El quadern dels periodistes apocalíptics, integrats, optimistes i/o solidaris

EL QUADERN DELS PERIODISTES APOCALÍPTICS, INTEGRATS, OPTIMISTES I/O SOLIDARIS

17 nov. 2014

Aviso a estudiantes de periodismo: el nuevo periodista que quieren los grandes medios

Gabriel Jaraba
El pasado lunes 10 de noviembre di la conferencia 'Periodismo en internet. Las tareas de los jóvenes periodistas en la red y las competencias que deben adquirir para desempeñarlas' en el aula magna de la UAB, que tuvo una segunda parte con la asistencia de alumnos de doctorado. Advertí en todos ellos, incluso en los alumnos de primer curso de Periodismo, una gran inquietud por su futuro laboral: acaban de matricularse en una carrera vocacional y ya están angustiados por si esa vocación podrá tener una aplicación práctica. Me reservo las reflexiones que me hago en torno a esa preocupación juvenil, del todo justificada, pero que no se explica
únicamente por la política de empobrecimiento de las clases trabajadoras (capas medias incluidas) que ejerce el Gobierno del PP cumpliendo su parte en la gran operación mundial que lleva a cabo el capital financiero: revertir las conquistas de prosperidad, libertad y paz a las que accedieron los pueblos de los países democráticos al fin de la segunda guerra mundial. Hay componentes familiares e incluso generacionales que seguro que influyen en esa conciencia, pero afortunadamente detecté que su ilusión estaba intacta. Uno se pregunta si los profesores estamos a la altura de esa ilusión y somos capaces de apoyarla, darle alas y conseguir hacerla volar.

Un artículo de José Sanclemente en el blog periodístico PAIOS, titulado El nuevo periodista que quieren los grandes medios, se publica precisamente cuando ando pensando en esto. Sanclemente fue el gran consejero delegado de 'El Periódico de Catalunya' que convirtió en éxito comercial y gestión sensata el entusiasmo de los periodistas que en él trabajamos; el consejero delegado de Antena 3 que trató de introducir sensatez en medio del delirio, y el presidente de la Asociación de Editores de Diarios Españoles que pudo saber de esta guisa a qué sabe el jarabe de 'madrileñina' cuando desde Barcelona quieres dirigir una asociación “nacional”. José Sanclemente es hoy el editor de Eldiario.es, el experimento más logrado de prensa digital independiente y progresista, gestor de medios y periodista que se ha hecho a si mismo autor de ficción y una cabeza sensata que hay que escuchar. Creo que exponer y comentar su artículo podrá ser útil a los jóvenes alumnos de periodismo. Se titula 'El nuevo periodista que quieren los grandes medios'.

El artículo consta de seis puntos y comienza con estos tres:
1. Han de ser expertos y proactivos en la utilización de internet y en especial de las redes sociales.

2. La utilización de las redes sociales por parte de los periodistas ha de estar sincronizada, dirigida y orquestada por el medio para el que trabajan. No vale adelantar exclusivas o artículos en los que se esté trabajando para el medio sin autorización de éste. No vale tampoco que el periodista se apropie de la marca del medio en la red social para uso personal.

3. Se constituirán libros de estilo que garanticen el uso de la red social y de las webs de los medios, en función de los intereses de éstos, que buscarán tener un mayor conocimiento del perfil del usuario para monitorizarlos y usarlos tanto comercialmente como para elaborar las informaciones que pueden ser del interés del usuario.

Los empresarios de prensa se han dado cuenta de la importancia de internet. Otra cosa es que tengan idea de lo que deben hacer en ella. Les obsesiona el potencial de tráfico de las redes sociales pero al mismo tiempo temen que su uso les descontrole el producto y el mensaje. Es decir, estamos donde estábamos: el empresario de prensa es el único empresario al que le disgusta el producto que fabrica y le disgustan aún más los clientes que lo compran. No hay salida del encallamiento en que se halla el negocio de la información cuando se piensa de esta manera.

Los dos puntos siguientes muestran que la obsesión por el control anda pareja con el deseo de obtener empleados más dóciles, por mal pagados.

