El quadern dels periodistes apocalíptics, integrats, optimistes i/o solidaris

EL QUADERN DELS PERIODISTES APOCALÍPTICS, INTEGRATS, OPTIMISTES I/O SOLIDARIS
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21 ago 2012

El Barça ja no juga a TV-3

Joan Barrera

Comparant el terrabastall que es va produir fa uns mesos quan un alt directiu de TV-3 va amenaçar als diputats del Parlament amb deixar d’emetre els partits del Barça si seguien retallant la subvenció a la cadena pública, sobta ara el silenci quan ja és oficial que a la Lliga Barça i Real Madrid només es veuran en canals de pagament. D’esquinçar-se els vestits a la letargia més absoluta. Som un país de contrastos. S’ha trencat el matrimoni que unia la tele catalana amb el club que resumeix com cap altre la idiosincràsia de Catalunya sense que els fonaments del país tremolin. Segurament perquè les coses són més simples d’explicar i en aquesta faceta de la vida com en d’altres la lògica del compte de resultats s’imposa als sentiments.

El punt en el que ens trobem era del tot previsible. Ens agradi o no, i fora de casos molt concrets com els Jocs Olímpics, per exemple, els grans esdeveniments esportius només es podran veure a través de canals de pagament o en obert si la cadena que els compra està disposada a un gran desemborsament i té garantit un retorn a través de la publicitat. Ho saben els propietaris dels drets d’emissió i aquest és el criteri que funciona quan els posen a la venda.

Aquí, en relació al Barça i TV-3, hem viscut en un miratge que s’ha mantingut mentre hi ha hagut diners i que ara, amb la crisi, la reducció dels ingressos publicitaris i els ajustos pressupostaris ha esclatat. M’agradaria saber, i em temo que mai ningú no ho acabarà d’explicar, què ha suposat per a Televisió de Catalunya aquest drenatge de diners, quantes coses s’han deixat de fer, quantes iniciatives han quedat aparcades, fins on s’ha ressentit la programació i si s’ha renunciat a exercir el paper de servei públic a causa d’uns compromisos de dubtosa rendibilitat, com més d’un director general ha recordat en seu parlamentària.

Ara ja no hi ha res a fer. La situació és la que és i s’ha d’entomar el futur. Les emissores públiques de la Generalitat, TV-3 y Catalunya Ràdio, no estan en el millor moment. Són part de la crisi del sector de la comunicació, que aboca a les empreses a reduccions dràstiques de plantilles per intentar quadrar els números i assegurar la viabilitat. Sense caure en l’alarmisme, aquí també hi haurà notícies d’acomiadaments en els pròxims mesos.
Si el projecte de TV-3 va aconseguir arrelar, desprenent-se de l’estigma de qui pretenia encaixar-la com una televisió antropològica, és perquè va saber innovar. Va ser agosarada i moderna i hi va haver entre els directius i els treballadors un punt d’irracionalitat per mostrar a la societat d’aquells moments que es podia fer una programació diferent, atractiva, arrelada al territori i en llengua catalana.

No cauré en la trampa de cenyir l’anàlisi a un simple joc d’interessos de poder, reduint la cadena a una pura i simple plataforma del pujolisme. En tota la seva programació hi va haver més coses, en cas contrari, tot i les seves mancances i defectes, no hagués pogut arribar al punt en el que es troba ara.

No sé si entre els actuals directius hi ha un pla B per sortir del carreró en el que es troben els mitjans de la Generalitat, més enllà de la lògica pressupostària i de les retallades. Convindria que hi fos, que s’expliqués, que es debatés i es pactés. Hi ha camí per recórrer. Més integració de les empreses, aposta per formats innovadors, utilització de les plataformes digitals per segmentar l’audiència i oferir propostes del seu interès, una major interactivitat, més pluralitat social i territorial i una ajustada combinació entre la iniciativa privada i la pública. En definitiva, dimensionar la empresa als interessos de l’audiència. Pensar que les coses poden continuar com ara però amb menys recursos és suïcida. Ho hem vist en el cas del futbol. Molts diners invertits perquè al final ningú no digui res.

13 abr 2012

Rajoy y la prensa

José Sanclemente
Un día, hace ya diez años, fui a ver a Mariano Rajoy a la Moncloa. El era entonces vicepresidente del Gobierno de José María Aznar y estaba todavía pendiente de que su jefe le nombrara candidato a la presidencia, dado que Aznar había renunciado a presentarse a las elecciones, o por el contrario optaba por Rodrigo Rato.

Yo iba en mi calidad de presidente de la AEDE a pedirle si podía incluirnos en la encuesta del CIS algunas preguntas sobre los contenidos de los diarios, pues algunos editores ya andábamos preocupados por conocer la sensibilidad de los lectores ante el tratamiento en los diarios de los temas políticos, económicos y sociales en general.

 
Estuve algo más de una hora con el vicepresidente Rajoy que, al momento, atendió mi petición. "Si tú crees que os va a servir de algo, no tengo problema en hacerlo". Fue muy amable y estuvo cercano durante la reunión que dedicó (creo que transcurridos diez años ya puedo contarlo) a mostrarme su inquietud por el futuro que le podía esperar. Realmente no sabía si Aznar le iba a coronar con la candidatura y en qué plazo lo iba a hacer.
 
