El quadern dels periodistes apocalíptics, integrats, optimistes i/o solidaris

EL QUADERN DELS PERIODISTES APOCALÍPTICS, INTEGRATS, OPTIMISTES I/O SOLIDARIS

27 nov 2012

Gaza y los periodistas

Joan Cañete Bayle
No voy a caer en la generalización que tanto me enfadaba cuando era corresponsal, así que no diré que la prensa (internacional y española) no ha informado bien de lo que ha sucedido en Gaza. En términos individuales, como suele, ha habido de todo: periodistas que han hecho bien su trabajo y otros que no; sentido del espectáculo bélico y sobriedad; titulares de portada escandalosos por buenas y por malos. No es sencilla la cobertura de una crisis de este tipo, en la que se mezclan (y a veces entran en contradicción) tus propios conocimientos sobre la dinámica del conflicto, tus principios profesionales, las rutinas productivas y periodísticas, lo que te indican desde la redacción, la propaganda y los hechos. En estos tiempos se añade algo que no existía hace seis años, cuando cubrí mi última gran crisis bélica en Gaza (verano del 2006): las redes sociales y su capacidad para lo bueno y para lo malo. Entre esto último, su capacidad de expandir rumores y el ‘feed back’ negativo de gente que intenta presionar al periodista a través, en muchas ocasiones, del insulto.

No me interesan, pues, los casos particulares. Pero sí afirmo que, como tendencia, el discurso israelí ha sido el predominante en los medios durante estos días de ofensiva en la franja de Gaza. Que a Israel se le ha dado la autoridad política y militar en la narración de lo que estaba sucediendo, y que los civiles palestinos han aparecido mayoritariamente como víctimas de un fuego cruzado entre dos iguales, Hamas e Israel.

Destacaría cinco puntos del discurso informativo ‘mainstream’ durante esta crisis:

1. Simetría bélica. La narrativa dominante es que esto ha sido una guerra entre Israel y Hamas. Uno dispara cohetes. El otro bombardea por tierra, mar y aire y amenaza con una invasión terrestre. Hay que presionar a ambas partes para que acepten un alto al fuego. El delirio llega cuando algunos periodistas y medios hablan de “las hostilidades entre Israel y Palestina”. Y digo delirio porque es delirante falso poner al mismo nivel el armamento y el arsenal de unos y otros.

2. Asimetría humana. En el discurso mediático, no todos los muertos son iguales, los de Israel valen más que los palestinos. No se dice textualmente así, pero está implícito en el discurso que la seguridad israelí es más importante que la palestina y que, por lo tanto, un muerto israelí vale más que uno palestino. La mejor demostración de esta afirmación es que la lógica periodística reacciona con comodidad a este estímulo.
Ejemplo: el día en que murieron varios niños bajo las bombas israelíes, los titulares fueron que un misil había alcanzado Tel-Aviv sin causar víctimas. La óptica periodística fría, desprovista de ideología, dice que niños muertos en Gaza los hay a menudo, pero que un misil llegara a Tel-Aviv sucedía por primera vez. Y se tituló por el misil en Tel-Aviv. “No entiende qué graves son para nosotros los ataques con cohetes”, dice Robert Fisk que le dijo un portavoz israelí. Y añade el periodista británico: “Me pregunto si él entendía qué graves son los bombardeos para el pueblo palestino”. De la misma forma, el discurso ‘mainstream’ mediático entiende muy bien qué importantes son los muertos israelíes. Los palestinos los da por descontados.

3. No hay ocupante ni ocupado, sino dos bandos iguales. Tanto el discurso de que esto ha sido un Hamas contra Israel como el de palestinos contra israelíes parten de la base de que este conflicto es el de dos iguales que tienen los mismos derechos por la tierra y que pelean por ella como iguales.
Falso, rotundamente falso. Lo sucedido en Gaza es expresión de la ocupación de una parte (Israel) sobre la otra (palestinos). No se debe (ni se puede honradamente) explicar lo de Gaza en particular ni el conflicto en general en términos de dos iguales. Sin duda esta es una de las peores falsedades que se han transmitido estos días de crisis en Gaza: convertirlo en un hecho aislado, sin memoria, sin antes ni después, sin vinculación a la dinámica general del conflicto, sin referencias a la ocupación, palabra que apenas se ha pronunciado, apenas se ha escrito.