4. Las redacciones habrán de trabajar en red y para la red desde cualquier medio al que pertenezcan.

5. Se ha extendido entre los grandes grupos que los periodistas deberán tener sueldos más bajos y edades también más bajas. Asimismo, los grandes grupos de comunicación creen que tienen sus plantillas de periodistas sobredimensionadas en los periódicos y que muy pocos en la redacción están preparados para asumir esta nueva orientación de trabajo.

Lo cual descarta que esperen que la solución a los interrogantes de futuro surja del único lugar de donde puede salir: de los periodistas que trabajan en el medio.

El sexto punto es el remate, muy significativo de la mentalidad de esos empresarios:

6. Existe también cierto consenso entre los grandes grupos de comunicación que hay excesivas cabeceras diarias y que, en especial, hay excesivos diarios deportivos y económicos con relación a otros países europeos de nuestro tamaño.

Es decir, cuando hay mucha competencia, no se trata de hacerlo mejor para captar más clientes sino tratar de mediatizar, condicionar o eliminar la competencia. A los empresarios de prensa no sólo les estorban los trabajadores sino que también les incomoda el capitalismo, ese sistema en el que se supone que la competencia estimula el progreso.

Las conclusiones del editor de Eldiario.es son clarividentes:
En resumen: periodistas más jóvenes y más baratos orientados hacia el uso selectivo, controlado y planificado por la empresa de las redes sociales.

Fijarse objetivos de monitorizar el perfil de los usuarios de las páginas webs de los medios y de sus seguidores en las redes sociales para obtener ingresos de sus afiliados directamente y a través de los anunciantes.

Simplificación de cabeceras que podrían dar lugar a alianzas y fusiones entre diferentes cabeceras de distintos grupos, más que entre los grupos mediáticos entre sí.

Todo ello se pretende hacer a través de expedientes de regulación de empleo en los que se priorice la salida de los más caros, los más mayores y los menos sensibles a la tecnología. Esa es la reconversión que pretenden para modelar al nuevo periodista.

Mi comentario: sostengo, tal como he dicho últimamente ante diversas audiencias estudiantiles, que los empresarios de prensa españoles no tienen la menor idea de cómo superar la crisis del modelo de negocio de la información. Sus decisiones sobre la tecnología muestran que no han entendido nada de la evolución de internet y su influencia en el periodismo: control rígido donde debe haber apertura y libertad; mensaje vertical donde debe haber conversaciones en las que el público es el rey. Periodistas mal pagados y mal contratados y por tanto dóciles ante los típicos mandos intermedios propios de la empresa tóxica española (valga la redundancia). Y por ende: toma de decisiones en la cúpula a partir del miedo, el desconocimiento de las tendencias sociotécnicas y del 'asesoramiento' de consultings oportunistas.

¿Se desprende de todo esto que el futuro está muy negro trabajando en el carbón, como decía la copla minera? Pues no: de las actuales aulas de periodismo y comunicación deberán surgir profesionales capaces no sólo de ejecutar tareas periodísticas y rutinas de producción comunicacional sino de vislumbrar caminos de futuro para la información; excelentes en la práctica del periodismo y capaces de ejercerlo de modo que satisfaga las verdaderas necesidades del público y, por tanto, que lo atraiga; visionarios en la producción de noticias, reportajes, investigaciones, que resulten ser piezas con el valor añadido suficiente como para merecer que se pague por ellas.

Para eso no basta con aspirar a blandir un micrófono ante un famoso o hacerse una foto con una figura; hay que convertirse en la mejor generación de periodistas que nunca ha habido, para salvar el periodismo y la información. Salvarlos de los propios empresarios informativos.
http://gabrieljaraba.wordpress.com/

10 nov. 2014

Contra la impunitat dels atacs a periodistes

Francesc Ràfols
Diverses organitzacions internacionals impulsen aquest mes de novembre diferents iniciatives per reclamar que els governs posin fi a la impunitat en els atacs contra els periodistes, vinguin d’on vinguin, siguin des dels cossos de seguretat dels estats, en conflictes bèl·lics o bé com a resultat d’accions instigades des de diferents estructures de poder polític, econòmic o criminal. Associacions com la Federació Internacional de Periodistes (FIP), Reporters Sense Fronteres (RSF), Advocats Europeus Demòcrates (AED) o la Xarxa IFEX de defensa de la llibertat d’expressió són les que convoquen les principals iniciatives. Tant la FIP com RSF formen part de la Xarxa IFEX que és qui coordina la majoria de les convocatòries.