La prensa especulaba día sí y día también con ello. Pero lo más relevante de aquel encuentro es que me pareció ver en Rajoy poca preocupación por lo que manifestara la prensa acerca de él y no pude atisbar, tampoco, que lo que dijeran los medios de comunicación fuera a ser determinante, según su criterio, para cambiarle el paso de lo que pudiera decidir.
 
Diez años después Mariano Rajoy, ha alcanzado su sueño y es el presidente del Gobierno y no puedo evitar cuando leo y oigo las críticas que los medios le hacen por su actitud esquiva y huidiza, cuando veo los artículos de opinión críticos con su actitud altanera y hasta cierto punto despectiva con la prensa, incluso cuando dirige en persona los fuertes ajustes en la televisión pública, digo que no puedo evitar pensar que Rajoy lo hace porque le interesan muy poco los medios de comunicación. Más bien nada en especial en estos momentos.
 
Él cree firmemente que los medios no cambiarán la percepción de Bruselas, ni la del FMI, ni siquiera la de los ciudadanos castigados por la crisis y el desempleo. Él no va a cambiar el paso por ello.
 
Chicos de la prensa eso es lo que hay. Nuestro presidente no buscará en la comunicación la salvación de este país. Se la dejará en manos de sus ministros o de los que quieran hablar, seguiremos viendo contradicciones y cambios de ritmo en los mensajes, pero él no os necesita. No sois fundamentales, ni le veo desayunándose con los diarios y con el pinganillo de la radio. No os necesita... por ahora. Y quizás por ello dio media vuelta en el Congreso para evitar que se le escapara un "carallo no incordiéis más" ante más de un micrófono abierto como había por allí.

20 ene 2012

Vaya panorama el de los medios

Jose Sanclemente
¿A dónde va el modelo de los medios de comunicación en nuestro país?
Por lo que apunta el inicio del año y con el cambio de Gobierno tras las  elecciones del 20-N, podemos aventurar que durante este 2012 algunas televisiones autonómicas acabarán en manos privadas en todo o en parte. Otras ya han ido cerrando. Televisión Española podrá asumir sin  excesiva dificultad una reducción de 200 millones de su presupuesto; de hecho ya ha venido recortando sus costes en los últimos años en cantidades similares y aunque el proceso de jubilaciones anticipadas le dio, en su momento, un gran respiro económico, todavía le queda fuelle para ajustar su dimensión, sin renuncias excesivas, para dejarlo en torno a los 1.000 millones de euros.
Las televisiones privadas generalistas de Mediaset y Antena 3 seguirán siendo las más rentables y las que acapararán la mayor parte de la tarta publicitaria de los medios.
Se da por descontada la supresión de radios y televisiones locales, que los erarios municipales y las diputaciones no pueden seguir manteniendo.
Resultará difícil que de la reordenación forzosa que se producirá en el espacio audiovisual y al quedar libres y sin explotar algunas concesiones de TDT que han resultado deficitarias, el Gobierno pueda pagar sus compromisos y otorgar licencias nacionales a Intereconomía o la COPE. Y, si lo hiciera, éstas no serían rentables.
No creo que la publicidad vuelva a la televisión pública nacional en la medida que ello comporta ir en contra los intereses del duopolio privado televisivo.
En cuanto a los periódicos ya hemos visto que los problemas económicos que vienen atravesando han llevado al cierre de ADN, al concurso de acreedores de Público y a la posible desparición del diario Avui. Durante este año los diarios seguirán sufriendo la caída de difusión y de publicidad. No es de prever que se produzcan fusiones entre las cabeceras, más bien al contrario, pienso que aún podrían desaparecer algunas.
Los editores ya no quieren el papel. Planeta, que anduvo oteando el horizonte de Vocento y de Unidad Editorial, no está por la labor de invertir en unos medios impresos generalistas que tienen un futuro económico incierto. Prisa no puede digerir nada ni es fácilmente digerible, incluso troceada. Puede aventurarse, pues, que estos grupos seguirán caminando solos aunque lo hagan cojeando.
Las primeras cabeceras impresas de cada región ajustarán sus costes y abandonarán proyectos audiovisuales y redimensionarán los de internet para recuperar grados de rentabilidad. Deberán renunciar a algunos proyectos que no pueden consolidarse.
Las redes sociales crecerán en ingresos publicitarios mucho más que las páginas webs de los diarios y éstas acabarán pactando en los próximos meses para ir cerrando sus contenidos de forma gradual.
Los miles de millones de noticias que sirve Google en el mundo cada semana, como dice su director de nuevos proyectos, Richard Gingras, están más orientados al periodismo que necesita el lector que el que hacen los grandes periódicos y, por tanto, a captar mayores recursos publicitarios.
Si le hacemos caso a este tecno-gurú, el periodismo no se hará por rentabilidad económica sino por la pasión  y convicción de algunos editores. Yo pienso que lo que no es rentable no se acaba haciendo y, si no, al tiempo. Vaya panorama el que se nos presenta.

(http://sanclementejose.blogspot.com)

19 ene 2012

Informació contaminada i opinió de quota

Tomeu Ferrer
Una de les coses que hi ha al darrera de la crisi que pateix la premsa escrita és la seva orientació ideològica. No és que es perdin lectors per la tendència de cada mitjà, si no que conscientment s'ha creat un batibull que fa difícil que els consumidors s'identifiquin amb cada mitjà.