4. La elección es entre Israel y Hamas. Consecuencia del punto anterior es este: Hamas es un movimiento islamista, fundamentalista e integrista, intolerante, dictatorial. Israel es una democracia, con problemas, que a veces se la va la mano, pero es un país occidental. Esta idea subyace detrás de expresiones como “las infraestructuras del terror de Hamas”, o “el derecho de Israel a la propia defensa”. El gran momento de este discurso fue el uso que se hizo de la foto de la atroz ejecución y posterior paseo por la ciudad de Gaza de los colaboracionistas palestinos por parte de Hamas. Publicadas o emitidas estas imágenes a pelo, descontextualizadas, el mensaje era: “Contra estos bárbaros lucha Israel”. Esas imágenes informan verazmente de quién es y qué Hamas, pero no dicen nada sobre lo que sucedía en Gaza porque que el movimiento islamista sea tan poco recomendable no justifica ni una sola bomba ni un solo niño muerto ni explica por qué Israel bombardeaba Gaza y por qué Hamas disparaba misiles hacia ciudades israelíes.

La venta del 'Financial Times'

José Sanclemente
El grupo Pearson, propietario del diario económico 'Financial Times', está dando de qué hablar estos días. Tras el acuerdo con Bertelsmann para sumar las fuerzas de su editorial Penguin con el grupo alemán para ser los editores mastodónticos del libro en todo el mundo menos Alemania, ahora, según Bloomberg, estaría considerando vender su mítica e influyente cabecera económica 'Financial Times'.

Pearson, en el último año, ha hecho adquisiciones en el sector de la educación por valor de más de 1.200 millones de dólares y parece que quiere orientarse hacia esa industria con decisión.

Bloomberg, que hizo una oferta en su momento por la cabecera de Pearson y fue rechazada, especula con que los posibles compradores del 'Financial' sean consorcios formados por millonarios rusos o asiáticos. Huele a pataleta de Bloomberg, aunque, si tenemos en cuenta que se está hablando de pagar más de 1.600 millones de dólares por el diario económico, no es de extrañar que haya filtraciones interesadas.

Los rumores de la venta se disparan tras conocerse que la presidenta de Pearson, Marjorie Scardino, dejará su cargo en enero. Creo que es porque cumple con su edad de jubilación, más que porque se haya manifestado reiteradamente en contra de desprenderse de un diario, que gana cerca de 100 millones de libras y que tiene ediciones en todo el mundo, además de la propiedad del 50% de la revista 'The Economist'.

Adorna Bloomberg su información con que algún millonario ruso y exespía de la KGB como Lebedev ya adquirió los londinenses 'Evening Standard' y 'The Independent', aunque pagó una libra por cada uno de ellos. Aviso a navegantes de en qué manos puede llegar a caer la prensa diaria.

Es curioso como los periodistas que firman la información de Bloomberg lanzan la información de que diarios como 'USA Today' o 'The New York Times' estarían valorados (según criterios de cinco veces su EBITDA) en 900 y 1.300 millones de dólares respectivamente. ¿Estarán sugiriendo una rebaja de precio del 'Financial' para su empresa, Bloomberg?

Bueno, más allá de que es bueno que se empiecen a cotizar los periódicos, aquí en España están sufriendo un proceso de depreciación que no solo va ligado a su rentabilidad sino a su influencia.

Aquí hablamos más de que se fusionen cabeceras para eliminar competencia e intentar rescatar el valor que en su día tuvieron.

Los datos que llegan del estudio de Price Waterhouse en España son demoledores para el sector de la comunicación y ocio en general y el de la prensa en particular, que en el 2016 vería recortado sus ingresos globales en más de un 60% y habrá decrecido un 1,2% en el conjunto del mercado.

Espero que no nos pongamos a tiro de los asiáticos o de algún ruso que venga con un euro en el bolsillo.

23 nov 2012

Explorar noves fórmules de fer periodisme

Pepa Badell

“El públic demana formes alternatives
de consumir la informació”

Montserrat Domínguez, directora de l’edició en castellà del diari The Huffington Post, i una de les comptades directores de mitjans de comunicació que hi ha a l’Estat espanyol, ha estat a Barcelona per parlar del futur de la premsa i dels nous models de negoci i pràctica periodística.

