El quadern dels periodistes apocalíptics, integrats, optimistes i/o solidaris

EL QUADERN DELS PERIODISTES APOCALÍPTICS, INTEGRATS, OPTIMISTES I/O SOLIDARIS
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13 feb 2013

Errores de comunicación que se pagan caros

Julia Sousa
Los periodistas que se dedican a la comunicación sea política o empresarial, saben que hay errores que se pagan muy caros. El lunes, 11 de febrero, Twitter nos ha puesto en bandeja uno de ellos: desde comunicación de la Moncloa se envía una nota informativa en la que se dice: “Pésame Rajoy por fallecimiento Rajoy”. En realidad querían dar el pésame a la familia del filósofo catalán Eugenio Trias.

Tan sólo siete minutos después, los responsables de comunicación del gabinete han rectificado y han enviado la nota pésame correcta. Siete minutos que son una eternidad dentro del mundo de la comunicación que vivimos, a través de la redes sociales que disparan noticias cada segundo. ¿Por qué pasan estas cosas? Yo, que he trabajado en comunicación política y empresarial, puedo decir que podría suceder un equívoco de esta magnitud cuando se trata de una noticia muy importante que debe lanzarse a los medios sin ninguna demora y, por tanto, no hay tiempo para revisar.

Hasta aquí, podría ser aceptable, todos somos humanos. Pero este no es el caso. El fallecimiento del filósofo se sabía desde la tarde del domingo, 10 de febrero. Por tanto, es una noticia que ha podido madurarse, trabajarse con tiempo y meditar su enunciado. Desde este punto de vista no hay excusa. En segundo lugar, si quien ha escrito esta nota es un funcionario, como algunos dicen, eso no es óbice para que no sepa redactar una nota de condolencia y, en su defecto, el jefe del departamento tiene la obligación de revisar cualquier comunicado que salga del departamento. Si así no se hace, la responsabilidad es del jefe del departamento. Esta nota de prensa denota descontrol en la oficina de prensa de la Moncloa y también nervios, dos extremos que dificultan la labor y restan credibilidad ante los medios de comunicación. Los funcionarios que trabajan en la Moncloa son pocos, porque ha habido muchas jubilaciones en los últimos tiempos y no se ha convocado concurso público para ocupar las plazas vacantes desde hace más de cuatro años. Por tanto, se supone que la mayoría de los periodistas que trabajan en la Moncloa son contratados por el partido que ahora gobierna.

Por otro lado, cuando un Gobierno, sea del color que sea, no consigue afianzar sus mensajes en la opinión pública, siempre se dice que es culpa del gabinete de comunicación, que no sabe comunicar. Lo cual no siempre es cierto. Pero en este caso, el error es mayúsculo, no se trata de comunicar bien o mal, sino simplemente de un trabajo realizado con muy poco rigor, seguramente un corta-pega demasiado rápido. Y, claro, el mensaje subliminal que se desprende de esta nota de prensa es "tremendo". Seguramente no sabremos las consecuencias, pero me consta que, por mucho menos, han despedido en horas a un jefe de prensa.

6 ago 2012

Mitjans públics rimen amb servilisme

Joan Barrera
Dels molts comentaris que es fan aquests dies sobre els canvis a RTVE em quedo amb el de Juan Cruz. Sense esmentar noms, cosa difícil en una temàtica que en el sector tendeix a la visceralitat i a posicions irreductibles, el periodista es pregunta si els governs elegits democràticament (aquí hi afegiria els diputats dels partits parlamentaris) tenen dret a organitzar la informació per decidir qui diu què, com i, fins i tot, quan. Aquesta és la qüestió, sobretot quan des de plantejaments netament democràtics s’assumeix amb aires de fatalitat, i amb una sensació d’impotència, que després de cada elecció els nous representants de la majoria tenen el dret inalienable a entrar com un cavall sicilià als mitjans públics, talment com si es tractés de la seva finca particular.

El cas de RTVE, amb la destitució injustificada de destacats professionals sense cap tipus d’explicació i amb la previsió que seran substituïts per altres més servils, és el darrer exemple, però em temo que no serà l’últim. La nostra democràcia i els nostres polítics no passen l’examen quan es tracta d’assumir que per el bon funcionament del joc democràtic la informació i les crítiques han de fluir lliurament. La voracitat per controlar els mitjans públics n’és el millor exemple.