La tradició clàssica indica que la informació és el més neutra possible i l'opinió és allà on es marca la ideologia del diari o revista. Això s'ha embolicat de tal manera que per tal d'intentar infiltrar les idees a les que els promotors del mitjà s'han adherit, es canvien les tornes i la càrrega d'idees està perfectament incrustada en la informació mentre que les opinions mostren un ventall ampli. Així, s'han pogut veure coses curioses com diaris especialment espanyolistes que en el seu quadernet català publiquen articles d'opinió conspicus independentistes catalans. Bé, de persones que formaven part del gabinet de premsa de presidència de la Generalitat.

De fet l'aroma general de l'opinió dels diaris acaba responent a la tendència fixada pels seus impulsors, però sempre aquesta línia s'intenta dissimular amb la inclusió dels denominats opinadors de quota és a dir, articulistes que serveixen per maquillar el tuf general del diari o revista que vol cobrir l'expedient ideològic.

No obstant, les direccions dels mitjans arriben a fer un tomb de rosca més i frisen per fitxar articulistes d'opinió que formalment tinguin el carnet d'un partit adversari, però que a la pràctica segueixen la línia “adient”. Així, fa temps hi havia un militant del PSC que era convenientment aplaudit des de mitjans propers a CiU perquè les tesis que defensava eren perfectament acceptables pels nacionalistes moderats. Igualment, si les tornes canvien podriem veure dissidents de CiU fer la gara gara als socialistes.

Els periodistes i opinadors de quota no sols actuen en terreny enemic sinó que com més estripades siguin les seves opinions més serveixen per justificar la seva presència en aquell mitjà, ja que la seva actuació és una simple coartada.

Els polítics pot semblar que tenen un paper passiu en aquest ball en el que res és el que sembla, però hi ha ocasions en què demostren que saben ser agraïts. Vegi's si no el serial de la direcció de Centre de Cultura Contemporània de Barcelona on el primer escollit des de CiU va ser el filo convergent Francesc-Marc Álvaro i finalment el triat ha estat, sembla, el seu amic i coreligionari Marçal Sintes.

Només una premsa on l'opinió sigui el reflex de la ideologia del mitjà i la informació no estigui contaminada per les idees es generarà confiança en els lectors. Bé, si a més hi ha opinadors que puguin sorprendre als usuaris amb escrits inesperats, la combinació seria finalment positiva.


17 ene 2012

Autonómicas privatizadas

Jose Sanclemente
Que este Gobierno iba a buscar soluciones urgentes y desesperadas en los temas que menos le quitaban el sueño era algo que esperábamos. En el caso de las televisiones autonómicas estaba descontado. Lo público hoy en día es una rémora para  intentar equilibrar el déficit. Da lo mismo que sea la sanidad que la comunicación, pasando por la educación o la investigación: hay que ajustar, recortar y ahorrar en todos los terrenos. Esa es una tarea fácil en la que no es necesaria más creatividad que la de restar recursos a corto plazo sin petender a medio o largo ningún objetivo. Rajoy ha dicho que lo tiene claro, que sabe lo que tiene que hacer para reconducir  este país hacia el minimalismo que precisamos.
En el caso de las deficitarias televisiones autonómicas se ha abierto la veda. No han dicho ni cómo ni cuándo. Se supone que ya y como sea. Si hay alguien que quiere quedarse con las televisiones públicas que de un paso adelante.¿Hay alguien ahí que no esté arruinado?
Este planteamiento es diametralmente opuesto al de Zapatero, que con la reciente ley audiovisual quiso proteger la bondad del servicio público de la información. Tanto esfuerzo para nada. Lo que se cuestiona  hoy en día es lo que cuesta nuestro bienestar y parece que muchas florituras no tienen cabida.
No veo capacidad de contestación ante las medidas privatizadoras de un gobierno de mayoría absoluta y con las decisiones tomadas. No veo, tampoco, contestación ciudadana ante los cambios que se avecinan: la oposición anda refundándose y recreándose buscando su identidad y los ciudadanos bastante tienen con sobrevivir.
Ante este panorama todo vale para el PP, nada va a ser cuestionado con convicción. Somos más pobres, económicamente desde hace un tiempo, seremos más pobres espiritualmente en breve plazo. Es una suerte que equilibremos nuestra vida con nuestros recursos. ¿O no?
(http://sanclementejose.blogspot.com/

11 ene 2012

Crónicas sobrecogedoras

Jose Sanclemente
Alguna vez he hablado de lo que me contaban los viejos periodistas sobre las crónicas, básicamente taurinas, que antaño pagaban los apoderados y ganaderos de la fiesta nacional, con un sobre con billetes de mil pesetas al periodista de turno, que elogiaba la calidad del astado y/o la brillantez del torero.
Algo así debió hacer el ministro y luego presidente balear Jaume Matas con el periodista Antonio Alemany, ambos encausados en el caso Palma Arena. El periodista le escribía los discursos y luego elogiaba la figura del político en el diario donde colaboraba, a cambio de un sobre que salía del erario sin concurso ni taquígrafos.
La nueva fiesta nacional es hoy la de la costumbre de pagar a algunos periodistas para que asesoren a empresas privadas y de refilón coloquen una morcilla de la citada empresa en sus crónicas sobre-cogedoras.
Las rebajas en los salarios de algunos profesionales de la comunicación, producto de la crisis que viven los medios, está compensada por este sobresueldo, que los editores conocen y sobre los que hacen la vista gorda, si, a cambio, los costes de la estrella periodística es compartida. Claro que esto no es un delito penado por la justicia, puesto que se circunscribe al ámbito privado y no mete mano en las arcas públicas, como el caso de Alemany.
No es un delito, pero es feo y engañoso para el lector o el espectador que, ingenuamente, sigue creyendo en la independencia de algunos articulistas. Suerte que son los menos y se empieza a conocer sus nombres y apellidos.