Domínguez va ser l’encarregada de tancar el cicle de conferències
Futur amb què el Col·legi de Periodistes de Catalunya ha volgut commemorar els 25 anys d’existència. CaixaFòrum, sala plena i expectació per escoltar aquesta dona jove i veterana periodista. La directora d’'El Huffington Post' a Espanya venia a explicar i debatre, des de la seva experiència, noves fórmules per a aquest ofici en crisi.

De pare madrileny i mare catalana --va ser la primera universitària de casa seva-- es va formar a la Complutense de Madrid i a la Columbia University de Nova York. Amb tot aquest bagatge i l’àmplia experiència en mitjans escrits, ràdio i televisió, Domínguez va iniciar el juny d’enguany una nova etapa professional en un mitjà de comunicació de darrera generació com és el diari electrònic on treballa.


 
No tot és nou

Nous temps, noves fórmules… però no tot és tan nou en el periodisme. Si per una banda ens hem deixat enlluernar per la immediatesa, el multimèdia, la participació del públic a les xarxes socials, hi ha quelcom d’essencial que és quasi immutable: el principis bàsics del periodisme i la pràctica responsable de la professió. Amb això, Domínguez va ressaltar que “el públic demana diferents formes de consumir la informació”, tot i que s’ha de fer sota els principis del rigor, contrast de fonts, criteri i originalitat, sense caure en els dictats de l’audiència. També va destacar que cal “transformar els continguts en funció del mitjà” que els publica. Al cap i a la fi, els periodistes som nosaltres. L’audiència cal escoltar-la i posar-la al centre del procés comunicatiu, però no és qui fa la informació.

Per tant, l’actual crisi de mitjans de comunicació --amb ERO a molts mitjans inclòs el diari
El País-- no és responsabilitat exclusiva del periodisme. Tots hem de tenir present que durant els darrers trenta anys la democràcia ha donat ales al periodisme en llibertat, però també ha anat imposant en la pràctica un munt de condicionants que l’ofeguen: la pressió de les institucions públiques, la pressió publicitària, la pressió empresarial que reclama omplir mitjans cada vegada més extensos, amb més suplements, a un més preu més baix, etc. I tot això ha posat la informació en mans de molts supervivents que escriuen textos a pams però no tenen massa temps de trepitjar el carrer o investigar nous temes. I així passa el de sempre: si la informació és clònica a tots els mitjans i, per tant, de baixa qualitat, el públic li dóna l’esquena. Vivim un moment molt dur per al periodisme de qualitat però no hem de claudicar.

Més necessari que mai
La directora d’'El Huffington Post' considera que “el periodisme és més necessari que mai” --totalment d’acord-- des del dia que va presentar aquest mitjà de comunicació. En el primer editorial, i com a declaració de principis, deia: “Som una redacció convençuda que el rigor és compatible amb la immediatesa que exigeix la informació online; conscients que el fet global és tant important como el fet local; sense complexos a l’hora de destacar el millor que els nostres col·legues publiquen a altres mitjans, i disposats que la nostra feina s’enriqueixi amb les aportacions dels lectors. Ens sentim compromesos amb una ciutadania activa que qüestiona la actualitat i vol respostes.”

Són velles lliçons de periodisme en aquests temps nous. La tecnologia i les plataformes actuals ens permeten explorar nous llenguatges, escoltar de forma més directa el públic, però les arrels del periodisme estan en el rigor i sentit social d’aquest ofici. La resta, pot canviar. La xarxa social que triomfa avui, desapareixerà demà; veiem la televisió a la carta, tenim els llibres preferits a la tablet, llegim els diaris al mòbil i s’exploren nous models de negoci periodístic. Els periodistes hauran de tenir noves capacitats i competències, constantment renovades, però, els principis bàsics, aquests sí que no tindran data de caducitat.


22 nov 2012

Nosaltres...