Tot i que la campanya es desenvolupa durant tot el mes, el 23 de novembre està fixat per la xarxa IFEX com el Dia Internacional contra la Impunitat dels Crims contra periodistes. En aquesta data es
María Esther Aguilar, periodista mexicana "desapareguda".
recorda la massacre més gran produïda mai en un sol atac contra professionals de la informació que va succeir l’any 2011 a les Filipines i va deixar el tràgic balanç de 32 morts. El 18 de desembre de l’any passat, l’ONU va designar per a aquest mateix motiu reclam el 2 de novembre, amb motiu de l’assassinat de dos periodistes d’RFI, Ghislaine Dupont i Claude Verlon, succeïts a Kidal (Mali), al 2013.

Amb la referència d’aquestes dues dates, la FIP ha demanat als seus sindicats associats que des del passat dia 2 i fins al 23 vagin difonent a través de les xarxes socials la necessitat que s’implementin les normatives internacionals que protegeixen la tasca dels periodistes i, per tant, el dret a la informació de la ciutadania. Aquest citat 23 es faria especial incidència en els països que avui en dia són els més perillosos per als professionals de la informació –a banda, lògicament, d’aquells on hi ha conflictes bèl·lics oberts– i que són Filipines, Mèxic i Somàlia. RSF ha dissenyat una pàgina web en la qual detalla deu casos de crims contra periodistes que encara romanen en la impunitat. Segons aquesta organització, pot tractar-se de "desaparicions", com la de la periodista d’investigació mexicana María Esther Aguilar Cansimbe, el periodista franc-canadenc Guy-André Kieffer, l’iranià Pirouz Davani i l’analista polític i caricaturista d’Sri Lanka Prageeth Eknaligoda. La llista inclou casos de periodistes assassinats, com el del pakistanès Syed Saleem Shahzad, la jove periodista sèrbia Donada Vujasinovic, el columnista franc-libanès Samir Kassir i el periodista del Daguestan Akhmednabi Akhmednabiev, que va perdre la vida al 2013. També es mostren un altre tipus de crims, com l’empresonament del periodista suec-eritreu Dawit Isaak, que es troba tancat en un lloc secret de les infernals presons d’Eritrea del règim d’Isaías Afewerki des de fa 13 anys, o com els actes de tortura que va sofrir la reportera de Bahrain Nazeeha Saeed a mans de la policia per haver cobert les manifestacions a favor de la democràcia.

Des de l’any 1992 prop de 800 periodistes han perdut la vida arreu del món en l’exercici de la seva tasca professional. En aquest 2014 ya s’ha ariibat a la xifra de 100 informadors i assistents assassinats. La Xarxa IFEX –de la qual formen part 17 organitzacions internacionals i un gran nombre més a nivell local– basa la seva iniciativa en aquesta dada. Així, l’entitat explica que «no tots els segrestos o assassinats de periodistes es troben en els titulars internacionals, tampoc la majoria de les morts es produeixen en zones de guerra. En la majoria dels casos es tracta de periodistes locals, que treballen en el seu propi país. Cada vegada més, aquells que estan disposats a portar-nos la veritat, cobrir el crim, el conflicte o la corrupció, són atacats i silenciats. Però encara que es tracti d’un grup gihadista ultra violent com ISIS, un sindicat del crim, o figures en l’ombra fent el treball brut de les corporacions o els governs, els motius darrere dels intents de silenciar els mitjans de comunicació són clars, i és igualment clar per què no podem permetre que això succeeixi.» La Xarxa denuncia que els assassins s’estan sortint amb la seva. "La realitat de la impunitat sistèmica pels delictes comesos contra els periodistes no està en qüestió. D’acord amb les últimes xifres de la UNESCO, des del 2006 s’han aplicat condemnes en menys del 10% dels casos de periodistes assassinats".
http://francescrafols.wordpress.com/

6 nov. 2014

De Hitler, Chavez, Rajoy, Mas i consultes vàries

Siscu Baiges
He vist l’article de la companya Montserrat Radigales en el qual discrepa del que vaig escriure comentant la decisió del Govern català d’obligar els mitjans de comunicació audiovisuals a emetre falques de convocatòria al “procés participatiu” del 9 de novembre. No pensava respondre. Crec que un país normal és aquell en què cadascú defensa les seves idees i que no cal avorrir els ciutadans amb rèpliques i contrarèpliques que reiteren els arguments ja exposats.