(http://sanclementejose.blogspot.com/)

30 dic 2011

Buenos deseos entre medios para el 2012

Jose Sanclemente
Puestos a desear cosas para el nuevo año, he escogido esta lista que podéis ir completando:
-- Deseo que no cierren más diarios y que no siga creciendo la cifra de periodistas sin trabajo.
-- Deseo que los periódicos y los informativos de las radios y televisiones dejen de titular "al borde del precipicio" o cosas parecidas.
-- Deseo que algunos tertulianos sean tan implacables en sus críticas contra los recortes que hará el Gobierno actual, como lo eran antes contra las medidas del anterior.
-- Deseo que los editores y empresarios de prensa crean en sus medios y en los periodistas y no lancen la toalla antes de tiempo.
-- Deseo que la concentración en dos manos de las televisiones privadas no lleven a a la precariedad del trabajo de los profesionales que trabajan en ellas.
-- Deseo que los financieros que están trabajando en los nuevos ERE para los medios de comunicación cambien de opinión y se orienten a buscar nuevos recursos e inversiones para mejorar la calidad de éstos.
-- Deseo que los anunciantes valoren a los lectores tanto como a los telespectadores.
-- Deseo que los que piratean libros, revistas y diarios en la red sean conscientes de que si siguen haciéndolo acabarán con los autores y las editoriales.
-- Deseo que los editores tomen rápidamente conciencia de que si no facilitan el acceso y el precio de los libros electrónicos no podrán con  la piratería.
-- Deseo que las radios entren inmediatamente en los estadios de fútbol.
-- Deseo que la televisión pública de Rajoy sea tan neutral como la de Zapatero.
-- Deseo que los becarios no sean precarios.
-- Deseo menos horas de telebasura y algunas más de lectura.
-- Deseo que los indignados no bajen la guardia para que los ciudadanos tomemos conciencia de las injusticias.
-- Deseo que los ilustres corruptos sean condenados y no accedan a indultos torticeros.
-- Deseo que "el derecho a informar libremente del periodista y el libre acceso a la información del ciudadano" no sean meras frases formales.
-- Deseo que, como Oscar Wilde dijo, los políticos entiendan que "la opinión de la prensa no es la opinión de los ciudadanos"
-- Deseo que todos tengáis un año en el que os sintáis optimistas para afrontar los cambios que sean necesarios para ayudar a construir un mundo mejor entre todos. Deseo que seamos más solidarios y emprendedores para echar una mano a quien la necesite.
-- Deseo a todos un buen año 2012...
-- Deseo...

(http://sanclementejose.blogspot.com/)

3 dic 2011

L’esquerra mediàtica també perd audiència

Andreu Farràs
El PSOE va ser apallissat pel PP en les darreres eleccions legislatives, però no ha estat l’únic en perdre terreny. L’esquerra de paper, els diaris amb línies editorials progressistes i de centre-esquerra han sofert en els darrers mesos un considerable retrocés, inversament proporcional a l’avenç dels rotatius afins a les idees defensades per Mariano Rajoy (o Josep Antoni Duran Lleida a Catalunya).
Esperem que algun investigador es dediqui algun dia a esbrinar fins a quin punt ha influït en aquesta desafecció dels electors envers els socialistes el poderós aparell mediàtic que ha tingut a les seves mans el conservadorisme espanyol i directament l’extrema dreta, gràcies, en bona part, al mateix José Luis Rodríguez Zapatero i els poc competents assessors en comunicació que li van aconsellar concedir nombroses emissores de TDT als seus més aferrissats rivals ideològics (Intereconomia, Veo TV, Popular, Libertad digital, etc.) i enemistar-se amb el grup Prisa.
Si convenim en què l’Oficina de Justificació de la Difusió (OJD) i l’Estudi General de Mitjans (EGM) son els dos mesuradors més fiables de l’audiència i venda de publicacions periòdiques a Espanya, podem observar un capgirament de les tendències de lectures en els cinc rotatius més llegits. El desembre del 2005, el dos diaris afins a l’esquerra més llegits a Espanya –El País i El Periódico de Catalunya— superaven en audiència els tres diaris conservadors més seguits (El Mundo, Abc i La Vanguardia). Dos anys després, el desembre del 2007, aquesta preeminència de Pais i Periódico continuava consolidada. Tanmateix, a l’última onada de l’EGM, coneguda dimecres passat, s’ha produït el sorpasso. En un procés semblant, encara que no tant exagerat, al registrat en el Parlament espanyol, els tres diaris conservadors superen en nombre de lectors als dos rotatius més pròxims a l’esquerra, per primera vegada en molt de temps.
El desembre del 2005, País i Periódico sumaven 2,90 milions de lectors contra 2,83 milions de Mundo, Vanguardia i Abc. El desembre del 2007, les xifres eren 3,02 milions dels primer grup contra 2,77 del segon. Quatre anys després, aquest desembre, les dades son 2,65 enfront de 2,74 milions. Si sumem a cada grup les últimes xifres de Público i La Razón, respectivament, no variarà la proporció, perquè el primer afegeix 299.000 lectors al grup progressista i el diari que dirigeix Paco Marhuenda aporta 298.000 lectors al grup dretà.
Independentment de les moltes crítiques que es poden fer a la seva gestió, Zapatero no només ha hagut d’enfrontar-se a una oposició parlamentària implacable sinó a una oposició mediàtica perfectament cuirassada. Aquest no és un fet rebutjable, sinó tot el contrari. És molt saludable i necessari per a enfortir la democràcia, fomentar la pluralitat i denunciar la corrupció. Tanmateix, cal preguntar-se si, en aquesta crisi econòmica tan profunda que patim, les empreses propietàries dels mitjans de comunicació més allunyats del programa i la ideologia de Rajoy i el PP podran continuar donant suport als actors periodístics d’una imprescindible oposició mediàtica del Govern conservador. Perquè d’aliats i mercenaris --no cal que ens amoinem-- a Rajoy li sobraran.