Joan Brunet i Mauri
Quan queden ben pocs dies per a posar punt-i-final a la campanya electoral, els meus lectors m’hauran de permetre que em miri el mèlic de la professió de la qual formo part per preguntar-me què ens està passant quan cada vegada és més habitual assistir a la pràctica d’un tipus de periodisme basat en l’opinió i en les declaracions, i no pas en els fets. De mica en mica, sembla que els periodistes ens anem deixant portar empesos pel corrent de les xarxes socials i per una pràctica periodística gens desitjable que tendeix a donar la mateixa rellevància tant a la veritat com al rumor i a la mentida. Per dir-ho en unes altres paraules: estem assistint al creixement d’una pràctica periodística massa decantada cap a interessos polítics i/o empresarials.

El periodisme pateix com tothom els efectes de la crisi. D’una crisi que en el cas dels mitjans de comunicació, s’ha vist sobredimensionada conseqüència de la més que notable disminució dels ingressos que s’obtenien via publicitat així com per la davallada del nombre de persones que abans s’acostaven al quiosc per fer-se amb el seu exemplar de premsa escrita i que ara no ho fan. Per contra, cada dia són més els lectors que es connecten a la xarxa amb la pretensió d’informar-se i fer-ho gratuïtament sense parar atenció en esbrinar qui és l’emissor de la informació a la qual accedeixen, i en base a això la credibilitat que aquesta informació ha de merèixer.

Pagar per disposar d’informació contrastada no és a hores d’ara una pràctica habitual. Possiblement no som del tot conscients que si volem accedir a una informació veraç i independent, una informació que estigui clarament identificada, ens calen persones degudament capacitades que amb criteris professionals i amb independència l’elaborin. Però les coses són com són i no pas com voldríem que fossin. I dissortadament, els mitjans de comunicació i els professionals que en ells hi treballen, pels efectes potenciats de la crisi, es veuen sotmesos a pressions a voltes explícites, i en d’altres no tant; pressions que mai no s’haurien de donar i que en qualsevol cas són susceptibles de desvirtuar i condicionar el treball dels periodistes. Paradoxalment, són les direccions d’aquests mateixos mitjans de comunicació els que reclamen transparència a l’administració i a les empreses, les que es mostren més opaques a l’hora de saber quins són els interessos que darrera seu s’hi amaguen. Assenyalar amb el dit és de mala educació, com molt bé deia i em recordava sovint la meva àvia, per tant no seré jo qui ara senyali a ningú. Segur, però, que al lector li serà fàcil posar noms i cognoms a aquests mitjans.

En aquest context no és estrany que una part rellevant del periodisme que s’està fent al nostre país es trobi en hores baixes, sotmès a una pràctica periodística amb resultats esbiaixats en funció dels interessos ideològics, polítics i/o econòmics –declarats o no-- que conflueixen en la titularitat d’un mitjà de comunicació determinat. Malauradament, aquesta mala pràctica no es limita només als mitjans de comunicació de titularitat privada...

I és en aquesta tessitura i en les precàries condicions en les quals els periodistes es mouen que es fa difícil garantir que les informacions estiguin sempre fonamentades en fets comprovats, i que no continguin afirmacions i/o dades imprecises per evitar que es pugui lesionar la dignitat de les persones, o causar dany o descrèdit a institucions, i a entitats públiques i privades.

http://blogs.cperc.net/jbrunet

21 nov 2012

He tenido este sueño (palabra de honor)

Ángel Sánchez de la Fuente
Si hablar de tener un sueño conduce automáticamente a rememorar el legendario 'I have a dream' de Martin Luther King en agosto de 1963 en Washington, el sueño a que yo me refiero en el titular de este escrito es mucho más modesto, pero no metafórico. Mi sueño ha sido una auténtica pesadilla. No he soñado sobre minorías raciales, sino sobre nuestra profesión de periodistas. ¿Quién? ¿Qué? ¿Cuándo? Etcétera. Así hasta las periclitadas cinco uves dobles que aprendimos los veteranos en nuestros años mozos.

Empezaré aclarando que entre prejubilación y jubilación llevo ya seis años sin formar parte de una redacción, lo que me inclina a pensar que la pesadilla vivida no es fruto de un momento puntual, sino de una zozobra permanente generada por la lamentable situación que atraviesan actualmente muchísimos profesionales de la información. Yo no sufro ningún ERE, pero amigos, conocidos y desconocidos míos que se dedican al periodismo sí lo han sufrido o están sufriéndolo. Yo no tiemblo necesariamente ante el negro horizonte de la prensa convencional que auguran incluso aquellos que deberían contribuir con su influencia y poder a que no fuera tan oscuro. Pero muchos de mis colegas sí se desesperan al percibir que cada día aumenta la amenaza de un futuro sin trabajo. En una palabra, que no me explico demasiado bien por qué he soñado lo que he soñado. ¿Y qué es lo que he soñado?