El problema és que tots s’hi veuen en cor i ningú els para els peus. Podríem dir que hem perdut aquesta batalla que afecta a tota la societat. N’hauríem de ser conscients, ara que tantes coses es posen en revisió i descobrim les limitacions del model.

Cruz es posiciona i diu que quan triem els nostres dirigents polítics ho fem per que organitzin la economia, la sanitat, la educació i, en definitiva, per activar totes aquelles accions que aportin la millora del benestar dels ciutadans. En cap cas està escrit que se’ls doni permís per manipular la informació des d’uns mitjans que paguem entre tots i dels quals ells no en són els propietaris.

I si algú creu que aquestes arbitrarietats només passen a Madrid s’equivoca. Hi ha exemples per tots els gustos. És una de les debilitats de la nostra democràcia.

6 jul 2012

La independencia de los medios

José Sanclemente
El panorama mediático se esta deteriorando aceleradamente. A la situación casi dramática que están viviendo los medios privados, que no ven el final de la caída publicitaria (en torno al 20% en el pasado mes de junio), hay que añadir los preocupantes síntomas del sector público que lleva el camino de politizarse todavía más, si cabe.



Un decretazo del gobierno ha permitido nombrar la cúpula de RTVE a dedo, y la connivencia entre CiU y PP en Cataluña ha supuesto que el CAC (Consell de l'Audiovisual de Catalunya) ya no sea un organismo independiente que tenía por objeto velar por la libertad de información y controlar que se cumplían las normas de los prestadores de servicios de comunicación tanto públicos como privados.


En este último caso los actuales doce consejeros provenientes del periodismo y los medios de comunicación han sido sustituidos por media docena de políticos en la reserva.


No tiene sentido mantener un CAC que nos cuesta cerca de 6 millones de euros si éste es una extensión de los partidos políticos. Mi consejo es que este nuevo CAC se debería cerrar inmediatamente y sus funciones asumidas por una comisión de diputados a los que ya pagamos un sueldo en el Parlamento catalán. Total va a ser lo mismo.


La sensación es que el deterioro económico de los medios en general está llevando a una pérdida de independencia galopante. La subvención a los medios privados por parte de muchos gobiernos autonómicos se ha recortado como lo han hecho los presupuestos generales pero, lejos de desaparecer, se están concentrando en los medios afines a los colores de los gobiernos.


No estoy a favor de la subvención indiscriminada de los medios. De hecho, estoy en contra de cualquier subvención. Sin embargo, en los momentos actuales sería deseable que los políticos concentren sus esfuerzos en ayudas al sector como lo vienen haciendo en Austria, Finlandia o Francia, entre otros países europeos, cuyas ayudas a la difusión de los medios de comunicación son consideradas necesarias para la pluralidad informativa y están bajo riguroso control del Parlamento y con máxima transparencia.


Los medios privados están con las finanzas bajo cero y las redacciones se encogen con las regulaciones de empleo, los periodistas ya no tienen cabida ni siquiera en los organismos independientes de regulación de lo audiovisual. Al parecer lo que prima hoy es la figura del financiero y del político y eso ya sabemos como nos está yendo en la gestión global de la crisis.


Al periodismo no se le puede aplicar la misma receta. No se debería.

13 abr 2012

Rajoy y la prensa

José Sanclemente
Un día, hace ya diez años, fui a ver a Mariano Rajoy a la Moncloa. El era entonces vicepresidente del Gobierno de José María Aznar y estaba todavía pendiente de que su jefe le nombrara candidato a la presidencia, dado que Aznar había renunciado a presentarse a las elecciones, o por el contrario optaba por Rodrigo Rato.

Yo iba en mi calidad de presidente de la AEDE a pedirle si podía incluirnos en la encuesta del CIS algunas preguntas sobre los contenidos de los diarios, pues algunos editores ya andábamos preocupados por conocer la sensibilidad de los lectores ante el tratamiento en los diarios de los temas políticos, económicos y sociales en general.