1 dic 2011

TV-3, la televisió que tothom desitja i ningú vol

Gabriel Jaraba
Ves qui ho havia de dir, el model de televisió pública al qual aspiren Convergència i Unió és el model del PP, sense llengua castellana. Una televisió modesteta, per anar tirant, subsidiària pel que fa a impacte i influència de les cadenes privades. Sense futbol ni fórmula 1, cosa que será molt aplaudida per intel·lectuals i benpensants, però que l’allunyarà dels amplis públics populars entre els quals es troben, precisament, els ciutadans que s’han d’anar incorporant a l’ús normal i regular de mitjans de comunicació i elements culturals en llengua catalana. Això sí, que tingui “més sinèrgies” amb les televisions locals i comarcals, cosa que, amb tots els respectes per a tanta gent valuosa que treballa en aquest sector, pot representar encaminar-la cap a aquell model proposat un dia per Alfonso Guerra, que hauria acabat emmarcant la televisió catalana en un redós costumitzant i no en el paper de televisió nacional de Catalunya que li pertoca i que fins ara ha exercit.

No només será el PP i la seva marca blanca Ciudadanos qui aplaudirà aquesta deriva imposada pel Govern; l’esquerra a l’oposició denuncia ara que la maniobra proclamada per Francesc Homs té com a objectiu afavorir interessos comunicacionals privats, però aquesta tensió no durarà gaire. I d’entre el públic hi haurà molt i molt babau que se sentirà reconfortat en imaginar que uns treballadors  que considera privilegiats veuen abaixat el seu sou, sou que li costa 40 euros a l’any, menys que una ronda de cubates.

Heus aquí, doncs, que 28 anys de treball de qualitat, d’esforç mantingut, de convertir una televisió “autonómica” en una de les cadenes publiques de més qualitat d’Europa, que parla de tu a tu i amb el cap ben alt a qualsevol altra tele, sigui la BBC o la Deutsche Welle, pot acabar ben tristament. No només en tant que televisió pública de referencia, sinò, sobre tot, en tant que eina fonamental de normalització lingüística i mitjà de fer present Catalunya davant ella mateixa. Al segle XX ja era així, però al segle XXI encara ho és més: una nació petita, amb una cultura i llengua minoritzades per l’enorme influencia de les cultures que l’envolten només compta amb una eina com TV-3 per ser present al món de la comunicació, que és el món ras i curt. I els puristes als qui costi païr això, que pensin que l’alternativa és l’estat de la llengua i la cultura a la Catalunya del nord.

Que la minorització de la principal eina de nacionalització de Catalunya sigui obra d’un govern que es diu nacionalista i que fa gestos que pretenen ser sobiranistes és significatiu de que Catalunya està dirigida per un consell executiu de comptables mediocres. I, paradoxalment, aquesta acció suicida és motivada pel mateix èxit de l’empresa engegada amb la fundació de TV3 el 1983 i el camí recorregut fins ara. TV3 s’ha desenvolupat durant tots aquests anys fins assolir un nivel d’independència insòlit en qualsevol altre mitjà de comunicació, públic i privat. Va ser concebuda com a una iniciativa convergent i ha arribat a situar-se per sobre de qualsevol vicissitud partidista. Aquest és el problema: TV3 no és manipulable com es pensen els polítics –del govern i de l’oposició— que tenen una concepció de la comunicació instrumental, basada en la ignorancia i antiga. L’excel.lència de TV-3 –independència, qualitat, influencia, popularitat, lideratge— ha acabat per esdevenir la seva desgracia. Estem novament davant un fet que es repeteix, dolorosament, década rere década: Catalunya no tolera l’excel·lència, cuita a destruïr allò que destaca, té èxit o és brillant. Les lloances a Guardiola i el seu estil de liderat són hipòcrites. Són falses perquè surten de franc i no comprometen ningú, només donen material per a converses que no duen enlloc i per a emmirallar-s’hi sense aportar-hi coherencia en la part que pertoca.

