millor dues capçaleres independents o una de conjunta com s’ha acabat fent... no entro a quantificar si amb més participació d’una plantilla o d’una altra... no vull parlar de si calia apostar per una o altra versió on line... no vull dir que un mitjà fos millor que l’altre.... La resposta és només una: calia agafar el millor de cada casa i construir una gran mansió que pogués plantar cara a la resta de mitjans.
Però això, per raons que ja se m’escapen, no s’ha aconseguit.
Intento amb aquesta exposició fer-nos reflexionar a tots sobre què està passant als mitjans, especialment els de premsa escrita que conec millor. Sabem que el cost més elevat que tenen les nostres empreses és la despesa en massa salarial però sense ella el producte que fan no té sentit, no pot tenir la qualitat que requereix la demanda i cada vegada amb un més alt nivell d’exigència i amb una competència més àmplia i abasta. En economia, els negocis tenen una cosa primordial per funcionar, la primera matèria. En la informació, la primera matèria són las persones. Sense elles el producte final no existirà o serà de tant mala qualitat que ningú el voldrà adquirir.