Artur Mas, davant d'una urna, en una imatge d'arxiu.
Però Radigales em demana explícitament que aclareixi el contingut d’aquesta frase que vaig redactar: “Lògicament, als mitjans que responen a ideologies que no comparteixen la necessitat de la celebració de la consulta del 9-N, no els agrada haver de passar-ne la propaganda a la força”. No entén que utilitzi la paraula “ideologies” en el context de la frase.

Potser la paraula “ideologies” és inadequada, perquè és massa àmplia. Diguem-li “plantejaments”. O deixem la frase simplement en “Lògicament, als mitjans que no comparteixen la necessitat de la celebració de la consulta del 9-N no els agrada haver de passar-ne la propaganda a la força”.

No he fet el seguiment de què han fet les emissores de ràdio i televisió que han rebut les falques amb l’obligació d’emetre-les. N’hi ha moltes i suposo que el Govern de la Generalitat haurà seleccionat a qui enviar-les i a qui, no. Però segur que n’hi ha hagut que no les estan passant. La SER, per exemple, tinc entès que no ho fa després de demanar un dictamen als seus serveis jurídics. La sancionarà el Govern català?

I a això és al que em referia. La llei de comunicació audiovisual deixa clar que tant el govern català com l’espanyol poden obligar a difondre gratuïtament els comunicats i declaracions que aquests executius considerin convenients “per causes justificades d’interès públic”.

Pensa, Montse, que si el Govern espanyol vol també podria exigir els mateixos mitjans que han rebut les falques de promoció del 9N que n’emetin unes altres en sentit contrari.

No sóc sant de la devoció dels mitjans de comunicació privats. Privat, negoci i interessos d’uns quants privilegiats ja fa temps que van de bracet. També al món de la comunicació. Per això, m’agradava quan Chávez obligava mitjans que li feien la guitza a connectar amb els seus discursos. I quan dic que Mas copia el model Chávez no necessàriament vull dir que hi estigui en desacord. La qual cosa no té res a veure amb si els catalans, els escocesos, els barcelonins o els aranesos tenen dret a votar quina mena d’articulació territorial i política volen tenir amb la resta del món.

4 nov. 2014

Ara ja no és Hitler, ara és Chávez!

Montserrat Radigales
Fins ara havíem sentit i llegit, a tort i a dret, declaracions vergonyants que comparaven el procés sobiranista de Catalunya amb el nazisme, declaracions que demostren no només un enorme desconeixement de la Història sinó també un menyspreu absolut pels milions de víctimes del Tercer Reich. El company Siscu Baiges és prou intel·ligent per no caure en aquest parany, però ens acaba de sortir amb una comparació no menys sorprenent. Segons el seu darrer article en aquest blog ('El rampell chavista d’Artur Mas amb els mitjans audiovisuals), el president de la Generalitat i el seu Govern tracten les emissores de ràdio i televisió (públiques i privades) de Catalunya més o menys com el desaparegut president veneçolà, el més que controvertit Hugo Chávez, tractava els del
seu país. Baiges evoca també el franquisme i encara sort que no esmenta la Plaza de Oriente.

Tot perquè la Generalitat ha decidit aplicar la llei de comunicació audiovisual de Catalunya que obliga als mitjans a difondre els missatges institucionals del Govern, en aquest cas la campanya informativa per a això que ara s’anomena “procés participatiu” del 9-N.

No sé què en pensaria de l’esmentat article, si pogués treure el cap per Catalunya i fer un cop d’ull a la nostra realitat, qualsevol dels opositors veneçolans que, sota el règim de Chávez o del seu successor Nicolás Maduro, han nodrit les presons veneçolanes amb qualsevol excusa simplement perquè dissentien de la política oficial. Però deixem de banda la ‘boutade’. 

No m’ha quedat clar si l’articulista hagués mantingut la mateixa opinió en el cas de que la consulta inicial no hagués estat suspesa cautelarment pel Tribunal Constitucional o si, simplement, té al·lèrgia a la idea de que el conjunt de la ciutadania catalana es pugui pronunciar, d’una forma o una altra, sobre el futur del país. Perquè del seu article m’ha intrigat una frase. Diu, textualment: “Lògicament, als mitjans que responen a ideologies que no comparteixen la necessitat de la celebració de la consulta del 9-N, no els agrada haver de passar-ne la propaganda a la força” (el subratllat es meu).