Per això mateix, a TV-3 no la salvarà ni l’oposició actual ni el públic. Quan aquesta oposició governava, tampoc se la sentia seva i al capdavall no va saber què fer-ne. Els socialistes estaven acostumats a un joc més fácil: pujar-se a la gepa d’una empresa privada – El Periódico, Cadena Ser, El País—i fer-la jugar a favor dels interessos propis, cosa que no costa un duro i permet exercir l’instrumentalisme “resultadista”. Comprovar que a TV-3 no només les “palanques” no responen sinó que no n’hi ha de palanques no ho han paït mai, estorats en veure com posar al davant de la Corpo una directora general simpatitzant no obrava el miracle. Iniciativa ha passat pel Govern convençuda que TV-3 era un niu de nacionalistes dretans, cosa meravellosa i estranyament compatible amb un altre miratge simultani per part dels convergents, convençuts al seu torn de que la criatura gestada per Pujol i Prenafeta havia quedat en mans d’un “escamot leninista”.  Esquerra va entendre la complexitat de la qüestió perquè Joan Manuel Tresserres, Albert Sàez i Enric Marín són tres destacats científics de la comunicació. I sobretot perquè, d’entre ells, algú va saber fer una lectura gramsciana de la qüestió –lluitar per l’hegemonia cultural per tal de guanyar-ne la política– mentre que cap dels posteurocomunistes que hi ha a Iniciativa i al PSC van saber apreciar el que els havia caigut a les mans. Algun dia caldrà estudiar el paper que han tingut els antics militants de l’extrema esquerra dogmàtica i autoritària reconvertits en socialdemòcrates en el dogmatisme, l’oportunisme i la incapacitat de llegir realitats complexes que ha fet del gran partit socialista català una despulla ideològica. Però, al final, la realitat s’ha imposat: TV3 ha estat desitjada per tothom però mai ningú no l’ha estimat.

Els telespectadors que han format el gruix de la seva audiència han gaudit durant tot aquest temps d’una de les millors televisions, si no de la millor, d’Europa. Ara, el desori de l’oferta de canals de TDT els porta un tastet de realitat, però no són ni de bon tros conscients que la televisió europea és avorrida i mediocre, i que els productes de qualitat de la BBC o Channel 4 són excepcions. Al continent no hi ha televisions divertides, amb les quals et puguis sentir identificat, que exerceixin un efecte de proximitat i que pensin en tu no com a un resultat d’audímetre o com el client d’un producte comercial. La supervivència de Catalunya com a nació, amb la seva llengua i cultura, és una excepció europea; l’existència de TV3 com a televisió pública nacional és l’excepció coherent amb aquesta realitat. Fins ara.

Em temo que els telespectadors no seran capaços de defensar i salvar TV-3. En primer lloc, perquè les formacions polítiques que podrien liderar aquest procés no són capaces de fer-ho, analfabetes comunicacionals com són i amarades d’instrumentalisme tacticista. Molta gent pensarà, de bona fe, que si cal reduïr despeses també cal fer-ho en la televisió pública. Però la televisió pública no és una conselleria, un departament de l’administració o un servei qualsevol. A diferència d’altres serveis públics, TV-3 manté una competència, molt dura, amb l’oferta privada, una oferta que és en castellà tret d’excepcions encara irrellevants. No oferir programes competitius, massius, que tenen un cost determinat pel mercat, significa renunciar al lideratge en la catalanització del país i quelcom encara pitjor: resignar-se a la subsidiaritat de la llengua catalana en el panorama comunicacional, el panorama on es juga no només el futur sinó el present de les llengues, les cultures i les nacions. Em temo que això és massa sofisticat en uns ambients en els quals hi ha qui pensa que Ramon Pellicer va pel món en limusina i qui ignora que un esdeveniment per a infants excepcional i únic com la Festa dels Súpers es fa a base de força de braços dels treballadors de la casa.

Ara sabrem, els que treballen a TV-3 i els que hi hem treballat durant gairebé dues dècades, si els nostres conciutadans mereixen aquesta feina. De moment, ells han premiat amb el seu vot el desmantellament persistent d’una de les millors sanitats públiques europees i la desmoralització dels seus professionals. Pel que fa als dirigents polítics, ara ja sabem que no.
(http://gabrieljaraba.wordpress.com)

23 nov 2011

L’estranya parella

Enric Arqués
Ara que hem deixat enrere el període electoral (per fi, pensaran alguns...) és un bon moment per reflexionar sobre la relació entre els periodistes i els polítics. Sí, sí, ja sé que no sóc el primer en tocar aquest tema, però mai està de més recordar (recordar-nos) de certes coses.
Els periodistes que en alguna ocasió hem cobert una campanya electoral sabem que hi ha el risc d’acabar confonent la proximitat que suposa compartir cada dia moltes hores amb el candidat en qüestió amb el deure d’informar sense prejudicis ni tractes de favor. Fàcil de dir i complicat de fer, però aquest és el nostre deure com a periodistes, si ens creiem la nostra professió, almenys com l’entenia el mestre de periodistes Josep Pernau.
No es tracta de ser impertinent amb el candidat que estàs seguint pel teu mitjà de comunicació, ja ens entenem, però si que s’ha d’evitar confraternitzar massa amb el dirigent polític fins al punt de perdre el punt de vista crític, sempre necessari quan es tracta d’informar dels servidors públics. És evident que cada periodista té el seu punt de vista ideològic i tampoc és cap delicte que aquest sigui coincident amb el candidat que toca cobrir, però sempre hem de tenir present la necessitat d’informar sobre les contradiccions polítiques en què pot caure qualsevol polític, una pràctica habitual sobretot quan durant 14 dies tens tots els mitjans de comunicació per enviar constants missatges als ciutadans.
Es parla de vegades de l’anomenada síndrome d'Estocolm, en aquest cas referida al perill de caure amb una excessiva complicitat amb el candidat i perdre el sentit crític del qual parlava abans. Tot i que també pot passar el contrari, per allò del poc feeling que pot despertar el polític en qüestió. Se suposa que tots els periodistes som professionals i exercim la nostra professió (si la crisi ens ho permet) amb honestedat i rigor, però de la mateixa manera que sabem que els Reis Mags són els pares també som conscients dels riscos que suposa compartir moltes hores amb els polítics i la cort d’assessors, caps de premsa i demés personal dedicats a vendre’ns (feina legítima d’altra banda) la millor imatge i totes les bondats hagudes i per haver del seu candidat.
La nostra feina passa per recordar que el Periodisme no es deu a simpaties personals ni tampoc ideològiques, sinó als espectadors, lectors i oïdors que esperen una informació veraç i també (no per obvi deixa de ser important dir-ho) el més entenedora possible.