Ni más ni menos que me encontraba en un confuso espacio físico no del todo cerrado, en el que de pronto se produjo una algarabía difícil de descifrar, y más si se está sometido, como era mi caso, al caprichoso dictado de lo onírico. Pronto advertí que allí había un poderoso enemigo que arremetía contra los redactores de un periódico sin perfil definido. Es decir, en ningún momento tuve conciencia de que estuviera en el 'Mundo Diario' o en 'El Periódico de Catalunya', que han sido prácticamente los dos diarios en los que he desarrollado mi profesión. En esos dos diarios precisamente viví noticias tan dramáticas como la matanza de los abogados laboralistas de la madrileña calle de Atocha en enero de 1977 y el maldito 23-F. Y a pesar del miedo que pasé ante la posibilidad de que la extrema derecha hiciese de las suyas con algunos de nosotros, no hubo sueños como el que tuve la otra noche.

Que el ataque del enemigo de mi pesadilla iba en serio lo demuestra que los periodistas corríamos de un lado a otro para esquivar el bombardeo. Porque, amigas y amigos, caían bombas. Quienes me rodeaban eran rostros familiares, pero sin los rasgos precisos para que pudiera identificarlos. Recuerdo perfectamente que busqué cobijo debajo de una mesa y que alguien a mi alrededor informó de que la ofensiva enemiga ya había causado 150 muertos. He de confesar que yo no vi muerto alguno y que pensé --palabra de honor-- que el dato podía ser falso o estar hinchado. Pero también estoy seguro de que en el sueño no me vino a la mente la necesidad de contrastar semejante dato con dos o tres fuentes (tal vez porque en esos momentos era más que probable que en vez de fuentes hubiera cadáveres).

A las cuatro de la madrugada desperté. Sé la hora porque miré el reloj mientras suspiraba aliviado. Lo único que lamenté de la interrupción de la pesadilla fue no haber podido identificar a los terroristas enemigos y comprobar si algún antiguo periodista metido luego a empresario sin escrúpulos estaba entre ellos.

20 nov 2012

Un documental per reflexionar sobre les retallades en Sanitat i sobre el paper del periodisme

Siscu Baiges
Aquest dimecres, 21 de novembre, s’estrena el documental 'La Salut el negoci de la vida', que podríem definir com un esforç del periodisme compromès per donar a conèixer una realitat que no troba gaire acollida als mitjans de comunicació de major difusió. L’hem impulsat l’associació de periodistes a la qual pertanyo (Solidaritat i Comunicació-SICOM) i l’han rodat dos esforçats documentalistes: Carles Collazos i Carles Vera, de la productora How Audiovisual i Multimedia.

Dic “esforçats” perquè és evident que l’esforç que hi ha al darrera d’aquest treball no està recompensat amb els diners que en la societat de mercat que vivim correspondrien per una dedicació tant gran.

Ja fa temps que ens trobem que el periodisme de denúncia, compromès, de control dels poderosos i dels governants, s’ha de fer sense comptar amb retribucions econòmiques que el compensin. Els mitjans depenen tant dels qui els paguen, amb anuncis o favors, que s’han desfigurat del tot. El grup Godó és a mans d’una administració de la Generalitat que li regala 9 milions l’any. Merkel calla veus crítiques a Europa amb anuncis de les empreses alemanyes més potents. La doble portada del dominical de 'El País' del passat cap de setmana n’era l’exemple més evident. Quan te’l donaven al quiosc no sabies si compraves el dominical o un dossier sobre les virtuts del vehicles de Volkswagen.

Cada cop més, les veus lliures més valentes s’han d’expressar a través de la xarxa d’Internet, com a única alternativa a les portes tancades dels grans mitjans. El periodisme d’investigació ha desaparegut i només reapareix en el format dubtós de 'El Mundo' dels darrers dies, obeint a interessos clarament polítics, independentment de la credibilitat de les acusacions.