Li demano al company Baiges que expliqui quines són aquestes ideologies. Perquè, que jo sàpiga, segons ens han dit reiteradament totes les enquestes durant un període de temps prou perllongat, hi ha a la societat catalana un ampli consens sobre la necessitat de fer una consulta (que no és el mateix que defensar la independència de Catalunya) i en aquest consens s’inclouen persones d’ideologies ben diferents i associacions professionals i cíviques de tota mena. De la mateixa forma, aquest consens es compartit per forces polítiques que abasten un gran ventall ideològic, des de la dreta democristiana d’Unió fins l’esquerra rupturista i antisistema que representa la CUP. No crec, doncs, que sigui qüestió d’ideologia, si no mentalitat i prejudici. 

Jo no sé que passarà finalment aquest diumenge. A tots ens hagués agradat que el 9-N se celebrés en unes altres condicions, però això no es atribuïble ni a Artur Mas ni a cap altre dirigent català, sinó a aquells que ho han impedit i que s’entesten en no voler veure què està passant a Catalunya (i que, tot sigui dit de pas, han contribuït en una mesura incalculable a que haguem arribat a aquesta situació). 

Ningú privaria a Baiges ni a qualsevol altre ciutadà votar 'no' a la pregunta de si “vol que Catalunya esdevingui un Estat”. I, encara que ho intueixo, segueixo sense entendre per què algunes persones que en altres temps difícils van lluitar per les llibertats individuals i col·lectives, rebutgen ara que la ciutadania digui la seva sobre una qüestió que no s’esfumarà per art de màgia.

2 nov. 2014

El rampell chavista d’Artur Mas amb els mitjans audiovisuals

Siscu Baiges
La decisió del Govern de la Generalitat d’exigir als mitjans audiovisuals està emparada per l’article 82 de la llei de comunicació audiovisual de Catalunya, que en el seu apartat 1 diu textualment: “Els prestadors de serveis de comunicació audiovisual estan obligats a difondre, gratuïtament i amb indicació de llur
Hugo Chávez, en una imatge d'arxiu.
origen, els comunicats i les declaracions que el Govern de l'Estat i el Govern de la Generalitat estimin convenients per causes justificades d'interès públic”.

Això no treu que la mesura recordi l’obligació imposada pel que va ser president veneçolà Hugo Chávez als mitjans audiovisuals del seu país de connectar amb algunes de les seves al·locucions. A mi, fins i tot, em recorda les setmanes santes del franquisme, quan la televisió es limitava a emetre pel·lícules i transmissions cristianes.

Però legal ho és. I, a més, la llei permet al Govern català expedientar i sancionar els mitjans que es neguin a passar les falques convocant a la consulta del 9 de novembre. Ho farà? No ho crec. Però la potestat i el dret per fer-ho els té.

Lògicament, als mitjans que responen a ideologies que no comparteixen la necessitat de la celebració de la consulta del 9-N, no els agrada haver de passar-ne la propaganda a la força. Ho haurà fet Radio Intereconomia, per exemple? Sabem que la SER no els ha difós, basant-se en un informe dels seus serveis jurídics.

El debat se centra en les “causes justificades d’interès públic” que justifiquen l’exigència del govern d’Artur Mas. Ara que sembla que Podemos està en alça i imaginant un escenari polític futur en què aquest partit governi Catalunya, ¿es podria considerar una “causa justificada d’interès públic” convocar per totes les ràdios i televisions a ocupar les oficines dels bancs que insisteixen a desnonar els ciutadans que no poden pagar les hipoteques?

M’encantaria.

Todos somos periodistas 'on line'

Eduardo López Alonso
La expansión de internet como medio de difusión de la información requiere de los periodistas una adaptación profesional urgente, que no necesariamente debe ser traumática. De hecho, ya todos los periodistas de las grandes cabeceras son también periodistas 'on line', lo quieran o no. Las técnicas y los diversos géneros de siempre son totalmente válidos en el mundo 'on line', aunque el periodista inmerso exclusivamente en el que eufemísticamente ha sido denominado en algunas facultades como
‘periodismo indoor’ tiende ciertamente a relajar algunas de ellas en pro de la inmediatez y la consabida tiranía de las audiencias.