22 nov 2011

Estoy a favor y estoy en contra

Jose Sanclemente
  • Estoy a favor de los periodistas que consideran que informar a los ciudadanos es un privilegio. 
  • Estoy a favor del periodismo sin más límites que la verdad, aunque ésta sea subjetiva.
  • Estoy  a favor de los periodistas que dicen en una tertulia "de esto no puedo hablar porque no sé de qué va"¿hay alguno por ahí?
  • Estoy a favor de titular sin alarmismo. A veces las noticias ya son suficientemente duras. 
  • Estoy a favor de los periodistas que siguen las redes sociales, pero no se basan exclusivamente en ellas para informar de una noticia.
  • Estoy a favor del periodista que sigue la calle y no los rumores. 
  • Estoy a favor de los diarios que no publican las fotos y textos oficiales de los gabinetes de prensa sin contrastar. 
  • Estoy a favor de los periodistas que renuncian a los pesebres (invitaciones) de las marcas comerciales para publicar una información interesada. 
  • Estoy a favor de que un periodista sea más importante que un financiero en una empresa de comunicación. 
  • Estoy a favor de que un medio de comunicación privado no sea subvencionado por el poder público. 
  • Estoy a favor de que un medio público sea subvencionado si no malgasta sus recursos en competir con  ciertos contenidos banales de los privados. 
  • Estoy a favor de que un periodista no revele sus fuentes ni siquiera ante los jueces. 
  • Estoy a favor de una ley de transparencia informativa para los poderes públicos. 
  • Estoy a favor de que los medios de comunicación rebajen sus costes de producción antes que recortar los de  la elaboración de la información. 
  • Estoy a favor de que el periodista defienda a los sin voz frente a los más poderosos. 
  • Estoy a favor de que se rescaten informativamente los conflictos olvidados.
  • Estoy a favor...
  • Estoy en contra de que un periodista se haya de someter a los límites que le impone la junta electoral. 
  • Estoy en contra de que un periodista se tenga que someter a límites para informar.
  • Estoy en contra de las ruedas de prensa sin preguntas.
  • Estoy en contra de no repreguntar a los políticos que evaden las respuestas.
  • Estoy en contra de que no se contraste la información con más de una fuente.
  • Estoy en contra de que un becario tenga la responsabilidad de un periodista y el sueldo de un becario.
  • Estoy en contra de que un periódico se autoproclame independiente en su cabecera.
  • Estoy en contra de llevar a titular una encuesta on line de un periódico.
  • Estoy en contra de que un trending topic de Twitter sea una apertura de un diario.
  • Estoy en contra de la pontificación de algunos tertulianos que saben de todo.
  • Estoy en contra de los que cuentan la noticia como si la hubiesen vivido y solo han hecho una llamada telefónica.
  • Estoy en contra de los que escriben o hablan sobre la crisis económica y están de asesores en la banca.
  • Estoy en contra de los críticos literarios que escriben sobre libros de las editoriales de su empresa.
  • Estoy en contra de los periodistas económicos que escriben sobre la hacienda pública y eluden los impuestos.
  • Estoy en contra de algunos periodistas de Intereconomía que son catastrofistas porque ellos entrarán en breve el reino del PP.
  • Estoy en contra de los periodistas mediáticos que anuncian un coche y no saben conducirlo.
  • Estoy en contra de los que, por interés económico, opinan a favor cuando piensan en contra.
  • Estoy en contra de los que se autocensuran para quedar bien con su empresa.
  • Estoy en contra de los periodistas que se autocensuran siempre.
  • Estoy en contra de llamar periodistas a los que aparecen en realitys como La noria, Sálvame,...
  • Estoy en contra de los que titulan que estamos al borde del abismo cuando ellos están en el fondo del precipicio.
  • Estoy en contra...
(http://sanclementejose.blogspot.com/)

21 nov 2011

Reflexió...