Trobem a faltar els llibres que anys enrere analitzaven qui tenia el control dels mitjans de comunicació. Clar que la velocitat a què varia aquest control potser deixaria obsolets aquests llibres poc després de publicar-se.

Tot va molt ràpid avui.

Potser ens haurem d’acontentar amb els llibres que escriguin els periodistes que ara, des de llocs arraconats als grans mitjans de comunicació, són testimonis de les censures i arbitrarietats que s’hi practiquen.

De moment, veure el documental 'La Salut el negoci de la salut' o les denúncies dels periodistes de la revista 'Cafè amb llet' permet mantenir viva la il·lusió que el periodisme crític encara existeix.

19 nov 2012

Algo huele a podrido

José Sanclemente
El diario madrileño 'El Mundo', ha publicado una información exclusiva basada en un borrador de la policía de delitos económicos que, supuestamente, estaría investigando varias cuentas de Jordi Pujol, Artur Mas y familia, que tendrían depositado algún centenar de millones de euros en cuentas en Suiza y en Liechtenstein.

El citado borrador policial no es conocido ni por el juez que lleva el 'caso Palau', con sus correspondientes y presuntas desviaciones de dinero hacia CiU ni por el ministro del Interior, que ha abierto una investigación para esclarecer si existe ese informe, quién lo ha hecho y quién lo ha filtrado a 'El Mundo'.

Desde el punto de vista periodístico es un 'scoop', que aquí lo traduciríamos por una primicia o exclusiva, que se ha marcado el diario. Pero, de momento, ha puesto en juego su credibilidad.

El hecho de que el juez e incluso el ministro del Interior desconocieran que se estaba investigando algo tan relevante como la supuesta implicación en un delito financiero y de corrupción de un presidente y un expresidente de la Generalitat, hace sospechar inicialmente de que las fuentes que han filtrado el informe sean serias y, por tanto que el contenido publicado --negado por Mas y Pujol-- sea cierto. Pero eso lo sabremos solo en cuestión de días.
Si fuera falso, quiero creer que 'El Mundo' habría sido víctima de un engaño y que la publicación no ha sido un montaje, como dicen muchos, entre ellos los políticos catalanes implicados, para torpedear el ascenso del nacionalismo catalán en las próximas elecciones del día 25 de noviembre.

Si el diario ha sido engañado y, por tanto todos sus lectores, los medios de comunicación que lo han reproducido y el conjunto de la sociedad, el daño causado a la ciudadanía es de tal tamaño que sería dificilmente enmendable con las meras disculpas de 'El Mundo', aparte del daño causado a la imagen y el honor de la familia de Mas y Pujol que debería ser reparado en los tribunales.
El otro daño es el que se infringe el propio diario 'El Mundo', en lo más preciado que tiene la prensa escrita: su credibilidad.
El periodismo de investigación tiene sus riesgos, pero uno que no se debe correr es el de hacer públicos borradores no contrastados o interesados. El periodista debe aislarse de la subjetividad de sus fuentes y cuando un tema, de tremendo calado como este, no puede demostrarse, simplemente no se debe publicar.
Si en los próximos días no aparecen informaciones que demuestren lo publicado. Todos nos sentiremos defraudados por el diario.

Hoy, 'El Mundo', empieza mal: No aporta ningún nuevo dato. Dedica dos páginas de la carta de su director, Pedro J. Ramirez, y la editorial, a opinar sobre la corrupción de los políticos catalanes y a batirse contra el nacionalismo de Mas y Pujol. Pura opinión subjetiva que sirve para alimentar la razón de los que piensan que esto es una campaña orquestada contra los nacionalistas. Esperemos a mañana. Esperemos a nueva información que hoy se nos ha hurtado.

Se juega mucho 'El Mundo'... Nos jugamos mucho todos. De momento ha conseguido, con su publicación que hoy todo huela a podrido, incluso el periodismo de investigación que ha practicado.
No soy devoto de la linea de 'El Mundo', pero deseo por el bien del periodismo, que el método de investigación utilizado haya sido riguroso, objetivo y contrastado; que no sea un mero borrador de lo que debe ser el buen periodismo.