La revolución de la escritura periodística de finales del siglo pasado llegó con la irrupción de los tratamientos de textos informatizados en las redacciones. Pocos periodistas quedan de aquella generación acostumbrada a escribir sus textos a mano o con una máquina de escribir de las de cinta y tinta. De ellos recuerdo especialmente a algunos periodistas de agencia con la increíble capacidad de estructurar las ideas de forma rápida y sin titubeos, adaptarse a la idea de la pirámide invertida con naturalidad y conseguir un texto fluido con el suministro de información al lector, progresivo y asimilable. No era posible entregar a la imprenta un texto lleno de borrones o con rectificaciones en los márgenes, por lo que el dibujo mental de lo que se quería transmitir era necesario tenerlo claro antes de empezar a teclear. Actualmente, los becarios que llegan a las redacciones están afectados generalmente por el ‘virus del segundo párrafo’, ese por el que generalmente el texto solo 'funciona' si se suprimen las primeras líneas, las que demuestran el titubeo y el vértigo a la hora de enfrentarse con la hoja en blanco. Las 'W' están en el segundo párrafo.

La segunda revolución

La llegada a las redacciones de tratamiento de textos informático supuso un reto tecnológico por una parte y una liberación por otra. Reto por cuanto suponía la memorización habitual de códigos y del manejo de la herramienta de escritura. Liberación por cuanto el periodista podía improvisar, escribir al ritmo de la mente y ordenar posteriormente esas ideas con simples movimientos de párrafos, con cortas y pegas (copypastes) y con fáciles rectificaciones sobre la marcha. Considero esa primera revolución de la mecánica periodística un paso similar al acaecido con los medios digitales en la actualidad. Nuevas técnicas para configurar nuevos medios de comunicación de prensa diaria, esta vez sin un soporte papel como final. 

El empleo de los ordenadores para la edición de textos (¿quién recuerda el sistema Wang con pantalla de fósforo verde y similares?, o los entrañables Mac de micropantalla en ‘fabulosos’ tonos de gris y el sonoro ‘cuac’ con cada error o colapso del sistema) tuvo como consecuencia una progresiva mejora de la calidad de los diarios. Eran la herramienta perfecta para el redactor. Con los años de expansión de la prensa, básicamente principios de los 90, las grandes redacciones se permitieron rutinas de control de calidad cada vez mejores. Lo usual era que el redactor confeccionase su información, un colega la supervisase, un responsable leyese y corrigiese el texto y los titulares, que un redactor-corrector mejorase el estilo y que un responsable de la sección de edición diese el visto bueno final tras la lectura y la visión global del texto contextualizado con las páginas aledañas. Múltiples controles que nunca conseguían evitar la errata al 100% pero que minimizaban las faltas de ortografía casi siempre y ajustaban lo dicho al sentido de la información. 

La llegada de la crisis

Con la crisis de los medios de comunicación, la autoedición se impuso y los controles de la información se han ido reduciendo. Como ya pasaba en los medios menos potentes, el redactor suele ser el responsable casi exclusivo de su texto y sólo un jefe de sección supervisa los elementos de titulación (a veces ni eso en algunos medios). Nadie enmienda ya las estructuras de los textos y los estilos, nadie parece enseñar nada al de al lado. Pocas veces se espera que alguien enmiende el error propio y cada vez son más habituales los que protestan por lo incorrecto de una corrección. 

Las redacciones digitales llegaron con la crisis y las técnicas de redacción y los mecanismos de control nunca existieron al nivel de los mejores años de la prensa. No hay relecturas, por lo que la eficiencia del redactor debe ser máxima, ya que la corrección generalmente es un paso posterior a la publicación (horror). Para el periodista 'on line', es decir, todos, la autoexigencia es necesidad, aunque el error sigue siendo consustancial a la tarea de manera proporcional a la rapidez de ejecución.