Joan Brunet i Mauri
Ahir, mentre exercia el meu dret al vot, pensava en el què havia estat aquesta darrera campanya electoral; una campanya en la que els polítics s’han ocupat de pràcticament tot, menys del què s'haurien d’haver preocupat: de com ens ho hem de fer per sortir de l’atzucac en el qual ens trobem instal·lats sense que les polítiques socials en siguin les grans perjudicades. I és que ni les preocupacions més immediates de la ciutadania, ni tampoc la crisi i Europa han merescut un cert interès si ens atenen als continguts i als missatges que han presidit la campanya.
Potser això també explicaria l’augment de l’abstenció en relació a les anteriors eleccions generals. Però més enllà d’aquestes simples constatacions, em preocupa també que aquesta hagi estat una campanya a voltes massa marcada pel protagonisme d’unes sempre complexes relacions entre polítics i periodistes, entre periodistes i polítics; unes relacions que, en ocasions, fan que els periodistes acabem essent l’eix i centre de la notícia. De manera conseqüent ningú no em podrà negar que en aquesta campanya els periodistes –per ser més precisos alguns periodistes— han acabat essent el centre de la notícia. Clar que també ho han estat gràcies a l’ajut dels polítics que pretenen que els mitjans de comunicació siguin simples transmissors, altaveus i servidors d’una manera ben concreta de veure el món: la seva.
La realitat és més diversa, i sobretot molt més complexa. I en aquesta tessitura, als periodistes i als mitjans de comunicació ens correspondria explicar allò que passa al marge, teòricament, d’altres possibles interessos que anessin més enllà del què d’un servei a la ciutadania se n’espera. Clar que tampoc les coses tampoc no estan gens clares pel què fa als interessos que planen damunt els mitjans de comunicació. No és estrany, doncs, que en aquesta continuada confusió de papers i d'interessos dels uns i dels altres, qui hi acabi perdent sigui la ciutadania i que els mitjans de comunicació en general i els periodistes en particular ens veiem superats per les circumstàncies... I allò que és encara pitjor: que acabem perdent credibilitat davant la ciutadania...

9 nov 2011

El día que Twitter mató a los periódicos

Jose Sanclemente
Situémonos en el debate electoral del lunes: Twitter fue la estrella para la mayoría de medios, periodistas, e incluso para los candidatos que debatían.
Nada más acabar, el jefe de comunicación del PP, González Pons, dijo que la victoria de Rajoy había sido trending topic en la famosa red social del pajarito.
El trending topic es algo así como el tema del momento. Una empresa de San Francisco de no más de media docena de personas, que estaba a punto de arruinarse construyendo un buscador de opiniones sobre productos, fabricó en el 2008 unos algoritmos que permitían ordenar las tendencias en tiempo real de los tuiteros. En poco tiempo empresa y empleados fueron absorbidos por Twitter. Hoy en día muchas empresas pagan por ser trending topic y, por qué no, también lo puede hacer hasta un candidato electoral. Ciertamente eso se nos muestra separado como "enlaces patrocinados", pero como para fiarse de eso estamos...
No sé porqué soy tan incrédulo con la red social cuando soy un usuario moderado de ella y ayer me invitaron a seguir el hashtack de Hora 25 de la SER, el de TVE, el de El País, El Mundo, Diario de Navarra, y así hasta casi una veintena de medios que sigo en Twitter. He de reconocer que no daba abasto si, además, quería seguir lo que decían Rubalcaba y Rajoy.
No me sorprendió, pero sí me preocupó que los periodistas de los platós televisivos y la mayoría de diarios hoy, basaran sus opiniones y comentarios en lo que se estaba moviendo en la red social y que incluso dieran validez casi científica a la tendencia de lo que en Twitter expensábamos los ciudadanos pajaritos. Nos sumaban y nos utilizaban caprichosamente para sostener quien había estado mejor en el debate o qué opinaba la ciudadanía de tal o cual tema de los bloques que se trataron.
Recién acabado el debate, la pesada y lenta maquinaria de los periódicos había reaccionado como un bólido de F-1 y ya tenían las encuestas impresas en sus portadas en las que ganaba generalmente Rajoy por amplio margen.
Casi todas ellas venían elaboradas por los votos on line de  las redes sociales que interactuaban con los diarios. Solo El País y El Mundo, de los que yo vi, habían acudido a buscar en una empresa de sondeos, un universo escaso y de urgencia, para establecer el ganador del debate.
Uno de los directores de un diario nacional  que siguió un tuit mío, donde manifestaba mi extrañeza por ser tan ligeros en las "llamadas encuestas de red social" y por basarse la opinión de los periodistas en lo que en twitter sus seguidores marcaban como tendencia, me contestó que "era obvio que las encuestas reflejaban la ideología del medio y la de sus lectores". Yo pensaba que las encuestas reflejaban, más o menos, la opinión del conjunto de los ciudadanos, vamos lo que se llama un "universo".
Ese día, el lunes, y el siguiente vi claro que la red social utilizada de esta manera está matando a los periódicos. No es cierto que la tecnología acabe con los medios, es el uso que los medios le están dando a esa tecnología lo que acabará con ellos.
A los pocos minutos ya tenía gratis en mi twitter las portadas de los diarios y luego a las horas, también gratuitamente, los artículos de los periodistas y opinadores seleccionados para mí por mis seguidores... uff, cuando el martes cogí el AVE y me leí tres diarios la sensación de dejà vu fue tremenda.
Si los diarios siguen por este camino, si no dan noticias diferenciadas de la red social, si se sirven de ella para trasladarnos criterios periodísticos y si, sobre todo, se basan en sus comentarios para contarnos la información y abusan del periodismo ciudadano... a mi me dejarán de interesar.
Ayer ya no me interesaron ni justificó lo que pagué por ellos. Los editores sabrán lo que hacen  ¿o  no?

http://sanclementejose.blogspot.com/