 
Estuve algo más de una hora con el vicepresidente Rajoy que, al momento, atendió mi petición. "Si tú crees que os va a servir de algo, no tengo problema en hacerlo". Fue muy amable y estuvo cercano durante la reunión que dedicó (creo que transcurridos diez años ya puedo contarlo) a mostrarme su inquietud por el futuro que le podía esperar. Realmente no sabía si Aznar le iba a coronar con la candidatura y en qué plazo lo iba a hacer.
 
La prensa especulaba día sí y día también con ello. Pero lo más relevante de aquel encuentro es que me pareció ver en Rajoy poca preocupación por lo que manifestara la prensa acerca de él y no pude atisbar, tampoco, que lo que dijeran los medios de comunicación fuera a ser determinante, según su criterio, para cambiarle el paso de lo que pudiera decidir.
 
Diez años después Mariano Rajoy, ha alcanzado su sueño y es el presidente del Gobierno y no puedo evitar cuando leo y oigo las críticas que los medios le hacen por su actitud esquiva y huidiza, cuando veo los artículos de opinión críticos con su actitud altanera y hasta cierto punto despectiva con la prensa, incluso cuando dirige en persona los fuertes ajustes en la televisión pública, digo que no puedo evitar pensar que Rajoy lo hace porque le interesan muy poco los medios de comunicación. Más bien nada en especial en estos momentos.
 
Él cree firmemente que los medios no cambiarán la percepción de Bruselas, ni la del FMI, ni siquiera la de los ciudadanos castigados por la crisis y el desempleo. Él no va a cambiar el paso por ello.
 
Chicos de la prensa eso es lo que hay. Nuestro presidente no buscará en la comunicación la salvación de este país. Se la dejará en manos de sus ministros o de los que quieran hablar, seguiremos viendo contradicciones y cambios de ritmo en los mensajes, pero él no os necesita. No sois fundamentales, ni le veo desayunándose con los diarios y con el pinganillo de la radio. No os necesita... por ahora. Y quizás por ello dio media vuelta en el Congreso para evitar que se le escapara un "carallo no incordiéis más" ante más de un micrófono abierto como había por allí.

6 feb 2012

La niña vidente de Artur Mas

Jose Sanclemente
Tengo cierta sensación de que el PP va a ser drástico e intransigente con los medios públicos. Las primeras insinuaciones, porque el PP primero insinúa y luego ejecuta, van por el recorte en TVE. Para ello, lo mejor es ejemplarizar y empezar por dinamitar los programas de mayor audiencia y calidad como algunas de las series más galardonadas. Si lo hacen con lo más relevante tienen excusa para llegar hasta lo más elemental, claro está, sin perder el control.
Lo que vale para el PP, vale para la mayoría de los gobiernos autonómicos, en especial el de Catalunya.
Todo apunta a que vamos a conjugar el verbo privatizar hasta la saciedad. Si están dispuestos a abrir la mano para privatizar las costas del país en pro de reactivar la economía de unos pocos, como no lo van a hacer con los informativos de las televisiones. La única condición viene dada por lo de siempre: quienes pueden acceder a las privatizaciones son solo los que ostentan el poder económico, sea en las empresas de comunicación o en la construcción y la sanidad.
Todo va a valer en los medios. Lo veremos al tiempo, ya lo estamos viendo. Se concedieron televisiones digitales a medios nacionales que están arrendadas ahora a multinacionales, se les impuso un contenido de servicio público y nos emiten, como en Catalunya y en muchas otras comunidades, programas de videntes, tarotistas y teletiendas que hacen dinero con la ignorancia ajena y los operadores de telefonía.
En Catalunya, donde tenemos un Consejo Audiovisual que debía controlar este tipo de aberración y programas engañosos, se está aplicando la política del avestruz. Nadie osaría sancionar e incluso obligar al Grupo Godó, editor de La Vanguardia, a que dejara de alquilar su licencia a la empresa, cuyo canal le llaman, tiene narices, Estil de Vida, que programa día a día a la niña vidente, que soluciona nuestros problemas de salud, amor y dinero a cambio de unos cuantos euros por minuto de llamada telefónica.
Yo casi prefiero que siga "la niña de Artur Mas", que debe ser hermana de "la niña de Rajoy", a cambio de que desaparezca un órgano como el Consejo Audiovisual, que nos cuesta tanto o más dinero que llamar al  806 de la vidente. Por lo menos todo sería más barato, transparente y menos hipócrita.

(http://sanclementejose.blogspot.com/)