Sin control

Con la eliminación progresiva de controles de calidad en la prensa diaria en papel, los redactores consiguen por fin zafarse de las arbitrariedades gramaticales de los 'supertacañones' de edición. Poco a poco, los libros de estilo acuñados en las principales redacciones se han ido ‘apartando’, las transgresiones son más habituales y los estilos personales (los malos y los buenos) pueden campar a sus anchas por las páginas de la mayoría de diarios. El desmán estilístico, no necesariamente negativo, se ha apoderado también de las redacciones 'on line', aunque en ellas las normas impulsadas por las necesidades SEO exigen que la creatividad solo se permita a partir del segundo párrafo. Y es que la indexación de textos de Google obliga como en el periodismo del siglo pasado a situar en las primeras líneas los elementos fundamentales de la información, las W de siempre. No es el telégrafo el que corta la transmisión de la noticia, es el propio lector infiel el que abandona sin previo aviso la lectura y el todopoderoso Google el que traduce el primer párrafo en las claves cabalísticas necesarias para su posterior localización. Los géneros periodísticos pueden y deben mantenerse, pero actualmente la rienda suelta llega a partir del segundo párrafo. En caso contrario, el texto será menos leído, el principal objetivo del periodista. Habitualmente, más del 50% de los lectores llegan a través de búsquedas en Google o Google News.

Nadie sabe actualmente qué leen y cómo leen los lectores. No se sabe en el caso de los diarios en papel e intuyo que tampoco en el caso de las informaciones 'on line'. Quiero suponer que en ocasiones el lector se ciñe a los titulares, en otras quizá llega hasta el final y entonces el autor del texto consigue, si el lector lo decide, alcanzar el momento sublime de la viralización informativa, el ‘que lo lea todo el mundo’. 

Las claves de la web

El tópico suele ser que triunfa en la web lo escabroso, la teta, el culo y el escándalo. Es cierto. Pero también la curiosidad, la utilidad, el interés, el ocio y la seriedad. Miles de entradas registran en la prensa 'on line' española informaciones de corte serio y artículos de opinión. Se leen de cabo a rabo por los clientes de la prensa diaria. Algunos opinadores consiguen millones de lectores con sus artículos, muchos más que en las ediciones en papel. Cualquier periodista debe pensar que su información puede ser más leída en internet que a través de cualquier otro soporte físico. Y el menosprecio del canal con la excusa de la supervivencia del medio ya no parece sostenerse. Es cierto que internet no ha alcanzado los niveles de rentabilidad esperados y que quizá es una de las causas de la pérdida de clientes de las ediciones escritas, pero no parece que las fórmulas restrictivas y de pago hayan tenido éxito. 

La publicidad parece que seguirá siendo la clave de la supervivencia y el sector ya ha decidido al margen de los periodistas que la publicidad en internet se va a imponer. La solución no es única. Existe un cierto consenso en que la clave de la rentabilidad publicitaria debe ser multilateral, trajes a medida del anunciante más que del medio. Superar el asunto de los cuatro euros por cada mil entradas en una información es la batalla actual. Para cobrar más por la publicidad debe garantizarse la vinculación con el lector-cliente objetivo. Los contenidos de los medios deben adaptarse por ello al mundo que viene. Una parte con contenidos dirigidos a potenciales clientes de la publicidad, también con contenidos de calidad y multiplicidad de estilos (periodísticos), una porción de la información dirigida al mundo, y otra, quizá la más importante, diseñada a cultivar y realzar la imagen de marca propia del medio con informaciones muy vinculadas a lugar de implantación de la cabecera (publicidad local en el objetivo). Los periodistas 'on line', todos los periodistas, deberán ser capaces de adaptarse a todo eso con especialización y polivalencia, con técnica y frescura, con creatividad y practicidad, con seriedad y candidez, con denuncia y divulgación, independencia y alianza con los anunciantes. Oxímoron en forma de periodismo. Pero, sin posibilidad de duda, que la cabecera transmita imagen de credibilidad y su línea editorial sea capaz de encajar con los lectores, mediante lo que el profesor Héctor Borrat definía como ‘el discurso polifónico de la prensa’.

1 nov. 2014

La manipulació de les televisions públiques, segons la SER

En l'edició d'aquest dissabte del programa 'A vivir que son dos
días', de la cadena SER, han dedicat uns 12 minuts a seleccionar alguns dels casos més sonats de manipulació progubernamental en les diferentes televisions públiques espanyoles. Tant de TVE com de moltes teles autonòmiques, entre elles, TV-3. Aquí teniu el so d'aquest espai, 'Diccionario de conceptos políticos', realitzat per Cristina Pardo. Seria divertit si no fos tan vergonyós.

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